La comunidad de haitianos pide al Estado mexicano el derecho al libre tránsito en territorio nacional y que se canalicen sus solicitudes de asilo a otros estados de la república.


“No queremos estar atrapados en Tapachula, somos personas con sueños de mejorar nuestras vidas y las de nuestros hijos, venimos escapando de un país donde ni siquiera hay presidente y hay emergencia humanitaria”

Betty

Migrante haitiana

“No hay oportunidades para una mejor vida en Haití, como todo el mundo sabe muy bien, y lamentablemente en Tapachula las personas africanas y haitianas pagamos más dinero en hoteles y en medicina”.

Así describe Betty la situación de racismo y discriminación que viven las personas migrantes en Tapachula, Chiapas, y específicamente los haitianos y los africanos.

“Estamos desprotegidos, por ejemplo, cuando estamos en la calle, a los primeros que detiene la Guardia Nacional y la Policía son a los personas negras, como una marca de delincuencia, a cada persona negra que arrestaron siempre es por la misma razón”, dice.

Betty también acusa que lo mismo sucede cuando suben a un autobús que sale de Tapachula, ya que les dicen: “Que bajen los negros”.

Además, también en el sector médico sufren discriminación, ella narra que a una de sus amigas un doctor no la quiso revisar porque decía que los haitianos estaban infectados.

Mujeres, doble riesgo

“También como mujeres negras sufrimos más agresiones por parte de la Guardia Nacional, no importa si estás embarazada y con niño en brazos, te tratan igual que a todos. También se burlan de nosotros, nos insultan.

“A veces uno está vendiendo en la calle y nos tiran las cosas, pero nosotros también participamos en la economía (…) a nuestros niños tampoco respetan, los tratan como basura, a uno le duele de verdad ver eso”, señala.

Además, Betty dice que la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) les cancela y retrasa sus citas, por ejemplo, ella la tenía para el 20 de septiembre, pero ya se la pospusieron hasta el 20 de octubre.

“Así es como estamos cientos de familias tratando de escapar de un país destruido como Haití, sin nada, sin justicia, el presidente está muerto y no hay justicia ni para él, entonces imagínate para los demás (…).

“Nosotros como población que sufre el racismo a diario necesitamos políticas especiales, porque nuestro color de piel nos pone en riesgo y nosotros no podemos escapar ni ocultarlo. Y en Tapachula estamos expuestos”.

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