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Ayutla, La otra revolución

Carlos Salazar

Ciento sesenta años después, el municipio de Ayutla de los Libres, protagoniza otra revolución. 

 

El actual alzamiento de este pueblo del estado de Guerrero no es contra ninguna dictadura, como pasó en 1854, sino contra el sistema de gobierno, los partidos políticos y las elecciones tradicionales.


Nov 3, 2016
Lectura 14 min

25% de esos serían indígenas

Entre 2011 y 2012, la situación de inseguridad en Ayutla de Los Libres llegó al límite y se salió de control

Desafortunadamente la policía comunitaria inició con buenas propuestas, pero se desvirtuó 

- Hortencia Aldaco Quintana

Alcaldesa de Ayutla

Ciento sesenta años después, el municipio de Ayutla de los Libres, protagoniza otra revolución. 

 

El actual alzamiento de este pueblo del estado de Guerrero no es contra ninguna dictadura, como pasó en 1854, sino contra el sistema de gobierno, los partidos políticos y las elecciones tradicionales.

 

El municipio de Ayutla de los Libres ha decidido elegir a sus autoridades a través del método de usos y costumbres como lo hace desde hace años Cherán, en Michoacán.

 

Hace 160 años en esta comunidad comenzó la rebelión que derrocó la dictadura de Santa Anna y luego se concretó con la Constitución Política de 1857.

 

Siglo y medio después la historia se repite en Ayutla de los Libres.

 

Cansados de los partidos políticos, de la falta de progreso, de las promesas incumplidas por los políticos tradicionales, han dicho basta y buscan ahora romper con la civilidad legal que ha imperado en los últimos años.

 

Una consulta ciudadana efectuada en octubre de 2015 y finalmente avalada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación un año después, permitirá a los ayutecos elegir la forma de gobierno, así como sus representantes, según sus propios métodos.

 

Sin embargo, esta determinación, ha causado una enorme división entre los habitantes de esta localidad, principalmente entre aquellos que viven en la cabecera municipal, que consideran un retroceso la elección de autoridades a mano alzada, o por medio de un pizarrón.

 

Abanderados en la consigna de la opresión bajo la que han vivido sometidas las poblaciones originarias, el sistema de usos y costumbres regirá la vida de cerca de 70 mil habitantes, los cuales son, en su mayoría, mestizos.

 

La Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg), con fuerte presencia en la entidad, ha sido la promovente del sistema de usos y costumbres, y Ayutla de los Libres será el primer municipio guerrerense en adoptar este modo de elección.

 

Ahora, según sus propios dirigentes, viene un trabajo de integración y de información, principalmente en las comunidades indígenas, para que la población esté enterada y preparada para la transición en 2018.

 

Los ojos estarán puestos en este municipio, y del éxito o fracaso de este método de elección dependerá la posible réplica de usos y costumbres en otros municipios de la entidad, o el regreso de los partidos políticos.

 

Hay muchos intereses políticos y económicos en juego, personas y grupos que le apuestan a un fracaso para regresar al sistema de partidos, a las campañas políticas y la elección tradicional, con la influencia y recursos económicos que eso significa.

 

Sin embargo, una de las principales razones que esgrimen los promoventes del sistema de usos y costumbres, es el dispendio que en cada elección hacen los partidos, por lo que cuando llegan al poder tienen que pagar las facturas y recuperar su inversión, en detrimento de obras y programas sociales para los habitantes de Ayutla.

 

La Upoeg es la principal interesada en el éxito del sistema de usos y costumbres, pues no solo se estaría legitimando en cierta forma, sino que con los recursos y el control político, el movimiento podría crecer en infraestructura e influencia política y extenderse por todo el estado.

 

Tensa calma

 

El municipio de Ayutla de los Libres respira un ambiente de relativa tranquilidad. Los habitantes reconocen que la presencia de la delincuencia organizada se ha erradicado, gracias en gran parte al alzamiento popular que tuvo lugar en 2013, cuando surgen los primeros grupos de autodefensa.

 

Hoy, los problemas que enfrentan los ayutecos son otros.

 

El primer cuadro de la cabecera municipal está invadido por vendedores ambulantes. El jardín central es prácticamente invisible ante la presencia de comerciantes que ofrecen todo tipo de mercancía y alimentos.

 

Poco a poco, los vendedores se han ido expandiendo, levantando construcciones de madera para sus puestos, ampliándolos, y muchos de ellos cuentan incluso con tanques de gas en plena vía pública, un escenario muy semejante a una bomba de tiempo.

 

Con la expansión de vendedores ambulantes ha surgido otro mal, la presencia de supuestos líderes que cobran el piso, venden o rentan los espacios de la vía pública, y dichas cuotas no se sabe hasta qué niveles vayan a parar.

 

El edificio del Ayuntamiento se encuentra flanqueado. La vista desde el segundo piso, donde se encuentra el despacho de la alcaldesa Hortencia Aldaco, se asemeja a un campamento improvisado, y así ha sido por varios años.

 

Los comerciantes y vendedores se niegan a mudarse al mercado municipal desde hace varios años, y han pasado las administraciones y ningún alcalde o autoridad ha querido asumir el costo político de obligarlos a despejar el primer cuadro de la ciudad.

 

Los habitantes de Ayutla señalan que desde hace muchos años no hay obra pública en el municipio, y no se explican en dónde se ha ejercido el recurso que llega año con año, pues el avance y el progreso se han estancado.

 

Sin embargo el poblado no es una ciudad que pueda considerarse rezagada, pues, aunque es pequeña, cuenta con servicios, hoteles, restaurantes, comercios, tiendas de autoservicio, incluso con red de internet móvil de cuarta generación.

 

La tranquilidad conquistada en los últimos años en este municipio ha ocasionado incluso, que muchas personas de Chilpancingo o Acapulco, por ejemplo, hayan decidido emigrar a Ayutla de los Libres para establecerse o poner en marcha un negocio.

 

En las comunidades, en las montañas, y las zonas más alejadas del municipio, es otra historia, los problemas son los mismos de siempre, el olvido, la falta de agua potable, el escaso desarrollo, el retraso, la pobreza.

 

La policía comunitaria, antes autodefensas, cumplieron su papel de desterrar al crimen organizado, sin embargo, se han acumulado denuncias de abusos en su contra, y muchas de las personas han pasado de la gratitud al temor hacia estos grupos.

 

Detenciones arbitrarias, abuso de poder, extorsión, tortura, intimidación, son solo algunos señalamientos que pesan sobre ellos, y existe la percepción que han ido más allá de la función original por la que fueron creadas, y han llegado al extremo de convertirse, en la práctica, en un gobierno alterno.

 

Las propias autoridades municipales han reconocido la labor de la policía comunitaria, sobre todo en la organización de las comunidades para protegerse, pero la alcaldesa Hortencia Aldaco advierte del desvío de esta organización.

 

“Desafortunadamente la policía comunitaria inició con buenas propuestas, pero se desvirtuó. Me han llegado muchísimas quejas por abusos, en atropellos a familias, y siempre es hacia la población más desprotegida”.

 

De las armas al gobierno

 

Entre 2011 y 2012, la situación de inseguridad en Ayutla de Los Libres llegó al límite y se salió de control, según los testimonios de sus habitantes. Levantones, asesinatos, secuestros eran cotidianos y nadie alzaba la voz.

 

Un grupo de ciudadanos, preocupados por esta situación, comenzaron a organizarse para revertir la situación, entre ellos Eneida Lozano, quien ahora es promovente de la Upoeg en el municipio, y a quien el crimen organizado le secuestró al padre de sus hijos.

 

“Nos vimos en la necesidad de decir basta, muchos nos dijeron que no nos metiéramos en esto, que arriesgábamos nuestra vida, pero nos dimos cuenta que no nos hacían falta armas o recursos, sino que era suficiente con el respaldo de la gente”, dijo Lozano.

 

Hermelindo Candia, miembro del Consejo General de Autoridades Civiles y Agrarias de la Upoeg, fue uno de los primeros ayutecos en integrar las autodefensas, y recuerda cómo los primeros levantados se hicieron con las armas que tenían a la mano, escopetas de un tiro, e incluso machetes y garrotes.

 

“A ver qué chingados pasa”, pensó. Esto ocurrió en enero de 2013.

 

El movimiento de las autodefensas después pasaría a convertirse en la policía comunitaria y hoy, 

tres años después de su alzamiento, lograron de alguna manera pacificar el municipio de Ayutla.

 

Sin embargo, los integrantes de la Upoeg, respaldados por las comunidades, se dieron cuenta que 

no bastaba con tener seguridad, sino que necesitaban ser parte del gobierno, y participar en las decisiones que afectan al municipio.

 

Hermelindo, uno de los principales líderes del movimiento en Ayutla, se reúne con otros integrantes en una oficina que tiene la Upoeg a escasos metros del ayuntamiento, y además de discutir los operativos de la policía ciudadana, en ese lugar, entre otros, han surgido las propuestas para la elección por usos y costumbres.

 

“¿Y por qué no vamos por una autoridad de usos y costumbres? Vamos haciéndolo, ya lo estamos ejerciendo”, reflexionó.

 

Eneida sigue participando activamente en la difusión de la información sobre la elección de usos y costumbres, sobre todo en las comunidades, labor que compagina con la atención de una tienda de regalos y un restaurante de su propiedad.

 

Ya se encuentra delineando la estrategia para seguir en los próximos meses para cimentar la próxima elección y la próxima administración municipal, la cual espera, pueda ser una verdadera democracia participativa.

 

“Hemos formado comités en los pueblos, comités en defensa de la consulta. Como pueblos originarios tenemos derecho a organizarnos de la manera en que nosotros creemos que es la mejor”, dijo.

 

El municipio de Ayutla de Los Libres cuenta con 146 localidades, incluyendo la cabecera municipal. 

 

La idea de la Upoeg es que cada comunidad y colonia pueda elegir, según su propio método un representante.

 

Han dividido a su vez al municipio en 12 rutas, las cuales de igual forma deberán elegir un representante que deberá coordinar a todas las comunidades y colonias que integran dicha ruta.

 

Estos 12 representantes formarán el llamado Consejo Mayor, que se encargará de coordinar la toma 

de decisiones de gobierno, y nombrarán a un Coordinador General, que será, en la práctica el Presidente Municipal.

 

Eneida asegura que la dirigencia de la Upoeg no tiene la intención de hacerse con el control de la administración, y que será la propia ciudadanía la que nombre a sus líderes, de igual forma no harán 

una limpia en el ayuntamiento, pero sí evaluarán a los trabajadores.

 

“Nos estamos preparando desde ahora, no podemos llegar a ciegas a administrar los recursos del pueblo, sabemos lo que no queremos, y desde ahí tenemos que empezar a construir lo que sí queremos para nuestro municipio”.

 

El papel de los partidos

 

Hortencia Aldaco Quintana podría pasar a la historia al ser la última presidenta municipal de Ayutla de los Libres emanada de las urnas y del sistema de elección por partidos políticos. 

 

La alcaldesa postulada por el Partido Verde y el PRI en los comicios de 2015 culmina su mandato en 2018, y aunque asegura que será respetuosa de la determinación de las autoridades electorales, considera como un retroceso en la vida democrática del municipio el sistema de usos y costumbres.

 

 “Sí es un retroceso democrático, porque el sistema de usos y costumbres, no respeta algo muy importante, las leyes que nos rigen y nos mantienen en orden. Este proceso no creo que venga a reconstruir el tejido social, con todo esto que se está dando, creo que viene a desintegrarlo aún más”, detalló.

 

No todos los partidos políticos se han pronunciado en contra del sistema de usos y costumbres en Ayutla. Lorena Morales Castro, delegada de Morena en el municipio, asume la derrota de los partidos políticos, pero da un voto de confianza a la Upoeg.

 

“Hasta cierto punto sería sano, porque no tenemos una democracia limpia, confiable. Para los partidos políticos es una derrota, porque los que han estado en el poder han abusado del pueblo, han humillado a la gente, y la gente hoy les dio la espalda”, dijo Morales Castro.

 

Aunque los partidos políticos aún tendrán presencia en la elección de legisladores locales y federales, de gobernador y de presidente de la república, a nivel municipio deberán entrar en otra dinámica de participación.

 

Para la representante de Morena, el momento es propicio para que los partidos replanteen sus estrategias y se acerquen nuevamente a la ciudadanía.

 

“Todos los partidos debemos construir la forma de participación, porque se habían olvidado los partidos políticos de visitar las comunidades, únicamente se iba en las elecciones. Hemos perdido la mística de trabajo”, agregó.

 

La alcaldesa Hortencia Aldaco, afirma que los partidos deben de ser colaboradores en el proceso de cambio en la forma de gobierno, dejando de lado las diferencias con otros grupos.

 

“Será un proceso nuevo para todos, solo nos queda adaptarnos como ciudadanos, adaptarnos como personas que estamos trabajando en política y visualizar el trabajo”, señaló Aldaco.

 

Claroscuros

 

En el último censo de población y vivienda del Inegi en 2010 había más de 62 mil habitantes en Ayutla de los Libres, de los cuales, alrededor de un 35 por ciento correspondían a población indígena.

 

Según estimaciones del ayuntamiento, en base a las cifras del padrón electoral, en la actualidad la población habría llegado alrededor de 70 mil habitantes, de los cuales un 25 por ciento serían indígenas, lo cual es una minoría.

 

Sin embargo, con la sentencia del Tribunal Electoral, validando el sistema de usos y costumbres, enfocado a las poblaciones indígenas, un municipio, mayoritariamente mestizo, estará regido bajo este sistema.

 

En el proceso de promoción, impugnaciones y sentencias para la validación del sistema de usos y costumbres, tanto las autoridades, como ciudadanos del municipio han denunciado diversas irregularidades.

 

Primero, el hecho de que no se haya realizado un estudio antropológico serio en el que se haya basado el tribunal para el dictamen, en el cual se calcula un 42 por ciento de la población indígena, cifra que estaría lejana a las propias estimaciones del municipio.

 

De igual manera aseguran que no hubo la suficiente difusión por parte del Instituto Electoral de Participación Ciudadana (IEPC), sobre el tema y las fechas y el método de votación.

 

La propia metodología del IEPC para la consulta estuvo salpicada de irregularidades, ya que en muchas comunidades la votación se realizó a mano alzada en asambleas comunitarias, no en votación secreta.

 

Por otra parte, muchos ciudadanos denunciaron que las actas de los resultados se entregaron directamente a miembros de la Upoeg, e incluso, que grupos armados de esta organización llegaron a los poblados, advirtiendo que aquellos que  no votaran por el sistema de usos y costumbres podrían ser encarcelados e incluso expulsados de sus comunidades.


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