Reporte Indigo

GABINETE

Guadalajara en disputa


El equipo cercano a Hernández García además de compartir un pasado en común presenta divisiones que remiten a la derrota de 1995


Lo que sería una entrega-recepción limpia y tranquila por tratarse de un proceso entre personas de un mismo partido, resultó en confrontación

Los nuevos dirigentes de la administración tapatía, se han encargado de hacerle saber al grupo de Jorge Aristóteles Sandoval que su llegada es definitiva y que no habrá concesiones.

La actitud soberbia –como catalogan algunos priistas– se debe a que los resultados de la elección del pasado primero de julio dejaron en claro que Sandoval Díaz perdió en la capital del Estado.

Pues Enrique Alfaro Ramírez aventajó las preferencias y ganó el municipio con 55 mil 933 votos de diferencia. 

No obstante el priista Ramiro Hernández quedó como alcalde de Guadalajara con más de 312 mil votos.

Por lo que el grupo cercano a Hernández Ramírez no cree deberle nada a Aristóteles Sandoval, aun cuando desde el municipio se operó a favor del candidato tapatío.

Por eso no sorprende que Ramiro Hernández se haya pronunciado en contra de permitir la basificación del personal supernumerario que dejó Aristóteles Sandoval y que de acuerdo con las reformas a la Ley de Servidores públicos podrían permanecer en el cargo.

Pero lo que se presumía que sería una entrega recepción limpia y tranquila –por tratarse de un proceso entre personas de un mismo partido– resultó en confrontaciones para algunos.

Desde el viernes por la tarde, algunos de los nuevos directores del área jurídica tomaron las oficinas que les correspondían y pidieron al personal que entregara las instalaciones y que no se volvieran a presentar.

El acuerdo era que el personal saliente tuviera un margen de tiempo para abandonar las actividades, pero todo parece indicar que los nuevos encargados de la administración tienen interés en marcar distancia con los salientes.

De hecho la administración saliente permitió la entrada -desde el mes de agosto-a Ismael Orozco Loreto como jefe de gabinete para que se encargara del proceso de entrega-recepción.

Pero las condiciones parecen haber cambiado. 

Por lo que ahora esta distancia entre grupos servirá a Hernández García y a sus personas de confianza como moneda de cambio y negociación con el gobernador electo. 

No son pocos los temas que prenden focos rojos en la administración tapatía y que podrían capitalizarse a favor del nuevo alcalde quien podrá cubrir la espalda, o simplemente denunciar las prácticas de Sandoval Díaz. 

En la agenda de la negociación está la deuda que supera los 3 mil millones de pesos, incluidos créditos con la banca comercial, deudas a proveedores y a instancias como Pensiones del Estado.

Ramiro Hernández tiene ahora en sus manos información sobre la nómina, sobre los permisos otorgados a particulares en temas sensibles como construcción y servicios de gasolineras.  

Y las discretas concesiones a empresas como Eumex, ligada a Televisa y que administra el mobiliario urbano de la ciudad. 

Así como la concesión del servicio de los Parquímetros de la empresa Metro Meters.

Incluso el proyecto de Ciudad Digital –que tanto se publicitó en el gobierno de Aristóteles Sandoval– queda en manos de Hernández García quien tendrá que formalizar el fideicomiso en breve.

Equipo: amalgama y divisiones

Para lograr asuntos de gobierno, Hernández Ramírez se ha hecho de un equipo al que pretende dejarle la responsabilidad de las áreas administrativas más importantes del municipio.

Sindicatura, Secretaría General y Jefatura de Gabinete son las tres áreas torales del municipio, según dejó entrever el presidente.

De hecho en la última sesión de cabildo de la administración pasada se hicieron adecuaciones al Reglamento de la Administración Pública Municipal, para que tanto la sindicatura como el encargado de la jefatura de gobierno tengan mayores atribuciones.

El nuevo síndico Ernesto Salomón Delgado tendrá ahora atribuciones sobre los jurídicos de otras secretarías como las de la Policía de Guadalajara en donde se concentran el mayor número de casos laborales.

En ese mismo tenor, el abogado del Ayuntamiento también tendrá atribuciones sobre el área jurídica de la Dirección de Recursos Humanos, que hasta ahora era una dirección autónoma. 

Al Jefe del Gabinete Ismael Orozco Loreto se le otorgaron mayores atribuciones para intervenir en asuntos de desarrollo urbano y planeación. 

Una parte de la Secretaría de Planeación se integrará a la Jefatura de la Presidencia.

Orozco Loreto podrá intervenir en la toma decisiones sobre los planes parciales de la zona Centro y Minerva de la ciudad, en donde no han sido aprobados los planes.

Por su parte al nombrar a Tomás Vázquez Vigil se asegura que los temas de permisos y orden local queden solventados.

Pero este equipo cercano a Ramiro Hernández además de compartir un pasado en común ya presentan divisiones que remiten a la derrota electoral de 1995 cuando perdieron frente al Acción Nacional. 

En aquel año Eugenio Ruiz Orozco, líder moral de Ramiro Hernández, fue su asesor de campaña cuando perdió la gubernatura frente a Alberto Cárdenas Jiménez. 

Ismael Orozco Loreto también perdió la alcaldía de Guadalajara frente al panista Cesar Coll Carabias. 

Desde entonces tanto Ruiz Orozco como Orozco Loreto marcaron distancia. 

El primero salió de los reflectores de la política e intentó en repetidas ocasiones ser candidato a la alcaldía de Guadalajara.  

De hecho en 2009 se enfrentó en el proceso interno del PRI a Aristóteles Sandoval, quien terminó siendo alcalde de Guadalajara.

En 2012, en medio de los ajustes de las candidaturas, la ex diputada Rocío Corona –aliada del grupo de Ruiz Orozco– había quedado como la candidata a Guadalajara pero tras los ajustes del PRI nacional, fue Ramiro Hernández el elegido.

La molestia de Ruiz Orozco no se hizo esperar y por eso ahora tiene espacios privilegiados en la administración municipal.

En tanto Orozco Loreto se hizo de una carrera política al margen del grupo de Ruiz Orozco. 

De hecho su apoyo político lo encontró en la familia García Paniagua.

Ha sido regidor en Guadalajara y Zapopan. 

En el municipio zapopano en la administración de Arturo Zamora, en donde también fue alcalde interino y en donde se encargó de entregar cuestionados permisos para gasolineras según se consignó en la prensa local.

El nuevo secretario

El nombramiento de Carlos Mercado Casillas como nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara es considerado por algunos como una treta política entre el gobierno entrante y Jorge Aristóteles Sandoval.

Y es que Mercado Casillas es un personaje ligado al panista Macedonio Tamez Guajardo, quien fue director de la policía tapatía durante el periodo electoral del 2009, fecha en que Sandoval Díaz y su familia denunciaron hostigamiento por parte de la policía local.

Mercado Casillas fungía como director de Prevención del Delito en la Policía de Guadalajara.

El nuevo secretario de Seguridad Ciudadana tendrá que demostrar de qué lado de la balanza está.

Además está en cuestión también su perfil académico y las implicaciones negativas que pudiera tener en el desempeño de la corporación de la policía que en su mayoría no está certificada con las pruebas de control confianza.

Mercado Casillas deberá poner orden en la policía local que en meses recientes sufrió el atentado de un comandante que fue muerto afuera de su casa.

Sin olvidar tampoco el atentado con una granada a otro elemento en la zona donde habita quien fuera el alcalde interino de Guadalajara Francisco Ayón. 

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