Reporte Indigo

TOLUCA

Grafitean jets en Toluca


Aceptar que es vulnerable, equivale a admitir que también pueden operar en contra de la seguridad de las aeronaves

El Aeropuerto Internacional de Toluca fue blanco hace unos días de un “ataque” de un grupo de grafiteros. 

Una decena de aeronaves, particularmente jets, fueron pintadas en una acción que se habría ejecutado a plena luz del día. 

Las autoridades no hicieron público el suceso y de acuerdo a fuentes que pidieron el anonimato, se solicitó a los testigos y afectados que no divulgaran la información.

No es para menos. El aeropuerto de Toluca alberga los aviones privados de decenas de los hombres de negocios y políticos más prominentes de México.

Aceptar que es vulnerable, equivale a admitir que si pudieron grafitearlos, también pueden operar en contra de la seguridad de las aeronaves y de sus ocupantes.

Sin dejar a un lado que en el aeropuerto de Toluca se dan  operaciones de vuelos comerciales, tanto nacionales como internacionales.

A pesar de ser una zona vigilada por corporaciones federales y privadas, aparentemente los grafiteros se abrieron paso y cortaron con tijeras una de las rejas de acero para tener acceso a los jets. 

Aún no se sabe si el evento fue un ataque planeado o si es parte de los “retos” comunes entre este tipo de grupos.

Incluso se especula que los grafiteros solo operaban para una banda que pretende cobrarles derecho de piso a los propietarios de los jets.

Los grafiteros compiten entre ellos para dominar un territorio o lucir sus habilidades con las latas de pintura.

Detrás de la obra

Reporte Indigo tuvo acceso a fotografías de los aviones que fueron pintados con aerosol. La pinta incluye el pseudónimo de uno de los autores, “Boris”.

Los “ataques” grafiteros se distinguen por ser muy rápidos y su ambición en cuanto a los objetivos que eligen para pintar. 

En el caso del aeropuerto de Toluca se pueden distinguir algunas particularidades gracias a la fotografía.

El grafitero concentró la pinta al centro del jet y no extendió el daño en la longitud del avión, lo cual sugiere que su finalidad no era el daño en sí, sino “marcar como suya” la aeronave. 

Además el diseño consta de dos colores, amarillo y negro, lo cual implica que el autor se dio el tiempo para entrar a detalle en su obra.

El tiempo aproximado para este tipo de piezas, llamadas “bombas”, es de uno a dos minutos. 

Sin embargo ese lapso de tiempo puede extenderse según el trazo, el relleno, la cantidad de colores y la complejidad del mismo dibujo. 

En sí, el ataque a las aeronaves pudo haber sucedido en apenas 15 minutos.

Otro punto importante es la edad: por el diseño de la pieza se podría estimar que el autor es adolescente, probablemente entre los 13 y 17 años.

Las autoridades aún están en proceso de investigar al grupo de grafiteros y cómo pudieron burlar la seguridad del aeropuerto.

Exit mobile version