El actor Carlos Espejel afirma que el abandono de las actividades culturales están vinculadas de manera directa con la falta de educación artística en el país.

“La educación artística debería de ser tan fundamental como las matemáticas, quizás la educación artística te da una serie de herramientas como hablar en público, tener disciplina, leer, te da un ambiente diferente y la verdad es que lo tienen muy castigado. Sigue siendo la flauta, tocar una cancionista”, expone el actor.

El gobierno mexicano debería de incidir en que se incentive el mercado nacional de creación artística, ya que actualmente las películas que hay en cartelera son extranjeras.

“Yo creo que deberíamos de tener reglas –como le hacen en otros países– para que Netflix tenga una producción local, y obligarla a hacerlas localmente, tú vas al cine hoy en día y de las 10 películas que se están proyectando todas son gringas. ¿Y nosotros?”, cuestiona el también comediante.

“Vas a España y todas las películas están dobladas al español, si o sí, las porno y las no porno, todas, las de Brad Pitt, todas. ¿Por qué? Porque le das trabajo a la industria. Aquí no están obligados a nada, ni a producir, ni a meter dinero, a nada, consiguen un productor mexicano como el hijo de Alazraki y luego se las llevan a Estados Unidos y allá hacen sus películas que parecen mexicanas. Son gringas, con dinero gringo, que se va a Estados Unidos el dinero”, explica el histrión.

Nos mueve la pasión

El productor Gerardo Quiroz explica que la actividad teatral se mueve por la pasión, ya que de otra manera es imposible explicar el que todavía haya obras en la cartelera tras más de 20 años de crisis.

“Es muy relativo, es muy difícil (que sea rentable). Es una actividad que se mueve por la pasión. Te puedo decir que yo he producido más de 70 puestas en escena y que, de esas, realmente he tenido utilidades solamente con el 25 por ciento en 31 años”, explica.

Quiroz actualmente presenta “Fiebre de Sábado por la noche”, una obra que se detuvo en marzo de 2020 por la llegada de la pandemia a nuestro país y en mayo pasado reabrió al público.

Ejemplifica que en la realización de esta puesta en escena, tomando en cuenta el personal del teatro, técnicos, y por supuesto a los actores, participan 106 personas.

De manera indirecta, más gente se favorece de la actividad artística, desde un taxista que lleva a los asistentes a los teatros a los restaurantes que reciben a los comensales después de la obra

“Nos gustaría tener más alianzas con las alcaldías, nosotros, por ejemplo, recibimos apoyo de la Alcaldía de Coyoacán para tratar de regresar con nuestras actividades y sería muy interesante generar un plan emergente para la promoción del teatro en el país, no solamente en la Ciudad de México”, expone Gerardo Quiroz.

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