El patronato vendió 300 espacios en 20.7 millones de pesos


Afirmaron en los documentos de justificación que su derrama económica sería de 150 millones de pesos

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El estadio Victoria, en la capital de Aguascalientes, se inauguró cinco años antes que la administración de Luis Armando Reynoso Femat autorizara un préstamo supuestamente para terminarlo. 

El estadio, sede del equipo Necaxa, fue beneficiado a través del Patronato del Fomento al Futbol, A.C., con un crédito por 98 millones de pesos otorgado en el 2008 por un fideicomiso dependiente del gobierno de Aguascalientes. 

Además, Reynoso Femat como presidente del patronato beneficiado, sabía que no era necesaria ningún tipo de construcción en el recinto. 

Sin embargo, durante cinco años a partir del préstamo, el patronato beneficiado ha sobrepasado el tiempo de pago y solo ha cubierto 83.2 millones. 

Actualmente restan 16 millones que incluyen intereses y penalizaciones por pagos tardíos.  

Este hecho podría sumarse a los cargos penales que acosan al exgobernador, ya que haber autorizado el préstamo siendo gobernador de Aguascalientes, lo haría faltar –según el informe final de una auditoría que utiliza la PGR para la averiguación del caso–, a la obligación que tenía como servidor público de “excusarse de intervenir en cualquier forma en la atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tenga interés personal”. 

Reynoso Femat era gobernador en 2008 y aparecía como presidente del patronato beneficiado con los 98 millones, lo que sería juzgado y podría agregarse a los cargos por ejercicio indebido de recursos públicos y peculado que causaron un auto de formal prisión en su contra, que hasta ahora el exmandatario ha evitado mediante una suspensión por el recurso de amparo. 

Después de un mes de la sentencia, Reynoso Femat  compareció el pasado miércoles y se acordó un depósito de 9 millones de pesos  que pagó el viernes mediante una fianza.  Con esto llevará el proceso fuera de la cárcel. 

Los cargos que hasta ahora enfrenta son por la compra de un tomógrafo de 13.8 millones de pesos que nunca se instaló, pese a ser inventariado con números de serie y folios falsos, y que no apareció en ninguna de las instalaciones del Sector Salud.  

En cuanto al préstamo al patronato que ampara el estadio del Necaxa, al terminar su gobierno (2004-2010) Reynoso Femat negoció con el actual mandatario Carlos Lozano el pago de los 16 millones restantes de los 98 otorgados para la “construcción” de la última etapa del estadio Victoria. 

Sin embargo, el delito persistiría por el uso indebido de recursos públicos y autorizar la cantidad con una justificación falsa.

Documentos de la investigación sobre el caso radicados en la Procuraduría General de la República (PGR) de los que Reporte Indigo obtuvo copia, detallan la red de complicidades tejidas alrededor del préstamo.

Las irregularidades van desde un falso peritaje al destino de los recursos, participación directa de funcionarios estatales y petición de un deslinde de responsabilidades que nunca ocurrió.

Negociando un préstamo ilegal

Sobre el pago de los 16 millones restantes del financiamiento para el estadio sede del Necaxa durante la administración de Reynoso Femat, el gobierno actual del priista Carlos Lozano ha buscado negociar la liquidación. 

En 2011, Lozano ofreció facilidades para pagar los 16 millones de pesos en 32 mensualidades de 500 mil pesos, a la cual se añadiría una tasa fija de interés interbancaria (TIIE) y un interés adicional del 1 por ciento.

Pero no lograron llegar a un acuerdo. 

La más reciente negociación fue que el exmandatario pagara la deuda con palcos en el estadio y locales comerciales, que pasarían a ser propiedad del gobierno estatal. 

Estos bienes ya estaban en la garantía del préstamo desde que se otorgó. 

La historia de ilegalidades inicia en diciembre de 2008, cuando el Fideicomiso de Inversión y Administración para el Desarrollo Económico del Estado de Aguascalientes (FIADE),  aprobó una serie de préstamos para proyectos productivos. 

El préstamo más oneroso, por 98 millones de pesos, fue para el Patronato del Fomento al Futbol, A.C., lo que publicó el diario Reforma a finales de junio. 

El objeto del crédito fue “la terminación de la tercera etapa del Estadio Victoria”. 

El estadio había sido inaugurado desde 2003, es decir, cinco años antes del préstamo y un año anterior a que Reynoso Femat fuera gobernador. 

Pero el dinero fue aprobado y dieron de plazo para su pago hasta diciembre de 2010, cuando el panista dejara la gubernatura.

La evaluación del proyecto presentada por el Patronato, entregada al periodista local Rodolfo Franco vía una solicitud de información, anunciaba que esta obra conservaría 79 empleos ya existentes y crearía otros 900 de base o temporales. 

Afirmaron en los documentos de justificación que su derrama económica sería de “150 millones de pesos a corto plazo y 472 millones a mediano plazo”.

Las garantías sobre el préstamo que dejó el Patronato fueron “39 palcos en planta baja y alta, 18 locales comerciales y cinco cartas de jugadores”, que disminuyeron su valor con el descenso del Necaxa a segunda división en 2009 y 2011. 

Sin embargo, en los documentos revisados por Reporte Indigo no se encontró ninguna referencia a las cartas de los jugadores.  

El proyecto, que considera el crédito como viable y de “riesgo casi nulo”, fue firmado por Georgina Mora Legaspi, entonces coordinadora de proyectos del FIADE y que el año pasado era funcionaria en el Fideicomiso Complejo Tres Centurias, un centro turístico. 

A diferencia de lo que esta funcionaria consideró en 2008, el riesgo para ese préstamo fue bastante alto. 

Hasta ahora la única prueba registrada en expedientes sobre el destino del préstamo, es una revisión ocular hecha por un perito en junio de 2010, medio año antes de que Reynoso Femat terminara su periodo. 

El informe consta de una hoja escrita a mano e indica que en el patronato existen 22 empleados: 10 hombres y 12 mujeres, cifra lejana a los 79 empleos que anunciaban como fijos cuando pidieron el recurso. No se registró ningún  señalamiento de anormalidad. 

En la revisión del equipo o maquinaria que se había comprado para “terminar el estadio” con los 98 millones del préstamo inicial,  encontraron una soldadora y herramienta manual. Nada más. 

Muchos funcionarios investigados por la PGR

Una auditoría estatal sobre el ejercicio fiscal 2008 y 2009, y a los recursos prestados por el Fideicomiso FIADE, puso en blanco y negro las irregularidades. Este ajuste de cuentas es utilizado ahora en la investigación de la PGR. 

Al realizar la auditoría los contadores pidieron las actas de sesión del Comité Técnico del FIADE, las solicitudes y proyectos, los resúmenes ejecutivos e informes del secretario técnico, los estudios de viabilidad y demás papelería que diera cuenta del desarrollo del proyecto que justificaba el préstamo.

Entre los informes, los auditores encontraron que en septiembre de 2009 el FIADE indicó que toda la información estaba bajo resguardo de la coordinadora jurídica del fideicomiso, Martha Elba Dávila Pérez, quien en esa época gozaba de incapacidad por maternidad, por lo que retrasaron su entrega. 

Al seguir la ruta del dinero, los auditores encontraron otros informes de enero de 2010 en los que daban otro pretexto. Esta vez les anunciaron que la información no podría ser entregada porque las oficinas del FIADE habían sufrido un robo.

“En principio se pensó que únicamente había sido sustraído equipo de cómputo, posteriormente se percataron de que también había sido hurtado el expediente técnico del proyecto Patronato de Fomento al Futbol de Aguascalientes, A.C., que contenía la documentación e información que este órgano de fiscalización ha estado requiriendo constantemente”, cita la auditoría.

A pesar de que muchos de los documentos fueron robados, la auditoría sí determinó los vínculos de Reynoso Femat con el Patronato y las irregularidades en el otorgamiento del préstamo.

Encontraron que desde marzo de 2002, Reynoso Femat era presidente honorario de esta asociación civil y vieron en el acta constitutiva que uno de sus socios fundadores era Raúl Cuadra García, extesorero del gobernador.

Mientras Cuadra García era secretario de Finanzas y tesorero del FIADE, su hijo, Raúl Cuadra Aréchiga fungía como tesorero del consejo directivo del Patronato.

El secretario de Obras Públicas de Aguascalientes, Luis Gerardo del Muro Caldera, era vocal del fideicomiso que otorgó el préstamo (FIADE), y secretario del comité técnico en el Patronato beneficiado.

Otro de los miembros del Patronato del Fomento al Futbol, A.C. era Marco Antonio de Alba Obregón, primo del secretario de Planeación y Desarrollo Regional del estado al momento de la firma del empréstito.

En la autorización del dinero firmó como vocal del Fideicomiso un empresario local, Juan Bernardo Manríquez Paniagua, quien a la vez era secretario del consejo directivo del patronato que recibió el préstamo.

La auditoría solicitó que se iniciara una investigación para deslindar responsabilidades de todos los funcionarios involucrados, que ahora es llevada por la PGR. 

Según el informe final de esta revisión habrían faltado a la obligación que tenían como servidores públicos de excusarse de intervenir en cualquier forma en la atención de asuntos en los que tenga interés personal. Determinaron también que la denuncia por el robo de los documentos se presentó aproximadamente un mes después de los hechos, “lo que implica que hubo dilación en entablar acciones legales (…) no se han realizado las acciones necesarias para llevar a cabo la reposición del expediente”.

Compra forzada para los palcos

La semana pasada el diario Reforma publicó que una forma para acelerar la venta de palcos del estadio Victoria fue obligar a funcionarios a comprarlos. 

El modus operandi fue comprar butacas de acuerdo al nivel de su puesto y recibir un aumento de sueldo proporcional a lo que habían gastado en el espacio. 

Cada lugar costaba 69 mil pesos, IVA incluido, según el diario. Todos los pagos se cubrirían antes de diciembre de 2010, cuando concluyó la administración de Reynoso, mediante préstamos a la nómina a través de Banorte. 

Con esta estrategia el patronato del que Reynoso era presidente honorario, vendió 300 espacios por un total de 20.7 millones de pesos, con impuestos incluidos.

Reforma aseguró que cuando hubo cambio de funcionarios,  los créditos sobre nómina se siguieron pagando con cargo al ejecutivo estatal, pero no especificó si esta línea se encuentra incluida en la investigación de la PGR. 

El préstamo por 98 millones de pesos y el pago del tomógrafo que no apareció, son apenas la punta del iceberg. 

Negociaciones para pagar

El dictamen de la Cuenta Pública 2011 hecho por el Congreso Estatal de Aguascalientes, dio pistas sobre las negociaciones entre el actual gobierno, encabezado por el priista Carlos Lozano de la Torre, y el patronato beneficiado, para liquidar la deuda. 

Relata que durante ese año el FIADE buscó firmar un convenio donde el patronato reconociera la deuda y las comisiones por pago tardío.

En noviembre de 2010 el patronato había pagado 61.1 millones de pesos, de los 98 millones prestados. 

Para marzo del siguiente año, cuando el gobernador actual Carlos Lozano llevaba tres meses en el puesto, les habían pagado otros 17.8 millones de pesos. 

La deuda, en diciembre de 2011, era aún de 19 millones 100 mil pesos, por lo que la auditoría determinó que la administración de Lozano debía ejercer más acciones para cobrar el recurso.

El gobierno priista informó a la auditoría que en noviembre de 2011 habían autorizado restructurar la deuda, cobrando 4.3 millones de contraprestación vencida. Pagaron el 26 de enero del 2012. 

Asimismo el gobierno proponía a patronato deudor liquidar el préstamo en mensualidades, cubriendo los 16 millones de pesos en 32 pagos de 500 mil pesos. 

Si no cumplían con estas nuevas reglas les impondrían una tasa moratoria de 9 por ciento anual.

Pero no firmaron el reconocimiento de adeudo porque el notario que revisó los documentos determinó que “el presidente del Patronato del Fomento al Fútbol, A.C. no contaba con las facultades legales necesarias para la celebración del instrumento jurídico”.

La asamblea de socios de la asociación civil debía reunirse y autorizar por escrito para que firmara el reconocimiento.

Pero no sucedió. El patronato pretextó al gobierno de Lozano que “su situación financiera no les permitía hacer frente al compromiso de pago”. Argumentaron que tenían proyectado firmar un contrato con la empresa de espectáculos OCESA, “pero que no se concretizó el mismo”.

Ni siquiera firmaron el reconocimiento de pagos porque aunque sí se reunió la asamblea de socios del patronato, no hubo quórum para hacer los cambios legales que permitirían al presidente firmar el acuerdo con el gobierno estatal. 

El último pretexto fue que “ante la situación del equipo Necaxa, que se encuentra en la Liga de Ascenso, no ha tenido la recuperación financiera proyectada”.

Según el documento de la auditoria, En mayo de 2011, el Patronato presentó al gobierno una propuesta de pago donde reconocían la deuda por 16 millones de pesos, además de 1.4 millones por pagos tardíos. 

La propuesta para el pago fue ceder los derechos de palcos y locales comerciales, además de correr con los gastos de mantenimiento de esos espacios.