El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ordenó a la Fiscalía General de la República (FGR) transparentar el número de carpetas de investigación abiertas y denuncias en contra de los últimos tres expresidentes de México y el actual presidente Andrés Manuel López Obrado (AMLO).

Esto luego que un ciudadano pidió precisar cuántas denuncias y carpetas de investigación se han presentado contra Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, en un periodo que abarca del 1 de diciembre de 2000 al 1 de abril de 2022.

Pero, la FGR respondió que dicha información era confidencial argumentando que se estaría atentando contra la presunción de inocencia de los involucrados.

Negar la existencia o inexistencia de alguna indagatoria, denuncia, averiguación previa o carpeta de investigación contra los exmandatarios y contra el actual presidente atentan contra la intimidad, honor, buen nombre y presunción de inocencia, señaló la FGR.

INAI pide a FGR publicar denuncias de expresidentes

En respuesta, el solicitante presentó un recurso de revisión y el INAI resolvió modificar la respuesta de la FGR y le ordenó proporcionar la cantidad de denuncias presentadas y carpetas de investigación abiertas contra los expresidentes y el actual mandatario.

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A pesar de que en el artículo 113 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública se establece el principio de confidencialidad, el INAI indicó que lo anterior se ve superado por el interés público.

El INAI determinó que transparentar la información requerida permitiría a la sociedad conocer y dar seguimiento a las acciones que la autoridad ministerial o judiciaL.

Al respecto, el Comisionado Francisco Javier Acuña Llamas precisó que la información solicitada tiene que ver con expedientes o carpetas abiertas por hechos relacionados al mandato de los ex presidentes y el ejercicio de sus potestades, y no por cuestiones que tengan que ver con el ámbito privado de los mismos.

Acuña Llamas señaló que la clasificación de la información como “confidencial” no puede ser aplicada como una regla general y absoluta, ya que también se debe privilegiar el acceso a la información y la transparencia.