El contralor Ignacio Lapuente fue director comercial y de negocios de Grupo Sandstor Gam, que tiene contratos con el Municipio


El contralor Ignacio Lapuente fue director comercial y de negocios de Grupo Sandstor Gam, que tiene contratos con el Municipio


“Carlos Delgado únicamente prestó (en pasado) servicios para las empresas Eu Zen y la Covacha, y no lo hizo como empleado, este hecho está probado mediante contratos y factores” 

Ignacio Lapuente Rodarte

Titular de la Contraloría Ciudadana

A pesar de las pruebas existentes en su contra, Carlos Delgado Padilla “El Weren”, coordinador de Comunicación y Análisis Estratégico en el Ayuntamiento de Guadalajara, fue exonerado por la Contraloría Ciudadana tras una investigación.

En su contra se interpusieran cuatro denuncias tras darse a conocer que había intervenido en la contratación de los servicios de empresas de comunicación de las que había sido prestado servicios hasta un día antes de asumir su puesto actual.

“Carlos Delgado únicamente prestó (en pasado) servicios para las empresas Eu Zen y la Covacha, y no lo hizo como empleado, este hecho está probado mediante contratos y factores.

“No hubo intervención en asuntos en los que tuviera interés de ningún tipo conforme a la ley, ni para él, ni para terceros con los que tenga (en tiempo presente) relaciones profesionales, laborales o de negocios, ni para socios o sociedades de las que el servidor o las personas antes referidas formen o hayan formado parte”, expresó Ignacio Lapuente Rodarte, titular de la Contraloría.

No obstante que como lo detalló Reporte Indigo el primero de junio pasado, en el reportaje “El conflicto de interés naranja”, fue Carlos Delgado quien solicitó la contratación de las empresas Eu Zen y La Covacha para los servicios de comunicación del Municipio.

De acuerdo con el oficio CCAE/075/2016, del 15 de marzo, Delgado Padilla fue quién giró la solicitud a la Comisión de Adquisiciones para que ésta adjudicara directamente 10 millones de pesos a las mencionadas empresas.

El respaldo en casa

Para la administración de Enrique Alfaro esto no fue elemento suficiente ya que Carlos Delgado no prestaba servicios a las empresas en calidad de servidor público y sus servicios habían sido antes de asumir el cargo.

“El servidor nunca ha formado parte de las empresas en calidad de socio y respecto a la prestación de sus servicios, estos fueron concluidos en septiembre de 2015 cuando Carlos Delgado aún no era servidor público. En conclusión, no hay elementos para determinar responsable a Carlos Delgado”, señaló Lapuente Rodarte.

Aunque de acuerdo con su declaración pública de intereses, disponible en la página de transparencia del Municipio, el propio Carlos Delgado refiere haber trabajado tanto para Eu Zen como para La Covacha hasta el 30 de septiembre de 2015, a unas horas de que Enrique Alfaro tomara posesión y cuando ya había sido anunciado como titular de la Coordinación a su cargo.

Tras darse a conocer dicha información los líderes de las fracciones edilicias de oposición hicieron un llamado para que la administración naranja iniciara las investigaciones.

Al respecto de la exoneración los regidores del PRI y PAN, Ángeles Arredondo y Alfonso Petersen, respectivamente, anunciaron que interpondrían un recurso de revisión, facultada por la ley, por estar en contra de la resolución del contralor.

Con esto se suma otro beneficio más de los que la administración de Enrique Alfaro ha tenido con las empresas privadas que llevan su comunicación institucional.

Antes había defendido a Delgado previo a la investigación, y a empresas como Indatcom, aunque esa última fue la autora intelectual de que el partido Movimiento Ciudadano subiera el padrón electoral a la nube.

Indatcom se encarga de las redes sociales de todos y cada uno de los integrantes de Movimiento Ciudadano en Jalisco y de los Ayuntamientos metropolitanos que hoy gobierna el partido naranja.

Entre cercanos

Medios locales también documentaron que existen otros funcionarios que fueron empleados de Eu Zen y La Covacha.

Tal es el caso de Yamir Ali Yedet Martínez, jefe de la Unidad Departamental en la Dirección de Cultura, quien es socio de Eu Zen.

Además de Mario Roberto Arauz Abarca, quien ostenta el cargo de director en la Coordinación de Tecnologías de la Información, y quien también es socio, pero de Indatcom.

Aunque no serían los únicos casos, pues como lo han señalado ya algunos medios locales, este trío de empresas se ha dedicado, a partir de la llegada de Movimiento Ciudadano a las alcaldías de la Zona Metropolitana, a ingresar exempleados en las administraciones municipales.

Tal es el caso de José David Estrada, quien entró como coordinador de Comunicación en el municipio de Zapopan luego de una polémica pública del anterior titular de dicha dependencia.
Además de que José David Estrada es amigo cercano a Rafael Valenzuela Cardona, cabeza de Eu Zen y La Covacha.

Ligados a Alfaro

Mientras que las acusaciones directas por conflicto de interés se pasan de largo en la Contraloría Ciudadana, esta misma dependencia está ligada a un pasado cercano a la familia de Alfaro Ramírez y los intereses empresariales del Municipio, a través de su titular.

Ya que como lo publicó Reporte Indigo desde noviembre de 2015, Ignacio Lapuente había sido director comercial y de negocios de Grupo Sandstor Gam, empresa cuyo director es Gabriel Martínez Ramírez, cuñado del hoy alcalde.

A la vez que dicha empresa mantiene contratos con el Municipio a través de los trabajos que se están haciendo para el proyecto de Ciudad Creativa Digital.

Además, Lapuente Rodarte omitió dicho cargo en su declaración pública de intereses a pesar de que así había sido presentado a este medio el 2 de septiembre, cuando solicitaron una replica a Reporte Indigo respecto a contratos adjudicados de forma directa por la anterior administración.

De igual forma la dependencia encargada de revisar las declaraciones de intereses y recibir las cartas de veracidad en la información es la propia Contraloría Ciudadana, por lo que tendría que ser Lapuente Rodarte quien tuviera que revisar su falta.

No obstante dicho funcionario no se ha pronunciado al respecto, omitiendo así dicho pasado y exonerando a funcionarios públicos acusados de conflicto de interés a pesar de las denuncias y pruebas presentadas.