Chepina Peralta, pionera y promotora de la cocina mexicana, falleció este viernes por causas naturales a sus 90 años de edad, confirmó el Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México.

Peralta falleció “en completa calma, tranquilidad y en casa”, informó su yerno, Jorge Fernández Lara, quien anunció que los servicios funerarios serían privados a causa de la pandemia por COVID-19.


“Es de suma importancia para ellos hacer saber a todos los seguidores de Chepina, que ella los amaba y siempre los tenía presentes, incluso en sus últimos momentos de vida”.

Lucía Josefina Sánchez Quintanar fue pionera en participar en los contenidos de cocina para televisión en México y Latinoamérica, con programas como “La cocina de Chepina”, “Cocinando con Chepina”, “Chepina en tu cocina”, “Chepina y su menú Pando”, “Su menú diario” y “Sal y pimienta”.

Chepina realizó más de 9 mil programas de radio y 7 mil en televisión y escribió 13 libros de cocina desde 1997; además de haber colaborado en la Fundación Veytia y Anguiano durante 33 años consecutivos.

“Gracias por la vida”, escribió Chepina Peralta por última vez, en marzo pasado, en su espacio Gastrolab de El Heraldo.

En esa reflexión, la mujer manifestó gratitud a todas las personas con quienes se cruzó en la vida personal y en el ámbito laboral.

“Ha venido a mi corazón un sentimiento de gratitud y me ha hecho pensar en todas las personas con las que me he encontrado en el camino de mi vida”, escribió.


“Los compañeros de mi trabajo, directores de cámaras, camarógrafos, floor managers, utileros, iluminadores, escenógrafos, guionistas, asistentes personales, patrocinadores. Cuántas personas que participaron en mis programas de televisión y, lo que sale de mi corazón es decir, Gracias”.

En ese último escrito, pidió a sus lectores hacer un repaso por su vida y agradecer las cosas buenas que les ocurren, pese a la pandemia que ha destrozado la vida de millones de familias.


“Gracias por la vida, por el ver y apreciar todo lo multifacético que tenemos alrededor nuestro: el cielo, el movimiento de la rama de un árbol, el viento, el caer de una hoja o el volar de un pájaro, hará que reconozcamos lo mucho que tenemos para agradecer y al hacerlo, sentiremos como se llena nuestro corazón”.

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