En México, las personas afromexicanas representan el dos por ciento de la población, aunque especialistas señalan que el número es mayor, pues hay quienes no se identifican como parte de este sector etario por temor a los prejuicios que existen en torno a la piel oscura aunque sí pertenezcan a él.

Lo anterior, se expresó en la tercera edición del Foro de Mujeres Afro Creadoras 2022, que se llevó a cabo en el marco del Día Internacional de las Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, el 25 de julio pasado en la capital del país.

En el encuentro se reunieron profesionales de distintas áreas del sector cultural para formar un diálogo de sensibilización en el que destacaron las violencias contra la población afro en las narrativas artísticas.

“Amante”, “cocinera”, “puta”, “nana”, “bruja”, “esclava”, “pobre”, “dealer”, “tonta y sumisa”, “exótica”, “ignorante” e “hipersexualizada”, fueron las palabras mencionadas por las actrices Muriel Ricard y Talia Loaria al responder a la pregunta sobre cuáles son los principales estereotipos que se reproducen en la industria audiovisual hacia las mujeres afromexicanas.

“Es muy importante reconocer que hemos sido estereotipadas en las pantallas desde siempre y desde esta visión de extranjería, de exotización, de subordinación, las mujeres negras en este país aprendieron que no pueden aspirar a algún lugar digno en nuestra sociedad ni en las dinámicas de la vida diaria.

“Y es por eso que, después de procesos largos, duros, que tienen que ver con resistencias ancestrales para subvertir esas narrativas rancias que tanto nos hacen daño, es que nosotras hemos tenido que irrumpir en los espacios para gritar nuestra existencia a una sociedad que siempre nos ha negado en todos los espacios”, manifestó Aleida Violeta Vázquez, poeta y defensora de los derechos humanos.

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