El plan para el desarrollo urbano de San Pedro está entrampado: por un lado piden su revisión y por otro su aprobación lo antes posible.

Así como promovieron suspensiones de amparo para detener el Plan 20-30, hay intereses de que se apruebe.

Entre las presiones para que esta regulación se convierta en ley se incluye al ex munícipe sampetrino Mauricio Fernández.

Y entre los impulsos para que se reconsidere el Plan 20-30, que regula los porcentajes y destinos del suelo en el municipio, están el desarrollador Grupo Inmobiliario Monterrey (GIM).

Es decir, además de las suspensiones de amparo promovidas contra el Plan 20-30, también están las presiones porque se  ratifiquen una serie de modificaciones a los coeficientes de ocupación y uso del suelo.

Cambios que fueron hechos sobre las rodillas y a última hora en la pasada administración de Mauricio Fernández y que provocaron el desacuerdo de GIM.

El consorcio que, a causa de esos cambios, promovió al menos nueve suspensiones de amparo que tienen detenida la aprobación del Plan 20-30.

Por otro lado están las presiones para que la administración entrante apruebe aquellas modificaciones que se hicieron al final de la administración saliente.

Y esos son otros intereses.

Entre ellos está la permuta que hizo el ex munícipe del 17 por ciento de terrenos donde se encuentra en Planetario Alfa y que debía ceder su familia al Ayuntamiento de San Pedro.

Porcentaje de tierra de alta plusvalía que se permutó para que el Municipio recibiera terrenos de una filial de la empresa propiedad de su familia: Akra.

Terrenos de menor plusvalía localizados en la avenida Díaz Ordaz en los límites entre San Pedro y Santa Catarina.

Permuta que ya ocurrió, pero que con el Plan 20-30 terminaría por materializar la autorización para que la familia del ex munícipe, Mauricio Fernández, construya edificios de departamentos en donde ahora se encuentra el Planetario Alfa.

Dentro de ese círculo de intereses está la Constructora Garza Ponce, unas de las más grandes en Nuevo León y que estaría en sociedad con Mauricio Fernández para construir los edificios multifamiliares en donde hoy está el Planetario Alfa.

Otra presión para el alcalde Ugo Ruiz es el supuesto conflicto de intereses que representa la titular del Implan.

Y es que Grupo Inmobiliario Monterrey (GIM) señala a Maricarmen Elosúa como la persona que promovió esos cambios de última hora en la pasada administración para afectar sus intereses.

Y es que según el consorcio que desarrolla actualmente Valle Oriente, Elosúa impulsa los intereses su familia, que también tiene tierras en San Pedro y que construyó varias etapas del fraccionamiento Vía Cordillera.

Pero este desarrollo inmobiliario está en el otro polo de San Pedro, en Valle Poniente.

Y es que Maricarmen Elosúa es hija del desarrollador Antonio Elosúa Muguerza y hermana de Antonio Elosúa González, ex presidente de la Canadevi Nuevo León.

La familia de la titular del Implan también habría promovido una serie de cambios de uso de suelo para convertirlos a multifamiliares.

Uno de estos conflictos es el cambio de uso del suelo que se propone en el Plan 20-30 para la residencia del ex gobernador Alfonso Martínez Domínguez.

Esta residencia aparece en el nuevo plan con un uso de suelo multifamiliar, para construir ahí un edificio de departamentos frente al parque del sector Bosques del Valle.

Y estos edificios de condominios significan una competencia abierta entre las familias de los desarrolladores.

A todo este coctel de intereses y de presiones para el alcalde Ugo Ruiz se suma la inconformidad de los vecinos de las colonias Carrizalejo, Valle de Chipinque y Valle de San Ángel.

Estos colonos están en desacuerdo con las torres de El Alear y Del Ángel Residencias, que se ubican en la avenida Roberto Garza Sada, a unas cuadras de Manuel Gómez Morín.

Y que ya tienen la intención de promover también recursos jurídicos contra la aprobación del Plan de Desarrollo Urbano 20-30.

Toda esta colección de presiones tiene a Ugo Ruiz ante su primera crisis, la del desarrollo urbano en San Pedro.

La próxima semana podría ser definitoria para las negociaciones que el alcalde pudiera concretar con el fin de destrabar el Plan 20-30 y que GIM se desista de los amparos que promovió con ese reglamento.

‘Hay que conciliar, o a los tribunales

El presidente municipal de San Pedro dijo que apostará por conciliar los intereses de particulares, pero de no ser así enfrentará en los tribunales a quienes se opongan al Plan 20-30.

Ugo Ruiz explicó que el conflicto de intereses en un municipio donde vive la mayor parte de los desarrolladores inmobiliarios de Nuevo León es muy complejo.

Porque muchos tienen propiedades o empresas en San Pedro.

Y respecto a la titular del Implan, Maricarmen Elosúa, hija del panista y desarrollador inmobiliario Antonio Elosúa Muguerza, dijo que cuando se contrata un especialista en urbanismo en San Pedro, casi siempre resulta pariente de alguna familia de fraccionadores.

“Nos va a tocar enfrentar intereses particulares, pues me queda claro que así habrá de suceder. En muchas ocasiones estos intereses se van conciliando con las razones que se explican de un entorno donde también hay otros que hay que tomar en cuenta.

“Pero hay ocasiones en que no, y la propuesta que se haga es rechazada, así que entonces vienen los amparos y los juicios, y cuando esto es así, hay que defender en los tribunales con toda la fuerza y el aparato municipal.

“Y si nos vamos a preguntarle a la comunidad cómo se sugiere el crecimiento, en este municipio de 122 mil personas, me voy a encontrar con 122 mil propuestas.

“Lo que tenemos que hacer ahorita es el desistimiento de este particular”.

Finalmente, Ugo Ruiz explicó que la próxima semana podría haber una reunión con Grupo Inmobiliario Monterrey para tratar el tema de los desistimientos y destrabar el Plan 20-30.