"18 mil contra-recibos amparan deudas por más de mil millones de pesos que corresponden al último año de la administración anterior"
Salvador Caro CabreraRegidor MC

En la campaña del PRI por el gobierno de Jalisco, Guadalajara fue aval y Jorge Aristóteles Sandoval Díaz su acreedor.

Y es que el municipio tapatío fue una de las fuentes que financiaron los gastos de campaña con la utilización de recursos tanto de la Coordinación de Tecnologías de la Información como de la Tesorería Municipal.

En entrevista para Reporte Indigo, el regidor de Movimiento Ciudadano, Salvador Caro Cabrera, insiste en revisar las cuentas municipales para hacer público el desvío de recursos que favorecieron la campaña del actual gobernador electo.

Gastos de comunicación, encuestas financiadas, contrataciones masivas y sueldos del personal que, aunque estaban empleados por el Ayuntamiento, obedecieron como operadores del PRI en el proceso electoral 2012.

Y es que Aristóteles Sandoval abusó de la plataforma que le dio la Alcaldía de Guadalajara para posicionarse mediáticamente desde 2010 e incluso en los últimos meses que ya no presidió el municipio.

Basta con revisar los Gastos de Comunicación Social del Ayuntamiento en su administración, que en tres años sumaron más de 271 millones de pesos. Tan solo en los meses de marzo y abril de 2012 – justo en el proceso electoral – Guadalajara gastó 73.1 millones.

Sobre el tema del gasto en nómina la escalada corresponde también con el proceso electoral.

 “En diciembre de 2011, enero y febrero de 2012 hay contrataciones masivas que se traducen en despidos masivos durante los meses de julio, agosto y septiembre para tratar de dejar la casa limpia”, dijo Caro Cabrera.

Reporte Indigo realizó una cobertura previa y posterior al proceso electoral que evidencia información sobre una ola de contrataciones en estos meses. 

Además, empleados de Guadalajara, como Natalia Garza Gallo, de la Coordinación de Tecnologías de la Información, también coordinaban las redes sociales del entonces candidato priista al gobierno de Jalisco.

En junio pasado aparecían en la nómina de la Coordinación de Tecnologías de la Información 86 empleados, una cantidad excesiva para las atribuciones y labores de la oficina que depende directamente del alcalde. 

Como se publicó en “El #TrollCenter de @AristótelesSD”, muchos de estos empleados pudieron estar en la misma situación que Garza Gallo, pagados por el Municipio y ocupados en la campaña.

Además, la entrega de concesiones de los parabuses de la ciudad a la empresa IMU fue también un negocio que favoreció la imagen de Sandoval Díaz.

Aunque los regidores de oposición presentaron una iniciativa para investigar estas irregularidades, no hubo acuerdo con la fracción priista.

Y es que la iniciativa que buscaba obligar al alcalde priista Ramiro Hernández García para que instruyera a la Secretaría de la Contraloría de Guadalajara a investigar los desvíos, fue rechazada el viernes pasado por los regidores del PRI y el PVEM.

A esto se suma que la administración pasada y la actual protegen documentos que dejó el ex alcalde Francisco Ayón que probarían un desvío que según Caro Cabrera es de mil millones de pesos y que en buena parte se pudo utilizar en la campaña priista por el gobierno de Jalisco.

“Hemos solicitado en la administración anterior, auditorías y documentos, pero todo nos ha sido –lamentablemente- negado en un ejercicio de opacidad sin precedentes.

“El proceso de entrega recepción fue muy irregular. En un documento donde vienen constancias de 18 mil contrarecibos que amparan deudas por más de mil millones de pesos que corresponden al último año de la administración anterior.

“En él se contienen algunas de las empresas que dieron servicios en manejo de tecnologías y también en asesoría de imagen a la campaña de Aristóteles Sandoval”.

Sobre el control de los recursos para la campaña electoral responsabiliza a Francisco Ayón, el alcalde que quedó en lugar de Aristóteles. 

“Controlaba a los funcionarios de la proveeduría, era el que organizaba el proveer de recursos financieros, económicos y materiales a la campaña de Aristóteles. 

“Con todo esto, a pesar de seguir administrando esos negocios, tiene también la finalidad de contener a la actual administración para que no fluya la información”, afirmó el regidor de Movimiento Ciudadano. 

Caro Cabrera también señala que se utilizaron recursos para la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto: 

“Hubo desviación de recursos financieros, de recursos materiales y recursos humanos del Ayuntamiento de Guadalajara a la campaña de Aristóteles Sandoval e incluso a la de Peña Nieto”.

Agrega que el grupo edilicio del PAN coincide con Movimiento Ciudadano en esclarecer estos recursos a pesar de que los regidores del PRI se lavan las manos.

“Tenemos coincidencias en la misma preocupación y el único argumento del PRI es que todo ese tipo de cuestiones correspondan a la autoridad electoral.

“Hay una serie de actividades que son delictivas con las que tienen que ver recursos del pueblo de Guadalajara, por lo tanto son competentes las actuales autoridades municipales y la propia Procuraduría del Estado”, señaló Caro Cabrera.

Por su parte, el regidor panista Alberto Cárdenas Jiménez señala también que debe transparentarse la información del proceso electoral municipal y por la gubernatura.

Afirma que han presentado solicitudes para acceder a la información sobre los gastos excesivos de campaña.

“Ya entramos a litigio, porque pedimos información y que el Instituto de Transparencia e Información Pública del Estado actúe en consecuencia porque tampoco aparece información en las páginas de Internet”.

Además destaca casos como el de la tarjeta de débito “La Tapatía” que empezó a entregarse con fines proselitistas a finales de 2011 y que emuló la propuesta de entidades priistas como el Estado de México y Coahuila. 

“Nosotros nos enfocamos a defender el caso municipal y ahí fue donde vimos tarjetas ‘La Tapatía’. Cuando pedimos datos concretos de cuánto ejerció ‘La Tapatía’ en 2012, pues no hay una respuesta”.

A pesar de esta opacidad, se sabe por registros periodísticos que el gasto aproximado que le significó al Ayuntamiento de Guadalajara la entrega de estas tarjetas fue de alrededor de un millón de pesos mensuales.