El Municipio de Escobedo abrió la puerta para que el casino Yak de Sendero tumbe por la vía legal la clausura impuesta hace dos años por la administración del alcalde César Cavazos.

Inexplicablemente, los jurídicos del Municipio de Escobedo no impugnaron la suspensión de amparo que el Poder Judicial de la Federación le otorgó a la empresa española Codere que opera este centro de apuestas.

Hace un año, el 25 de abril de 2014, el Juzgado Primero de Distrito en Materia Admnistrativa en el Estado otorgó la suspensión de amparo –en el expediente 783/2013- a la empresa Codere.

La administración de Escobedo no impugnó la resolución, pero sí lo hizo la empresa casinera porque en el mismo juicio se les negó la suspensión para sus establecimientos cerrados en el Municipio de Monterrey.

La empresa presentó el recurso de revisión 169/2014, que apenas concedió el mes pasado el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa en el Estado confirmando la negativa de amparo para los casinos Caliente que tiene Codere en Monterrey.

Pero también los magistrados confirmaron la suspensión otorgada a Codere por la violación del derecho de audiencia en el caso del casino Yak de Escobedo.

Hoy las autoridades municipales están obligadas a reponer el proceso de clausura que le iniciaron al casino Yak por la falta de uso de suelo para centros de apuestas en Plaza Sendero.

El escenario más probable es que Escobedo confirme los sellos de clausura contra el Yak, lo que abre la posibilidad otra vez de que la empresa Codere presente ahora un amparo directo en el Poder Judicial de la Federación o por la vía del Contencioso Administrativo.

El día de ayer Reporte Indigo solicitó una entrevista con los abogados del Municipio de Escobedo para conocer su postura, pero el departamento de prensa municipal negó la solicitud y envió una tarjeta de información donde se rechaza el revés legal sufrido.

Sin uso de suelo

El centro de entretenimiento Yak fue clausurado en marzo del 2013, en un operativo ejecutado por las autoridades de Escobedo durante la administración de César Cavazos, por carecer de permiso de suelo.

En su momento, el secretario de Ayuntamiento, José Antonio Quiroga, argumentó que se trataba de una revisión a todos los centros de apuesta en donde se vendieran bebidas alcohólicas, pero que en el caso del Yak, éste no contaba con permiso de uso de suelo.

La empresa Codere se inconformó solicitando audiencia para la exposición de motivos, pero reiteradamente le fue negada por los jueces del Tribunal Federal.

Codere es una compañía española con presencia en países como México, Argentina, Uruguay, Colombia, Panamá y Brasil.

Según la información de la propia empresa, en México tiene acuerdos con la Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) y Grupo Caliente, ha llegado a ser el mayor operador de locales de juego, con 45 salas de apuestas a distancia y 90 salas de bingo.

Tras el cierre del casino en Escobedo, los propietarios alegaron violación de sus garantías, ya que si funcionaban solamente con el permiso de restaurant–bar, fue porque así la autoridad lo exigió, porque no se había tipificado el uso de suelo para casinos.

En Monterrey siguen cerradas

En las mismas fechas, la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, cerró 10 casas de apuestas, algunas de ellas propiedad de la empresa Codere.

Arellanes declaró que dichas acciones fueron con la única intención de cumplir con la ley.

Pero los socavones en la Legislación han sido pieza clave para que en algunos estados, los empresarios y jueces la tomen a su favor.

Desde el pasado mes de diciembre existe una nueva Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos que va a aprobar que los casinos operen con una licencia federal.

Esto no se podrá aplicar en Nuevo León, Coahuila y Baja California, porque las casas de apuestas están proscritas por las autoridades locales.