Este fin de semana se mantuvieron protestas en los estados de Morelos y Guerrero en exigencia de justicia para el caso del activista Samir Flores Soberanes, quien fue asesinado el pasado 20 de febrero a las afueras de su casa.

Desde Morelos, habitantes y normalistas del municipios de Amilcingo iniciaron un bloqueo en la autopista Siglo XI, a la altura de la Escuela Normal Rural de la localidad para exigir al Gobierno federal y al gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo la apertura de una investigación más amplia y transparente del asesinato de quien fungiera como el principal opositor al Proyecto Integral Morelos (PIM), iniciativa de Andrés Manuel López Obrador que se votó en consulta popular los pasados 23 y 24 de febrero.

De acuerdo con reportes locales, los inconformes –algunos de ellos, integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos– salieron con palos y piedras a la vialidad para cerrar el paso, únicamente dando libre acceso a los vehículos de emergencia.


Habitantes de Amilcingo tomaron la autopista federal Siglo XXI con palos y piedras

Por su parte en Guerrero, el colectivo formado por los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa se sumó a las protestas exigiendo justicia para Samir, un acto que calificaron como un crimen de estado.

Los padres de los normalistas desaparecidos marcharon en Chilpancingo hasta la Plaza de los Mártires, en donde realizaron un mitin donde se expresó: “este crimen no puede quedar impune, recordándole su discurso al presidente de que el pueblo es el único que puede salvar al pueblo y que a él, el pueblo lo nombró. Y como gobierno en turno tiene la responsabilidad de darnos respuesta, a cada uno de los crímenes que se siguen cometiendo”.