Una carta enviada al presidente del Consejo del Tec de Monterrey, José Antonio Fernández, “El Diablo”, llegó hasta la redacción de Reporte Indigo ayer. 

La carta, que incluye un análisis de siete puntos sobre la actualidad académica y administrativa de la institución educativa, la firma Benito Estrada Lara, exalumno, exmaestro, exsenador académico, y expresidente de la Asociación de Profesores ITESM. 

Su análisis lo divide en siete puntos precisos sobre las distintas preocupaciones que han externado en redes y en comentarios al reportaje de este medio titulado “El Logo que encendió al Tec”, publicado el lunes 8 de septiembre y otras notas y editoriales en este medio. 

A continuación la carta:  

Ing. José Antonio Fernández
Presidente del Consejo 
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey

Señor ingeniero:
Como ex alumno, como ex maestro y como simple espectador del acontecer educativo superior en Monterrey y en México, me dirijo a usted para manifestarle mi preocupación y mi malestar por lo que está sucediendo en mi alma máter. Considero que los comentarios que siguen, son en gran medida, avalados por  muchos alumnos, ex alumnos, maestros y  empleados del Instituto.

1. El famoso logotipo
Se han publicado suficientemente las críticas y las protestas sobre este triste caso; ahora sólo quiero añadir que desde el punto de vista artístico o de diseño, este logotipo tiene cero originalidad y cero creatividad y esto representa un pecado mortal en este tipo de trabajos.

Desde el punto de vista legal, esto representa un fraude, ya que el mencionado logotipo es una copia de otro trabajo anterior del mismo despacho para otra universidad. Esto sin contar que este motivo de la antorcha ha sido suficientemente socorrido, con ligeras variaciones, para muchas organizaciones industriales, comerciales o de servicios.

Aparte de que es un plagio, y de que tiene cero originalidad, también podemos añadir que el despacho que vendió esto al  TEC carece de la más elemental ética profesional, y después de todo esto, cobró bien cobrado y en dólares. Me pregunto ¿Cómo es posible que las autoridades hayan aceptado esto? Otro pecado mortal.

Independientemente de todo, creo como muchos, que se podría haber contratado un despacho en Monterrey o en México. Considero, después de ver este resultado, que un estudiante de primer año de diseño del propio Instituto, podría haber realizado un mejor trabajo. Arte, A.C., una escuela excelente de arte y de diseño, pertenece desde  hace algún tiempo al Tecnológico. Es necesario recordar también que el diseño original del TEC fue elaborado por un alumno de la escuela de técnicos del propio instituto, hace setenta años. Finalmente,  también creo que no había necesidad de hacer otro logotipo. ¿Para qué?

2. El ITESM
El Tecnológico no es una empresa industrial que fabrique y venda cosas. Es una organización con fines académicos, de enseñanza, de investigación y de extensión; de fomento científico y de servicio a la comunidad, es una institución cuya promoción como centro educativo de excelencia no puede basarse en logotipos falsos, en comerciales motivacionales de consumo dudoso o en videos con gente bailando. La mejor promoción de una institución académica seria es la calidad en su trabajo educativo, la difusión de obra científica propia y la posibilidad de compartir con la sociedad las aportaciones culturales en general.

La mejor promoción de una universidad seria, es también el hecho de contar con excelentes maestros, de valor académico –no necesariamente con título de doctor-  y de experiencia y de vocación comprobada.

La mejor promoción son sus propios egresados, bien formados en el aspecto científico y técnico, con un sentido de responsabilidad social, que se conozcan a sí mismos y que entiendan que para crecer en lo individual, deben colaborar al crecimiento de los demás. Un egresado que asuma el conocimiento cívico- político, que entienda la problemática de su tiempo y que se responsabilice como ciudadano. Un egresado que, con el tiempo, aspire –y pueda ser- líder de su propia institución.

Todo esto es la mejor “mercadotecnia”.

3. Algo más que el logotipo
Parece ser que lo del  logotipo es simplemente un síntoma de algo más profundo, que se relaciona con visiones, con decisiones y con acciones que en los últimos tiempos se han manifestado y que han provocado comentarios negativos, abiertos  o soterrados. No dudo de las buenas intenciones de las autoridades, sin embargo, en ninguna organización de cualquier tipo  son suficientes las buenas intenciones, usted lo sabe.

4.  Los maestros, los alumnos, el personal administrativo
Creo, además, que algo fundamental en este caso, es la filosofía educativa atrás de todas las normas y políticas institucionales; esta filosofía debe estar centrada en el valor humano de estudiantes y maestros. El alumno no es un cliente,  el maestro no es una pieza industrial intercambiable, ni el TEC es una marca. Tanto el alumno como el maestro, merecen respeto a su dignidad, tienen derechos y merecen que se les tome en cuenta  respecto  a su visión de las cosas, en cuanto a sus opiniones y en cuanto a la comunicación en doble sentido. Aquí incluyo a los empleados administrativos, que sin su labor no sería posible el quehacer académico; también ellos merecen respeto.

Una institución universitaria que se precie de serlo, fomenta el desarrollo intelectual de alumnos y maestros, que implica el ejercicio del análisis, del enjuiciamiento crítico y de la aportación creativa de sus integrantes, implica no sólo el diálogo sino el debate permanente. Si los maestros, sobre todo, no optan por analizar críticamente su realidad inmediata, por temor o por falta de un ambiente receptivo, no están cumpliendo con su papel, ni la institución con el suyo. El desarrollo intelectual en libertad de alumnos y profesores debe ser un objetivo prioritario. Si esto no se da, simplemente se estarán formando “borregos”.

La visión actual en educación nos habla de un sistema centrado en el educando, pero siempre con la orientación del maestro como facilitador, un sistema que atienda los requerimientos de los docentes y que los apoye en su promoción científica y en su desarrollo personal y profesional.

En una organización centralizada y autoritaria, se genera temor, dependencia, inseguridad, oportunismo, docilidad, sometimiento. ¿Todo esto está pasando en el TEC?

Nada más triste que enterarnos del  cierre de carreras importantes, del despido de tantos maestros respetables  y, por otro lado, ver a profesores bailando al compás de la música o funcionarios tocando panderos con muy poca gracia. Me pregunto ¿Dónde está la voz de los maestros? ¿Dónde está la voz de la Asociación de Profesores? ¿Todavía existe? Esta agrupación  tuvo momentos y contribuciones importantes  en el tiempo del Ing. García Roel y del  Ing. Gómez Junco. ¿Ahora se le ha callado? ¿Dónde están los maestros eméritos? ¿Son simplemente un grupo de viejos arrumbados en un rincón? Si así es, que tristeza y que contradicción respecto a la supuesta visión humanista de las autoridades actuales. ¿No se ha pensado tomar en cuenta toda esta experiencia acumulada?

5. La felicidad
Entiendo la importancia y la profundidad de este concepto, sin embargo, no es posible admitir su “manoseo” a nivel de una institución universitaria. La felicidad no se enseña en un aula, ni se busca como tal; la felicidad es una consecuencia del autoconocimiento y del desarrollo de las potencialidades humanas. La felicidad implica variables múltiples, desde lo físico hasta lo espiritual, pasando por la congruencia vocacional y la consumación amatoria, además de las diferencias valorales de cada individuo y sociedad; diferencias en el tiempo y en el espacio.

La felicidad no se puede promover poniendo a bailar a los alumnos, menos aun involucrando a los maestros en escenografías teatrales. Los profesores no son payasos que puedan realizar cabriolas al compás de la música. Los maestros merecen respeto, pero, por otra parte, sí, también ellos mismos  requieren hacerse respetar, hacer valer su dignidad y su valor.

6. El asunto financiero
Todos sabemos del apremio financiero del TEC, sabemos del esfuerzo grande que se está haciendo con el llamado “Proyecto TEC” y sabemos también de acciones valiosas en lo académico, pero también sabemos del malestar, del cierre de carreras, del despido masivo de maestros, del ambiente de inseguridad y de la falta de congruencia entre lo que se dice y lo que realmente sucede. 

No es posible solucionar el asunto financiero pagando un costo de represión y de reajustes a “raja tabla”.

Tengo entendido que el ITESM está bien situado, de acuerdo a indicadores internacionales externos. Ojalá también se establecieran indicadores internos, para conocer el llamado clima organizacional, la comunicación, la percepción y el sentir de alumnos y maestros, la seguridad, la tolerancia, la libertad para opinar y enjuiciar a las autoridades en su quehacer, la congruencia entre los principios y la realidad, la participación de los maestros en las decisiones importantes, etc., etc.

7. Con usted
Le escribo a usted porque siendo el presidente del consejo ITESM es también autoridad implicada en lo que está pasando. En administración, usted sabe, la autoridad se delega pero la responsabilidad se comparte. Por otra parte, lo que es bueno para una empresa comercial no es necesariamente bueno para una organización educativa; hay diferencias.