Tras haber asumido por 23 años el liderazgo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), la maestra Elba Esther Gordillo era una pionera en materia de feminismo, considera el escritor Carlos Moreira.

“La maestra Elba Esther es el personaje sindical más importante que ha tenido nuestro país a lo largo de la historia, supera -para mí- al de Fidel Velázquez, que si bien tenía su fuerza, su trayectoria, era más un instrumento del gobierno que un interlocutor con el gobierno. La maestra tuvo una presencia no sólo en el sindicato sino en la vida política del país y sigue vigente y sigue estando en el debate nacional”, afirma el escritor de La Maestra (Espasa, 2022).

El relato es novelado, es decir, se trata de una ficción, pero los hechos se enmarcan en la época de las glorias de Elba Esther Gordillo y se describen algunas escenas con diálogos evidentemente tomados de la ficción, aunque con mención a hechos reales.

El autor desciende de una familia de maestros con fuerte influencia en Coahuila, sus hermanos Rubén y Humberto son los más conocidos por su trayectoria política. Al autor le tocó conocer a Elba Esther Gordillo de cerca.

Carlos Moreira afirma que la maestra estaba adelantada a su tiempo ya que promovía la participación de las mujeres en la vida pública nacional.

“Yo creo que ella fue pionera en cuestión de la lucha por el feminismo, y no hablo solo de su presencia, sino en el seno del sindicato se discutía mucho la necesidad de la participación de las compañeras y de que nosotros dejáramos de ser obstáculo a la participación de las propias compañeras”, explica el escritor.

“No se avanzó lo suficiente. Al final de cuentas siguió siendo un sindicato con una dirigencia mayoritariamente masculina . Siento que no es el único tema. El tema feminista, y lo ha señalado últimamente ella, no sólo es la presencia de las mujeres, sino la presencia de mujeres y de hombres con pensamiento feminista”, expone el autor.

Explica que las propias mujeres también pueden exponer pensamientos machistas, sobre todo en asuntos de un gremio.

“En ocasiones se puede tener mujeres al frente pero con un pensamiento tóxico machista, que no es lo que se buscaría. Creo que no hemos atendido los problemas principales en función del machismo, que tienen que ver con la violencia, con la tragedia que vive nuestro país de que cada día matan a 11 mujeres”, explica el autor.

Elba Esther Gordillo, personaje ‘novelable’

El autor narra el desenvolvimiento de la maestra al frente del SNTE, la organización gremial más grande de América Latina, en la que estuvo al frente por más de dos décadas y que convivió con los grupos políticos y de poder más importantes de su tiempo.

“Es un ser humano singular, creo que tiene varios detalles favorables pero es al final de cuentas un ser humano, tiene cosas muy agradables. Ella disculpa tres cosas en la vida, en el trabajo sindical: te disculpa si hay una enfermedad, si hay una situación personal o familiar muy especial o si vas a ocupar tiempo para dedicar a los estudios, eso es bastante interesante, pero, por otro lado es difícil aguantar sus cambios de humor”, recuerda Carlos Moreira.

La caída política de Elba Esther Gordillo tiene también ciertos matices que el autor aborda en la narración y lo hace un momento interesante en el libro.

“Con la llegada de Juan Díaz ocurren dos cosas, primero se vuelve un sindicato más austero, con el maestro Alfonso Cepeda se vuelve aún más austero, pero también habría que decir que en los tiempos de Elba Esther si bien se le acusó de utilizar fondos sindicales sin que hubiera ningún señalamiento de los trabajadores y la detienen a ella, quien era el de Finanzas y posterior secretario General, fue el maestro Juan Díaz, y a él no lo detienen, al contrario, permiten que ascienda, es algo medio truculento y también fantasioso”, explica el autor.

Este mismo escenario a menudo se deja ver en la política mexicana, con escenas y situaciones que parecen obtenidas de la ficción pero son parte de la realidad cotidiana.

“En nuestro país en los años 90 asesinaron a un cardenal (Juan Jesús Posadas Ocampo) confundiéndolo con un narcotraficante y curiosamente los asesinos se subieron a un vuelo comercial sin que nadie los detuviera. O bien, la Procuraduría General de la República contrató a una vidente para encontrar los restos de un diputado. Todo eso pasó y siguen pasando cosas tan increíbles como esas”, recuerda.

Las traiciones

La maestra Elba Esther Gordillo también padeció la traición por parte del mundo político en reiteradas ocasiones, afirma Carlos Moreira.

“A lo largo del libro en varios momentos se muestra lo que para ella ha sido un sentimiento de traición, tanto de personajes ligados al sindicato como a la vida política del país. Su primera traición la siente de Carlos Jonguitud, a mi entender, después de quien fue dirigente, Humberto Ávila Esquivel, luego de Roberto Madrazo, y finalmente de Enrique Peña”, afirma el autor de La Maestra.

En el texto, Moreira intenta hacer una narración sin glorificar ni satanizar la figura de la maestra, aunque comparte que para trabajar prefiere a las figuras que llegaron después a la Secretaría general del SNTE, como Juan Díaz o Alfonso Cepeda, pero, como personaje para una novela, definitivamente la mejor es la maestra.

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