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ECONOMÍA

El ultimátum para el TLCAN

Nayeli Meza y Ángel Alcántara

Este jueves vence el plazo para las negociaciones del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, las cuales siguen sin llegar a buen puerto en momentos cruciales para los tres países miembros. El tiempo se agota y un acuerdo favorable se ve inalcanzable, al menos por ahora


May 15, 2018

El tiempo se agota y las esperanzas escasean. Tras más de ocho meses de negociaciones, México, Estados Unidos y Canadá están atrapados en el cierre de la renovación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Aunque todas las partes involucradas tienen premura por concluir el acuerdo que entró en vigor el 1 de enero de 1994, la discrepancia en temas clave como reglas de origen en el sector automotriz, solución de controversias y una cláusula de caducidad ha puesto un freno en el visto bueno final de los equipos negociadores.

“El TLCAN es como un paciente en agonía al que quieren sacar del coma, pero al mismo tiempo se niegan a darle la medicina que necesita. Los tres socios comerciales piden, sin embargo ninguno está dispuesto a ceder, empezando por Estados Unidos”, asegura Eduardo Rosales, catedrático de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán (FES Acatlán) de la UNAM.

El internacionalista advierte que de no llegar a un consenso se corre el riesgo de que se continúe con un tratado obsoleto en diversos capítulos y carente de otros que no se contemplaron cuando se puso en marcha.

Durante más de dos décadas, el tratado permaneció sin mayores cambios, pero fue hasta 2017 con la llegada del presidente Donald Trump a la Casa Blanca que se llevó a la mesa de discusión como parte de sus promesas de campaña de retirar a Washington de éste si no se ofrecían mejores condiciones para su país

En reiteradas ocasiones el mandatario republicano ha catalogado al TLCAN como el “peor tratado de la historia” bajo el argumento de que los estadounidenses ganan menos dinero y de que millones de empleos en la industria manufacturera se han perdido.

Sin embargo, aún con sus claroscuros, los tres países han sabido sacar provecho de este documento. Cifras de la Secretaría de Economía (SE) muestran que el comercio entre los países miembros creció 128 por ciento desde que el acuerdo entró en vigor, es decir que pasó de 297 mil millones de dólares en 1994 a 676 mil millones en 2000.

El bloque, conformado por una población de 444 millones de habitantes, comercia más de 2 millones de dólares cada minuto y al día mueve trilateralmente 2 mil 800 millones de dólares, de acuerdo con el último dato disponible en el portal de la SE.

444 millones de habitantes conforman el bloque tripartita

“Todos los miembros del acuerdo se han beneficiado, es muy difícil afirmar que un país se ha aprovechado del otro. Sin embargo, Estados Unidos tuvo la mayor ganancia, ya que México es una economía dependiente de ese país”, dice Miguel Ángel Corro, director del Departamento de Economía del Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe

+2 millones de dólares se comercian cada minuto

Ayer lunes, el presidente Donald Trump sostuvo una llamada telefónica con el primer ministro de Canadá Justin Trudeau para llevar las negociaciones del TLCAN a una rápida conclusión.

La Casa Blanca difundió un comunicado en el que detalló que el mandatario destacó la importancia de cerrar el acuerdo esta misma semana para que el actual Congreso pueda aprobarlo.

2 mil 800 millones de dólares se mueven al día entre los tres países

“El presidente Trump subrayó la importancia de concluir rápidamente un acuerdo”, precisó la Casa Blanca en el documento.

Los negociadores

> Ildefonso Guajardo es el secretario de Economía de México desde el 2012. Es egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y ha realizado estudios de Posgrado en Estados Unidos.

> Robert E. Lighthizer es el representante comercial de Estados Unidos. Es conocido por ser un negociador comercial y litigante con experiencia. Ejerció el derecho comercial internacional 30 años.

> Chrystia Freeland es la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá. Es escritora, periodista y política canadiense. Entre noviembre de 2015 y enero de 2017 se desempeñó como ministra de Comercio Internacional de ese país.

El TLCAN a través del tiempo

1 de enero de 1994

> Entra en vigor el TLCAN

26 de septiembre de 2015

> Donald Trump, precandidato presidencial, amenaza con acabar el TLCAN

28 de junio de 2016

> El candidato republicano, Donald Trump, insiste con sacar a Estados Unidos del TLCAN si gana las elecciones presidenciales

20 de enero de 2017

> Donald Trump toma posesión como el presidente número 45 de Estados Unidos

19 de julio de 2017

> Negociadores de México, Estados Unidos y Canadá acuerdan siete rondas de conversaciones

16 al 20 de agosto de 2017

> Se realiza la primera ronda de negociaciones para la modernización del TLCAN

1 al 5 de septiembre de 2017

> Segunda ronda

23 al 27 de septiembre de 2017

> Tercera ronda

11 al 17 de octubre de 2017

> Cuarta ronda

17 al 21 de noviembre de 2017

> Quinta ronda

23 al 29 de enero del 2018

> Sexta ronda

25 de febrero al 5 de marzo de 2018

> Séptima ronda

7 de abril de 2018

> Representantes de México, Estados Unidos y Canadá pactan una ronda más

7 al 11 de mayo de 2018

> Encuentro de ministros para modernizar el TLCAN

17 de mayo de 2018

> Fecha límite para presentar el TLCAN 2.0 y que pueda ser aprobado por el actual Congreso de Estados Unidos

1 de julio de 2018

> Elecciones México

Negociaciones a contrarreloj

Hoy, México, Estados Unidos y Canadá tienen un enemigo en común: el tiempo. La semana pasada, los representantes y sus equipos se reunieron -sin mucho éxito- en Washington, aunque decidieron reanudar las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) antes de la fecha límite.

El hombre encargado de dar el manotazo sobre la mesa fue Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, quien dijo que la fecha límite para cerrar el acuerdo es el próximo 17 de mayo.

Si no se llega a ninguna renegociación del TLCAN antes del 17 de mayo, ésta podría reanudarse posteriormente en condiciones muy diferentes a las actuales, pues Estados Unidos tendrá un nuevo Congreso electo y en México habrá un nuevo presidente

“Tenemos que tener el documento, no sólo un acuerdo, tenemos que tener el documento de la USTR (Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos) antes del 17 de mayo para que votemos sobre él este año, en diciembre”, declaró Ryan durante una reunión ante la Ripon Society, un grupo político republicano.

El ultimátum responde a que si se logra un TLCAN 2.0 antes de ese día, el actual Congreso, con mayoría republicana, tendrá oportunidad de aprobarlo antes del cierre del año y de que inicie la próxima legislatura.

En caso de que esto no suceda, el documento pasaría a consideración de un nuevo Congreso electo en noviembre que comenzará actividades en enero de 2019 y en el que se espera que los demócratas recuperen el control, situación que no conviene a los planes del inquilino de la Casa Blanca.

Por su parte, en México se celebrarán las elecciones más importantes en la historia del país y de llevarse la victoria el abanderado de la coalición ‘Juntos Haremos Historia’, Andrés Manuel López Obrador, la negociación pasaría a manos del economista Jesús Seade, el negociador propuesto por el candidato para representar al país en las próximas rondas.

Aún con el tiempo en contra, Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, sostuvo en días pasados que no se apresurará a firmar un acuerdo que no convenga a todas las partes, en particular a México. Y advirtió de los riesgos de cerrar con premura las negociaciones.

“Tengo que dejar muy en claro (que) la calidad y el equilibrio del acuerdo deben mantenerse. Así que no vamos a sacrificar el equilibrio y la calidad por los tiempos”, dijo al ser cuestionado al respecto a las afueras de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos.

La postura fue respaldada por Juan Carlos Baker, subsecretario de Comercio Exterior, quien aseguró que se negociaría a favor de los trabajadores y consumidores mexicanos, sin importar el tiempo que esto demore.

De igual forma, la Secretaría de Economía difundió en un comunicado que los equipos técnicos continuarán trabajando esta semana, “con miras a concretar mayores avances” y adelantó que los ministros se reunirán “en cuanto sea posible evaluar los avances de los diferentes grupos de trabajo”.

Para Eduardo Rosales, de la FES Acatlán, la presión de cerrar el acuerdo esta misma semana responde sólo a intereses de Estados Unidos.

Estados Unidos sería el país más afectado de no llevarse a cabo el acuerdo, pues se enfrentaría a candados legislativos si los demócratas recuperan en control del Congreso

“Desde un inicio, el gobierno de Donald Trump buscó sacar ventaja de la renegociación y ahora se enfrenta a un cambio en el Congreso, situación que podría reconfigurar todo su plan, sobre todo, en momentos en que busca dar los primeros pasos para su reelección en 2020”, detalla el especialista.

México también tiene las de perder si no se logra un acuerdo pronto, asegura Rosales, pero el más perjudicado sería su vecino al otro lado de la frontera norte por los candados legislativos a los que se enfrentaría.

El sector empresarial nacional también ha hecho un llamado a privilegiar la visión de largo alcance por encima de presiones por fechas límite para lograr un acuerdo.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), encabezada por Gustavo de Hoyos, difundió un documento en el que se suma a las declaraciones del gobierno mexicano para no apresurar los tiempos de cierre del TLCAN.

“Para nuestro país la prioridad es alcanzar una buena renegociación que esté por encima de plazos perentorios o presiones políticas. Resulta fundamental que se mantenga en la mesa las mejores propuestas y se genere un ambiente de acuerdos de amplio alcance para las tres naciones, señalamos que se trata de modernizar integralmente las bases del comercio y la inversión de la región, por ello debemos trabajar en alcanzar ese nivel de acuerdo”, precisa el organismo en el desplegado.

De igual forma adelanta que esta semana se retomarán los trabajos con los equipos técnicos y se buscará que en todo momento, desde el lado mexicano, se cuente con todos los elementos para alcanzar los mejores acuerdos.

México, ¿buen conciliador?

La respuesta es casi unánime entre los especialistas. El papel que ha desempeñado México en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es calificado como bueno, sobre todo, al tomar en cuenta la posición de desventaja a la que se ha enfrentado por los constantes ataques e intimidaciones del anfitrión de la Oficina Oval.

Especialistas coinciden en que el equipo negociador mexicano se ha adaptado a la compleja situación y ha logrado sacar el mejor provecho, aún con las pocas armas que tenía a su alcance.

Los representantes mexicanos han mostrado temple y han estado a la altura de la renovación del tratado sin caer en provocación ni retirarse, pese a la posición de desventaja y a los constantes ataques del vecino del norte, coinciden analistas

“El secretario de economía de México, Ildefonso Guajardo, tuvo un buen desempeño. Él aguantó las cosas más increíbles, desde las primeras rondas de negociación en que los representantes de Donald Trump querían imponer su voluntad con una postura autoritaria, pero, el equipo mexicano puso sobre la mesa la importancia del país, así como su valor estratégico para Estados Unidos”, explica Alberto Bautista, catedrático de la Universidad de La Salle.

Durante las siete rondas de negociación y la que se ha llamado la octava ronda informal de conversaciones, los representantes mexicanos han puesto a prueba su temple ante las exigencias de Estados Unidos

No obstante, el sector privado también ha jugado un papel fundamental en esta renovación. Desde el inicio, los empresarios mexicanos instalaron el ‘Cuarto de Junto’, encabezado por Moisés Kalach, empresario textil e integrante del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), para apoyar durante todo el proceso a los negociadores connacionales.

Bautista destaca que una de las fortalezas de México es que ha sabido cómo sortear los embates de Washington, sin caer en provocaciones ni tampoco amenazando con retirarse del acuerdo.

“El gobierno mexicano ha sido inteligente porque nunca le dijo ‘no’ a Estados Unidos, pero, tampoco se levantó de la mesa de negociaciones, ya que esto más que ayudarnos nos perjudicaría. México y Canadá han sido prudentes ante los constantes ataques de Donald Trump, los cuales iniciaron desde que era candidato”

- Alberto Bautista

Catedrático de la Universidad de La Salle

Miguel Ángel Corro, director del Departamento de Economía del Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe, empata con el desempeño favorable que ha tenido México como negociador, sobre todo, en momentos en que la actual administración se encuentra en niveles históricos de desaprobación entre la población.

“Frente a todos estos obstáculos, México ha sido un buen negociador que ha hecho lo mejor posible frente a este conjunto de desventajas que se le han presentado”, añade Corro.

Sin embargo, no todo resulta positivo y seguro para el país, ya que una sola decisión puede comprometer todo lo avanzado, advierte Bautista, de La Salle.

El gobierno mexicano no debe confiarse de los avances en las negociaciones del TLCAN, pues en cualquier momento Donald Trump podría romper el acuerdo y no valdría la pena, advierten expertos

“A pesar de que ya esté casi todo listo, aún está sujeto a que Donald Trump en cualquier momento llegue a decir que no está de acuerdo lo que significaría que todo lo que se negoció, no valdría prácticamente nada. Estados Unidos nos tiene del cuello porque quiere negociar a su antojo, algo que hemos aguantado por meses”.

Sin respiro al peso mexicano

La firma del Tratado de Libre Comercio de Amé- rica del Norte (TLCAN) no servirá como medicina para aliviar a la moneda mexicana, al menos en el mediano plazo, adelantan analistas.

Un posible cierre en esta semana tendrá un efecto limitado en el peso, ya que existen variables económicas internas y externas detrás de la depreciación actual de la divisa. Por principio, el proceso de las elecciones del 1 de julio aumentará el nerviosismo en el mercado conforme se acerque la fecha.

El fin del TLCAN no amortiguará las pérdidas de la moneda mexicana frente al dólar ante el proceso electoral del primero del 1 de julio, en el que analistas incluso prevén que el tipo de cambio alcance los 23 pesos por billete verde de manera temporal

“Para mí, el principal factor de volatilidad en nuestra moneda es el tema de las elecciones, en específico la victoria de Andrés Manuel López Obrador frente al contexto actual con los empresarios. A la iniciativa privada nacional y extranjera no le gusta sentirse en una posición de desventaja y esta incertidumbre sobre las inversiones pone a fluctuar al peso”, explica Alberto Bautista, catedrático de la Universidad de La Salle.

El tipo de cambio peso-dólar desde principios de enero hasta mediados de abril tuvo una recuperación frente a la divisa americana de aproximadamente 8.4 por ciento, lo que suma un saldo favorable de 1.67 pesos, de acuerdo con datos de Banxico.

No obstante, en las últimas semanas el beneficio se esfumó. El peso ha borrado todas las ganancias conseguidas frente al billete verde en lo que va de 2018.

En la jornada de este lunes 14 de mayo, la moneda mexicana cerró con una depreciación del 0.72 por ciento, a 19.52 pesos por dólar, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).

Por su parte, Armando Sánchez, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM, atribuye esta volatilidad a dos factores internacionales: la recuperación de la economía estadounidense y a la expectativa de que la Reserva Federal haga más ajustes a la tasa de interés.

“La economía interna estadounidense ha retomado su senda de crecimiento desde la administración de Obama, y estos fundamentos económicos más robustos hacen que los capitales fluyan hacia el país vecino, que fortalece su moneda”, precisa el especialista universitario en un análisis.

El académico Alberto Bautista prevé que el tipo de cambio alcance los 23 pesos por dólar, sin embargo, reconoce que esto sería temporal y después de las elecciones podría estabilizarse de nueva cuenta.

“Hay que recordar lo que ocurrió en otras ocasiones como en 1994, cuando pasó de 3.50 a más de 8, y luego se ajustó a 6 pesos. Es un efecto burbuja de subir y bajar, con el riesgo de que ya no regrese al valor original”

- Alberto Bautista

Catedrático de la Universidad de La Salle

Temas cruciales

Desde marzo pasado, las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) tomaron un rumbo más intenso y aunque el optimismo por alcanzar un nuevo acuerdo se mantenía, con el paso de los días este se fue diluyendo a causa del distanciamiento en temas cruciales.

El principal, y el más importante para los especialistas, es el relacionado con las reglas de origen en el sector automotriz. Estados Unidos puso sobre la mesa elevar el contenido regional de denominación de origen a 75 por ciento desde el 62.5 por ciento actual en un periodo de cuatro años para vehículos ligeros.

Fuentes relacionadas con el tema aseguraron en días pasados que México presentó una contraoferta de aumentarlo a 70 por ciento. La propuesta del equipo nacional incluiría una fase gradual de 10 años para camionetas y vehículos ligeros.

De igual forma, el gobierno de Donald Trump busca que el 40 por ciento del contenido de un automóvil se fabrique con mano de obra cuyo salario sea de 16 dólares por hora o más, propuesta que México ha rechazado sin pensarlo dos veces, por el costo que implicaría para las empresas sostener este incremento salarial.

16 dólares por hora es el pago que propone Estados Unidos para los trabajadores de la industria automotriz

El otro tema espinoso se relaciona con una cláusula de caducidad, con la cual los países estarían obligados a renegociar el acuerdo cada cinco años.

“El TLCAN ha sido un desastre horrible”

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha culpado a México y Canadá de que el acuerdo para renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no se ha logrado renovar porque no han cooperado y en más de una ocasión ha amenazado con abandonarlo.

El mandatario estadounidense ha arremetido contra el acuerdo desde que era precandidato presidencial e incluso ha amenazado con abandonarlo, sin embargo, una encuesta revela que la mayoría de los votantes republicanos apoya la renegociación

La sentencia no se ha cumplido, pero sigue latente, contrario a lo que sí ocurrió con el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) y el acuerdo nuclear con Irán.

“El TLCAN ha sido un desastre horrible, horrible para este país y veremos si podemos hacer que sea razonable. México y Canadá no quieren perder la gallina de los huevos de oro, pero yo represento a Estados Unidos”, arremetió el mandatario tras un encuentro con altos ejecutivos de 10 automotrices locales y extranjeras en la Casa Blanca, a finales de la semana pasada.

Sin embargo, los votantes republicanos en Estados Unidos tienen una visión diferente a la de su presidente.

Una encuesta realizada por la publicación Morning Consult/Politico revela que 72 por ciento de los republicanos apoyan la renegociación del TLCAN, frente a un 35 por ciento de los demócratas.

El sondeo en línea realizado a nivel nacional entre el 3 y el 5 de mayo a mil 992 votantes registrados muestra que un 32 por ciento cree que el tratado tiene un impacto mayormente positivo para Estados Unidos, en comparación con el 35 por ciento que dijo lo mismo en una encuesta levantada entre el 15 y 19 de junio de 2017.

Pero, la tendencia negativa se revierte. En la encuesta del año pasado, 28 por ciento aseguró que el TLCAN no favorece a la economía estadounidense, cifra que disminuyó a 24 por ciento este mes.

Entre los votantes republicanos, el respaldo para el TLCAN aumenta en las áreas urbanas, donde el 80 y 72 por ciento, respectivamente, apoyan los esfuerzos.

Mientras que, en las áreas rurales, donde las propuestas del tratado han quedado bajo la lupa debido a la importancia en los mercados de exportación de México y Canadá para la industria agrícola, un 68 por ciento de los republicanos ve con buenos ojos la renovación, en contraste con la oposición del 5 y 27 por ciento, respectivamente, que dicen que no saben o no tienen alguna opinión al respecto.

Un dato que destaca en la encuesta es que no todos los votantes que se oponen a las políticas del presidente Donald Trump están en contra de la renegociación del TLCAN. Un 32 por ciento de los encuestados que desaprueban el desempeño del mandatario respaldan los esfuerzos por revisar el pacto comercial, mientras que un 37 por ciento se opone a la renegociación.

“Donald Trump está cumpliendo con sus promesas de campaña, lo que en un inicio era sólo una amenaza, hoy dejó de serlo. México debe ser muy inteligente en los siguientes movimientos que de en esta etapa de las negociaciones si no quiere perder”, asegura Miguel Ángel Corro, director del Departamento de Economía del Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe.


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