En un espectáculo circense que reunió acróbatas, luces, una esfera 3D y la presencia de los máximos jerarcas del Tecnológico de Monterrey, se presentó el nuevo logotipo que inmediatamente unió a toda la comunidad en un reclamo uniforme: que lo supriman y que vuelvan a la anterior identidad visual con una antigüedad de 70 años. 

En el festivo y sorpresivo evento aparecieron al frente José Antonio Fernández Carbajal, Salvador Alva y David Noel Ramírez Padilla, presidente del Consejo, presidente y rector, respectivamente. Todos vestidos con camisetas que mostraba el logotipo recién estrenado. 

El nuevo logo es muy innovador, y para constatarlo lo presentó, en el video del portal Tec, el creativo de una agencia norteamericana que dice, quiso adaptar la modernidad a una institución tan distinguida como muchas otras que utilizan dos escudos, o logotipos, para identificarse. 

Por lo tanto, a partir del primer día de clases del semestre de otoño 2014, el Tec de Monterrey tiene dos identidades visuales: la que se usará todos los días y la que será específicamente para ocasiones “sagradas”, según informó Sagi Haviv, el más joven de los socios de la prestigiada firma neoyorkina Chermayeff / Geismar/ Haviv, artífices de la nueva identidad visual de la institución. 

Haviv, integrado a la antigua y exitosa firma de diseño gráfico fundada en 1958,  es el más joven de los tres socios, puesto que ganó en el 2007 después de graduarse en The Cooper Union School of Art de Nueva York e ingresar a la agencia en 2003. 

Esta firma ha hecho logotipos tan conocidos como Movil, Chase, Harvard Press, Brown University, Cornell University, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el canal televisivo NBC y muchos más de profunda identidad gráfica con la comunidad. 

Sin embargo, probablemente por el sentimiento de “nerviosismo” que según dijo experimentó Haviv cuando les asignaron el compromiso de crear la identidad visual del ITESM,  se presentaron crisis de creatividad y creó una figura con elementos gráficos muy similares al de la prestigiosa universidad de Nueva York (NYU), hecho también por ellos, y muy lejos del tradicional escudo que también crearon para Cornell o el simpático sol de Brown University, otras de las Ivy Leagues para las que la agencia creó identidad visual.

¿Y el talento mexicano? 

Yen todo México, en donde hay 31 campus y miles de egresados, alumnos y maestros, las redes se saturaron de comentarios negativos. Ni uno solo bueno. 

Hubo consenso y la comunidad Tec se resistió a dejar atrás su tradicional identidad gráfica, la misma que hace 70 años marcó el orgullo institucional de la excelencia que la distingue, y además de mostrar en redes más de cinco logotipos muy similares, los memes empezaron a circular. 

Apareció desde un cono de nieve, una regadera y otras creativas imágenes producidas por jóvenes que, si los hubieran invitado, tal vez hubieran estado más familiarizados con la identidad de una universidad mexicana. Podemos suponer que al menos el gráfico sería más original y menos similar a la de NYU que crearon los mismos diseñadores. 

Pero, aunque David Noel Martínez explica que se hicieron más de 2 mil consultas, el resultado puso a todos los participantes en redes muy enojados por la nueva identidad que calificaban como muy poco original, fusilada, ajena al Tec y sin lazos o elementos que los pudieran identificar. 

Noel abundó diciendo que de toda su consulta el elemento que más pedían para extraerse del tradicional logotipo, fue precisamente la antorcha. 

Pero la que recrearon no tiene ningún parecido con la que la mano de un estudiante que la porta como símbolo de luz,  y en cambio nos transportamos hasta Grecia para llevar al pebetero Olímpico el fuego eterno, muy estilizado. 

José Antonio Fernández dijo: “(…) necesitamos reinventarnos para enfrentar un mundo nuevo…..necesitamos reinventarnos para formar los líderes que impulsen el desarrollo sólido y profundo que nuestro país requiere”.

Y para respetar el pasado de 70 años de prestigio académico, el Sistema Tec  tendrá dos identidades: “Su escudo, como la imagen de uso oficial formal que será reservado con honor para documentos y actos oficiales; y un nuevo logotipo, como imagen de uso cotidiano que toma elementos del escudo que representan esta nueva etapa de la Institución”.

Y el evento en el Gimnasio todo parecía alegre y muy distinto a la reacción en redes sociales. Así lo describió el Tec en su boletín de prensa: 

“Un espectáculo diseñado para ellos con música, danza, tecnología y hasta acrobacias, se celebró el lanzamiento de la Nueva Estrategia de Identidad del Tecnológico de Monterrey. Un escenario en pasarela que remataba en un montaje con una esfera 3D y tres pantallas, constituyeron un particular telón de fondo”. 

Y Salvador Alva dijo: “Como parte de este proceso de transformación, nos preguntamos si la identidad visual del Tecnológico de Monterrey era la adecuada, si refleja nuestra esencia y nos proyecta internacionalmente de manera práctica, sencilla y contundente”.

La respuesta está en el nuevo logotipo, que desperdició el amor a la camiseta Tec, el talento de tantos egresados bien posicionados en publicidad, mercadotecnia, diseño gráfico, y otorgó la tarea creativa a una firma que según resultados, no superó el “poco de nerviosismo” que le produjo el contrato. 

Y de cara al futuro y los retos tecnológicos, Alva insistió: “… la estrategia está diseñada para proyectar internacionalmente el espíritu emprendedor que nos transforma y nos distingue”.   

La fiesta terminó y la nueva identidad visual de una de las mejores universidades de México quedó de cara a la crítica. La comunidad Tec no está contenta. No sienten que su orgullo esté representado en un logotipo que parece mal planeado y poco original. Todas estas, palabras reunidas en las redes sociales.