Desde  ruleta, black jack y póker, hasta bingo y unas 7 mil máquinas tragamonedas tienen convertido al corredor del sur de la ciudad en el strip regio.

La cantidad de maquinitas en este corredor de unos 8 kilómetros es tal, que para ocuparlas equivale a una plantilla completa de trabajadores de una de las 10 empresas más grandes de Monterrey.

Incluso, el juego en vivo figura como prohibido en el Reglamento de Juegos y Sorteos, pero aquí hay hasta salones VIP para quienes juegan grandes cantidades de dinero en el póker o en el black jack.

Y es el mismo corredor donde se han presentando granadazos a los casinos y balaceras.

Incluso, en uno de los centros de apuestas de esta zona, en el casino Revolución, hay un monumento al propietario del negocio que fue asesinado el 26 de junio de 2009, Rogelio Garza Cantú alias “El Diablo”.

También hay un casino que ya opera con membresía anual, el Póker City Club de la avenida Revolución, donde hay jugadores de alto estatus que pueden ingresar a salones especiales.

Es un corredor donde se puede ver a cientos de regios apostando su dinero durante horas.

Donde los espacios son elegantes y tienen amenidades como restaurantes, repostería y bebidas costosas.

Strip regio donde también ostentan premios como automóviles y camionetas.

Salones VIP

En el casino Hollywood de la Carretera Nacional, el extremo sur donde empieza o termina el strip, dependiendo de la dirección que se tome, hay recintos especiales.

Para ingresar al salón Brandos VIP, se requiere de una membresía especial que solamente pueden poseer aquellos jugadores experimentados.

Pero claro, su nivel de juego está directamente relacionado con la cantidad de dinero que apuestan.

Así que quien lleve 10 mil pesos para apostar puede incluirse en esta membresía especial.

Otra característica del Hollywood Estanzuela, es que el negocio ha hecho alianzas con otros giros.

Es decir, que quien tenga una tarjeta de cliente frecuente de ese casino puede obtener descuentos en estéticas y gimnasios de diversas denominaciones en la ciudad.

Otra casa de apuestas que también tiene privilegios, como la membresía, es el Póker City Club.

Este casino ubicado en Revolución prácticamente está en completa irregularidad ante la Segob y podría ser clausurado porque se ostenta como “club social”.

Incluso, le dicen a quienes ingresan que ahí las fichas para jugar no tienen valor.

Pero se pagan 100 pesos por la membresía anual para poder entrar y luego se pueden ver mesas de póker, dos ruletas, mesas de dados y black jack.

Y todos están apostando con las mismas fichas por las que pagan y luego pueden cobrar, aunque digan que no tienen valor.

Aquí, incluso les ofrecen whisky y cerveza gratis a los apostadores.

Este lugar no está registrado en el sitio de la Secretaría de Gobernación como permisionario.

En el casino Jubilee, en Revolución y José Alvarado, hay cerca de mil 600 máquinas, pero en la sala VIP solamente hay unas 30.

Y es que para poder jugar en esas 30 maquinitas te gastas entre 20 y 360 pesos por cada vez que accionas la máquina.

Para recargar la tarjeta con chip que permite jugar, la mínima es de mil 500 pesos.

En esta área los clientes pueden degustar bocadillos, pasteles, trufas de chocolate y bebidas solamente por apostar en la zona más cara del lugar. 

Aquí en el Jubilee, uno de los centros de apuestas más grandes de Monterrey, desde que se llega los apostadores bajan de su vehículo y esperan una camioneta climatizada que los lleva a la puerta del casino.

Eso sí, quienes ingresan tienen que mostrar una identificación y proporcionar sus datos para recibir la tarjeta con chip que les permite jugar.

Y uno de los casinos más concurridos es el Revolución, donde la galería de pasillos y máquinas es para perderse.

Al entrar, en el centro del lugar, lo primero que se ve es el monumento a Rogelio Garza Cantú “El Diablo”.

Personaje que habría sido asesinado en 2009 por competidores en este giro del juego, o en el giro de los table dance, que también es una gran red de negocios de esta empresa. 

Aquí el salón de juego en vivo, con ruleta y mesas de black jack está cerrado.

Pero en otras áreas hay ruletas electrónicas, aunque la inmensa mayoría de la clientela, mujeres maduras, juegan en las maquinitas.

Y en este mismo corredor están en Winland y el Sportzone.

El Caliente y el Crystal Palace fueron clausurados por el Ayuntamiento de Monterrey por no contar con permiso de uso del suelo.

Otros dos están en clausurados en Plaza La Silla, aunque ya estaban cerrados antes de colocarle los sellos.