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El rock de los reclusos

Alicia Guzmán

Es un acto de libertad, de creación y de reivindicación social. Así describe la escritora Laura Esquivel el primer concurso de bandas de rock que inició el 30 de julio en los centros penitenciarios y cárceles de la capital del país.


Ago 15, 2012
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La idea es que los prisioneros expresen, con música, sus opiniones sobre la vida, la libertad y la esperanza, a pesar de vivir tras las rejas

Es un acto de libertad, de creación y de reivindicación social. Así describe la escritora Laura Esquivel el primer concurso de bandas de rock que inició el 30 de julio en los centros penitenciarios y cárceles de la capital del país.

“Cuando una persona está en prisión pierde todos sus derechos civiles, no solo la libertad, pierde ante su propia familia, sus seres queridos, pierde dignidad. Pero cuando ellos muestran de lo que son capaces, muestran ese lado luminoso, que no se pierde y que nadie puede aprisionar”, comenta a Reporte Indigo la autora de “Como Agua para Chocolate” 

Y es que el poder de la música es enorme. Esquivel también cree en su poder sanador.

“La música es vibración, todo mundo tiene su propio sonido, todo resuena, todo vibra, todos los planetas, y nosotros también lo hacemos, y cuando vibramos algo cambia en tu interior, algo que se acomoda”. 

Para la creadora, el primer concurso de bandas de rock es para los reclusos rocanroleros una oportunidad de ejercer su derecho a expresarse y de ponerlos en contacto con la actividad artística como un derecho humano.

Es también, en sus palabras, “un recordatorio del más bello acto de solidaridad humano, que es el arte”.

Todo empezó en 2010, con “ROLANDO ROLAS: Rock tras las rejas”, proyecto organizado por ella cuando estaba al frente de la Dirección de Cultura de la delegación Coyoacán. 

Ahí, Esquivel, junto con Armando Gil, integrante de la banda Botellita de Jeréz, invitó a jóvenes con pocas oportunidades de estudio o desarrollo de barrios alejados y pueblos de Coyoacán a integrarse a bandas de rock con conciertos al aire libre, en un camión de redilas.

Hoy, la disquera independiente Charco Records tuvo la idea de trasladar el concurso a las cárceles del DF.

Momento histórico

“Lo hicimos en un momento histórico donde estamos viendo la urgencia de una transformación, tanto de la sociedad como de los individuos que la conforman”, relata Esquivel en entrevista exclusiva. El programa tuvo un éxito rotundo. 

Para Gonzalo Castells, co-fundador de la disquera y encargado de la producción junto con Carlos Cruz, el programa combate el estigma y los prejuicios del inconsciente colectivo sobre las cárceles y sus prisioneros como “lugares horribles, llenos de asesinos”.

“Yo les agradezco a los de beige (los reclusos), por enseñarme que para hacer arte, no se tiene que ser libre”, dijo el músico de 27 años quien es a su vez integrante de la banda Roicc.

Programas que apuestan por el arte como agente de cambio y de transformación social como “ROLANDO ROLAS: Rock tras las rejas”, adquieren especial importancia en un contexto de multiplicación de cárceles y centros penitenciarios en México en los últimos años.

El  concurso concluirá el 27 de este mes, día en el que los jueces y personalidades del rock mexicano como Sergio Arau, Armando Vega Gil (Botellita de Jeréz), Roco Pachucote (La Maldita Vecindad) y Chavarock, reconocido periodista de rock, votarán por la mejor banda.

Pero el público también podrá elegir al ganador a través de la página oficial del proyecto www.rolandorolas.net donde pueden escuchar y votar por su banda preferida. 

Con canciones que hablan de esperanza, de libertad, los músicos tras las rejas cuentan su vida dentro del reclusorio.

Encantan frases como “Somos los elegidos que nos bañamos en la oscuridad”, parte de una rola de la banda Zona Cero, nacida en el Reclusorio Norte.

Pero también expresan, mediante la música, sus críticas hacia el sistema que les negó su libertad. Tal y como lo hace “Eventual”, en el Reclusorio Sur, en la letra “el residente de la guerra habla y todos ponen atención y el loco soy yo”. 

En este sentido, la escritora y madrina del concurso junto con Alex Lora, se muestra igual de crítica del sistema penal de México. “Las cárceles no sirven de nada y el castigo no acaba con el delito”.

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