Aunque Movimiento Ciudadano (MC) tiene actualmente las riendas del Poder Ejecutivo de Jalisco, del Congreso estatal y del Área Metropolitana de Guadalajara, el rival a vencer en esta elección será Morena, dice el presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en la entidad, Ramiro Hernández García.

El dirigente no descarta la posibilidad de que el gobierno de Enrique Alfaro haya operado para obstaculizar la conformación de alianzas entre el PAN, el PRI y el PRD en Jalisco, lo que los llevó a competir individualmente (a excepción de las diputaciones federales donde están unidos).

De cara a la jornada electoral, Ramiro Hernández García menciona en entrevista que el PRI se concentrará en dos puntos: definir candidatos competitivos bajo los nuevos lineamientos de paridad de género y aprovechar la estructura priista que sigue alcanzando todos los rincones del estado.

En las últimas elecciones, el partido tricolor ha tenido una serie de altibajos: en las de 2012 recuperó la gubernatura de Jalisco con Aristóteles Sandoval Díaz –recientemente asesinado-; pero en las de 2018 se desplomó: perdió el Poder Ejecutivo, obtuvo solo 20 alcaldías de 125, y no ganó en ninguno de los distritos del estado.

Por lo que Hernández García dice que después de los resultados en la elección pasada, ésta representa un gran reto.

“No sabemos en qué términos vaya a manifestarse el electorado en cuanto a si va a premiar o va a castigar el desempeño de los tres niveles de gobierno, estamos ante un nivel de cierta incertidumbre en cuanto a cómo se podrán comportar los electores. Nos hemos preparado para ser el partido que, cuando menos en estructura y en presencia estatal, siga siendo el que ha venido conteniendo históricamente”, dice Ramiro Hernández.

Debido a que el Partido Revolucionario Institucional tiene una representación de dirigencias en los 125 municipios, el líder estatal menciona que en esa proporción han proyectado postular el mismo número de candidatos a presidentes municipales; y lo mismo en cada uno de los distritos con los que cuenta la entidad.

>Al exterior del partido pareciera imperar la percepción de que el PRI sigue muy debilitado por sus últimas derrotas ¿cómo lo ve usted desde el interior y al platicar con su militancia?

“En política la percepción no deja de ser importante, porque al final siendo un partido que radica su fortaleza en la confianza y en la credibilidad de los ciudadanos, la percepción desde luego que nos afecta, por eso para nosotros resulta doblemente difícil el superar una percepción desfavorable, y tenemos conciencia de que la única manera de poder avanzar y lograr un resultado diferente es con buenos candidatos, y en eso hemos tratado de esmerarnos. No es fácil, porque para empezar todo mundo le apuesta a ganar, y cuando hay percepciones o condiciones que no son las más favorables, nos representa mucho trabajo ir encontrando los perfiles que puedan ser más rentables (…).

“Hoy en el PRI no respondemos a ningún tipo de privilegio de nadie, ni tampoco recomendaciones de parte, sino a lo que al partido le sea posible a partir del interés y de la opinión de los militantes del partido”.

>En el ámbito local, ¿usted considera que el rival a vencer será MC o Morena?

“No, yo creo que el enemigo a vencer definitivamente que es Morena, obviamente no deja de serlo MC porque es el partido que gobierna y obviamente a quien habrá que buscar ganarle el poder es a quien está en el poder, y en este caso en varios municipios es MC y en el Congreso pues es MC. Aunque también, la verdad sea dicha, llegaron a partir de la suma de votos de sus partidos aliados: si hacemos una revisión de la votación que como partido obtuvieron, pues no es nada equiparable a lo que hoy gobiernan o representan tanto en municipios o en el Congreso, por eso creo que esta elección (…) va a ser muy distinta cuando menos en resultados a lo que hubo en la anterior”.

>Esta alianza del PAN-PRI-PRD que no se concretó para el ámbito estatal de Jalisco ¿usted la consideraba benéfica para su partido?

“La veíamos positiva, porque esto permitía que en aquellos lugares donde solamente sumando votos pudiéramos tener un triunfo, era factible. Pero lo más importante es lo que a nivel nacional está en juego, lo que está pasando en México es un problema tan serio que si no paramos el proceso de descomposición institucional que el Gobierno de la República, encabezado por Morena, está llevando a cabo a nivel nacional, las consecuencias que pagaremos los mexicanos serán muy altas, (…) es el momento de cerrar filas y que podamos convertirnos en un verdadero contrapeso”.

>¿Qué fue finalmente lo que impidió que pudiera concretarse su alianza con el PAN y PRD en Jalisco?

“Tuvimos una manifestación de interés de una amplia expresión de los priistas para que buscáramos construir coaliciones o alianzas con otros partidos. Sí se intentó en lo local, estuvimos trabajando y buscando concretar algo pero al final esto no fue posible. (…) Si no hubo acuerdos es porque en realidad no hubo tampoco mayor voluntad de alguna de las partes.

“Nosotros estuvimos hasta el último momento, incluso con el PRD íbamos a cerrar el acuerdo, ya estábamos prácticamente firmando y al final hubo temas como el que no logramos acordar en lo municipal, y lo que nosotros planteábamos ‘bueno, pues no vamos en lo municipal, vamos en lo distrital’ pero luego algo pasó, yo no quiero ser malpensado pero creo que a lo mejor otra vez apareció la mano negra del Gobierno local para dificultar la posibilidad de hacer acuerdos o de hacer coaliciones. En el momento en que ellos no logran hacerlo con el PAN, pues entiendo que lo que buscaron también fue impedir que el PAN lo pudiera hacer con otras fuerzas políticas” finaliza Ramiro Hernández.

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