Una vez superada la pandemia de COVID-19 en México, el siguiente reto será la recuperación de la crisis económica y del desempleo que ocasionó.

Para lograrlo, no solo se debe combatir la falta de coordinación entre sectores y gobiernos, las autoridades también deberán de luchar contra la exclusión y la pobreza que ha golpeado a la población menos favorecida históricamente.

Especialistas consultados por Reporte Índigo coinciden en que las claves para sanar al país de los embates económicos producidos por la crisis sanitaria son evitar que se pierdan más empleos, atraer más inversiones, dar más recursos y apoyar a las empresas para frenar el cierre de negocios.

Aunado a esto el tema se ha politizado después de las campañas electorales y una nueva ola de contagios amenaza a México y al mundo.

De acuerdo con bancos internacionales, las nuevas variantes de COVID y el repunte en los contagios del virus son los principales riesgos para la recuperación de la economía mundial.

Debido a esta situación, el Fondo Monetario Internacional pidió al G-20, del cual forma parte México, tomar “medidas urgentes” ante el “empeoramiento” de la recuperación económica del mundo.

“El mundo se enfrenta a una recuperación de dos vías que empeora impulsada por diferencias dramáticas en la disponibilidad de vacunas, las tasas de infección y la incapacidad de brindar apoyo político. Es un momento crítico que requiere una acción urgente por parte del G-20 y los responsables políticos de todo el mundo”
Kristalina GeorgievaDirectora gerente del FMI

“El apoyo marcará la diferencia al respaldar el objetivo de vacunación de al menos 40 por ciento de la población en todos los países a fines de 2021”, pidió la nueva directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.

Según el banco alemán Berenberg, el más antiguo del mundo mercantil, otro de los riesgos que amenazan la economía es la aceleración de la inflación, principalmente en los países en donde la pandemia golpeó más fuerte y se fomentó el aumento excesivo de impuestos y cargas regulatorias.

“Todavía tenemos que estar atentos al principal riesgo de que surjan nuevas variantes contra las cuales las vacunas actuales no sean efectivas (…) Además, un aumento más fuerte y persistente de la inflación podría obligar a los bancos centrales a pisar el freno en lugar de simplemente quitar el pie del acelerador como se viene haciendo”, alertó el banco europeo.

Finalmente, Berenberg prevé que los precios al consumidor no dejarán de aumentar y que la inflación en Estados Unidos será del 3 por ciento y en Europa del 2.5 por ciento a finales de este año.

En México, la inflación no da tregua y aunque hubo un pequeño descenso en junio en comparación con el mes de mayo, el alza de precios se mantuvo en 5.85 por ciento, muy por arriba del objetivo del Banco de México, que en su pasado informe, había elevado sorpresivamente la referencia a 4.25 por ciento. Citibanamex reveló el martes que prevén que la inflación cierre el año en 5.6 por ciento.

De acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), los sectores más afectados por la inflación fueron el gas doméstico LP y la gasolina de alto octanaje.

En México, la situación no es alentadora en un corto o mediano plazo. El 6 de julio, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló que luego de tres meses consecutivos de crecimiento, la inversión fija bruta, es decir, las compras de activos fijos como maquinaria y equipo o gastos de construcción que realiza una empresa, registraron una disminución del 0.9 por ciento en el mes de abril.

Los gastos en construcción descendieron 1.3 por ciento y en maquinaria y equipo 0.8 por ciento.

De acuerdo con especialistas la inversión es una medida central en las estimaciones de crecimiento económico y empleo de un país.

En comparación con el mismo mes pero del 2020, el índice muestra un aumento del 40 por ciento, pero esto se debe a un rebote ocasionado por el desplome de los indicadores debido a la pandemia.

Pese a esto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público estima que el crecimiento de la economía mexicana estará este año entre 4.3 por ciento y 6.3 por ciento y entre 2.6 por ciento y 4.6 por ciento en 2022, aunque el responsable de este crecimiento es el comercio exterior con Estados Unidos.

Sofía Ramírez Aguilar, directora general de la organización México, ¿Cómo vamos?, advierte que estas cifras se deben solo al rebote y que pese a que se cumpla ese crecimiento, la economía no se logrará reponer de lo ocurrido el año pasado.

“En el corto plazo el rebote no se va a detener, las cifras son optimistas y la mayor parte de los bancos hablan de que podemos tener un crecimiento de hasta el 6 por ciento. Pero recordemos que es un rebote y que el año pasado caímos 8.3 por ciento, al final del día eso no se va a recuperar con un rebote del 6 por ciento, por eso no hay que irnos con espejitos.

“Además, esta recuperación no corresponde a un mérito propio de este gobierno, sino a la recuperación de Estados Unidos, entonces cuando su recuperación se frene o deje de haber tantos estímulos fiscales o cheques de ayuda, eso nos va a impactar de este lado”, advierte la especialista.

También puedes leer:

Prioridades diversas para la recuperación de cada sector

El rumbo de México en el plan de recuperación económica