Pocos alcanzan a entender lo que sucedió anoche en Coahuila.

No se explican cómo un debilitado PAN podría llegar a recuperar Saltillo, Monclova e incluso Torreón, ciudad en la que hasta el cierre de esta edición mantenía una cerrada disputa¬ con el PRI.

Y es que en la capital del Estado parecía que la mesa estaba puesta para el candidato priista Fernando “El Diablito” de Las Fuentes.

El hijo del exgobernador José “El Diablo” de Las Fuentes Rodríguez, podría representar para muchos la continuidad de la administración del también priista Jérico Abramo Masso, un alcalde que gozaba de un alto nivel de aceptación entre los saltillenses.

Además se suponía que para “El Diablito” operaría una bien aceitada maquinaria priista perfeccionada por los hermanos –gobernador y exgobernador respectivamente– Rubén y Humberto Moreira. 

Sin embargo parece que las cosas no le salieron al candidato tricolor quien se enfrentó a Isidro López Villarreal, un conocido empresario de la región y nieto del fundador del Grupo Industrial Saltillo.

Lo que es cierto es que aunque el PRI mantiene un control en la mayoría de los 38 municipios coahuilenses, el golpe sufrido en la capital es un mensaje para los tricolores.

Y la escasa participación electoral en la capital –de menos del 40 por ciento– podría ser prueba de ello

Hasta anoche, la importante ciudad lagunera aún estaba en disputa entre el PRI y el PAN cuya diferencia apenas llegaba a un punto porcentual.