Las concesiones, que se otorgarán por licitación pública, deben asegurar el menor precio para el usuario final, según el proyecto

La reforma de telecomunicaciones presentada ayer por los integrantes del Pacto por México pretende poner límites al monopolio de la telefonía, más allá de Slim. 

Agrega algunas pinceladas de lo que podrían ser condiciones de cobertura, calidad y tiempo de implementación para los servicios de banda ancha, aunque no los especifica.

El documento no sólo propone la creación del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel): le confiere tareas inmediatas. 

El Ifetel “impondrá  límites a la concentración  nacional  y regional de frecuencias, a la propiedad cruzada de varios medios de comunicación que sirvan a un mismo mercado o   zona de cobertura geográfica, y ordenará la desincorporación de activos, derechos o partes necesarias para asegurar el  cumplimiento de estos límites”, se lee en la propuesta.

Esto afectaría principalmente a América Móvil, propiedad de Carlos Slim, que retiene aún a siete de cada 10 usuarios móviles en el país, pero también a los caciques locales de servicios de radiodifusión.

El Ifetel tendría el control del otorgamiento y revocación de las concesiones, pero deberá considerar una opinión del presidente, la cual no es vinculante, por lo que no los obliga a tomar la decisión que éste sugiera.

Las concesiones, que se otorgarán mediante una licitación pública, deben tener como objetivo asegurar el menor precio para el usuario final, de acuerdo con este proyecto. 

Hay una diferencia esencial con respecto al dilema por la contraprestación, que significó que la renovación de la banda de 2.5 GHz para MVS fuera a litigio en el sexenio pasado. El proyecto especifica que “en ningún caso el factor determinante para definir al ganador de la licitación será meramente económico”. 

Quedará en la cancha del nuevo Ifetel la determinación sobre MVS, que ofrecía una contraprestación de 11 mil 164 millones de pesos por el uso de esta banda, mientras el gobierno de Felipe Calderón pedía 27 mil millones de pesos.

En los primeros 180 días después de creado, este organismo deberá desagregar la red local del “agente preponderante en telefonía, televisión restringida e Internet fijos”.

Implica que los concesionarios de telecomunicaciones podrán tener acceso a todos los medios físicos y técnicos que conecten la red pública de telecomunicaciones con el acceso a la red local que tenga esa compañía a la que llaman “predominante”.

Condiciones 
y calendario

En el caso de la telefonía es Telmex y Telcel. Tan solo en 2012, Grupo Carso tuvo ingresos netos por 84 mil 179 millones de pesos, según la Bolsa Mexicana de Valores.

De acuerdo con su propia descripción, en septiembre pasado Telmex tenía en México 14.4 millones de líneas fijas.

Bajo su marca Claro, además de Telcel, en el Continente Americano registraron el año pasado 255.9 millones de suscriptores celulares, 30.3 millones a líneas fijas, 16.7 millones a banda ancha, 15.8 millones a televisión de paga.

Ahora el gobierno de Peña Nieto busca darle la vuelta mediante una “regulación de precios y tarifas, condiciones técnicas y de calidad, así como su calendario de implantación con el objeto de procurar la cobertura universal y el aumento en la penetración de los servicios de telecomunicaciones”.

Esto no es nuevo. A estas reglas se ha sometido Slim en sus incursiones recientes en Brasil, Chile y Colombia, lo que ha llevado a que esos países estrenen redes como las que ahora se proponen entre este año y el siguiente, mientras México lo haría en 2018.

En las próximas concesiones se verían calendarios de implantación y exigencias de calidad de servicios, de la misma forma que lo han hecho otros países latinoamericanos. Pretenden establecer una red pública de telecomunicaciones, que sería instalada por Telecomunicaciones de México.

Para esto, algunas de las concesiones de la Comisión Federal de Electricidad pasarán a este organismo. 

Otras como la fibra óptica, los derechos de vía, torres, postería, edificios e instalaciones los compartirían las dos instancias. 

“Telecomunicaciones de México tendrá atribuciones y recursos para promover el acceso a servicios de banda ancha (…) ejecutar la construcción y el crecimiento de una robusta red troncal de telecomunicaciones de cobertura nacional, así como la comunicación vía satélite y la prestación del servicio de telégrafos”, según la propuesta. 

Accesos al mayoreo

Esta red de telecomunicaciones “al mayoreo”, comenzaría a instalarse en 2014 y estaría lista en 2018.

Aceptan la propuesta que hizo la actual Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) para que México utilice la banda de los 700 MHz de acuerdo con el modelo conocido como Asia-Pacífico, adoptado ya  en la mayoría de los países de la región.

Con esta decisión, los 90 Mhz de espectro que quedarían libres, en esta banda una vez que se transite a la televisión digital, se utilizarían para esta red compartida, que usaría también la red troncal de fibra óptica que ha instalado la CFE.

El Ifetel deberá negociar con Televisa y TV Azteca, que operan la mayor parte de esta banda en los estados.  Como una primera delineación de qué sucederá con la banda de 2.5Ghz, legalmente aún en manos de MVS, dice que su uso quedaría asentado en el Plan Nacional de Desarrollo.