En la Ciudad de México el movimiento por los 43 estudiantes de Ayotzinapa sigue latente.

En las calles, en Ciudad Universitaria, proliferan las consignas y grafitis en solidaridad con los padres de los normalistas.

El número 43 forma ya parte del paisaje urbano de la Ciudad de México. Está en edificios, en monumentos, recordando la tragedia de Iguala y el grito de justicia.