El peso de las promesas que el Partido Revolucionario Institucional está realizando en la víspera de la renovación de su Comité Ejecutivo Nacional (CEN) el próximo 8 de septiembre ya comenzaron a generar los primeros estragos al interior del instituto político.

La inversión que el tricolor requiere para convocar a una elección interna, abierta y transparente con consulta directa a la base militante, como lo prometieron sus dirigentes desde el pasado 27 de febrero, amenaza con asfixiar los recursos de la organización y de exponer el tamaño real de sus afiliaciones.

6.6
millones de militantes están adscritos al Partido Revolucionario Institucional

La promesa del CEN, encabezado por la presidenta Claudia Ruiz Massieu, fue el solicitar apoyo al Instituto Nacional Electoral (INE) para la organización de los comicios internos. Sin embargo, dos grandes trabas surgieron: el costo de la operación y el registro actual de afiliaciones del tricolor.

Por un lado, el INE aseguró que el costo de la organización de la elección interna, tomando en cuenta los 6.6 millones de priistas con los que cuenta el registro actual, tendría un costo de 230 millones de pesos, una cifra que drenaría una cuarta parte de los ingresos de la institución, que actualmente ascienden a poco más de 800 millones de pesos por concepto de prerrogativas.

De igual forma, la autoridad electoral informó que para organizar en el proceso, sería necesario actualizar el padrón actual del tricolor, algo que podría ocurrir hasta febrero 2020.

230
millones de pesos sería el costo de la elección para definir al nuevo presidente del CEN tricolor

Ante esto, los priistas podrían decidir hoy en la reunión del Consejo Político Nacional qué rumbo deberán tomar en las próximas semanas: el de asumir los gastos de una elección interna organizada por el INE en pro de la transparencia, u optar por una alternativa más austera, con el impacto potencial que esto traería a la ya de por si mermada credibilidad que mantiene la base militante

“Creo que al final del día hay una relación de comunicación permanente entre el Instituto Nacional Electoral y el PRI porque se les invitó a coadyuvar y participar en la realización de este proceso. Esa información la tiene el partido; ellos son los que deben tener los pormenores de los acuerdos y habrán de darlos a conocer”, comentó el gobernador de Campeche y aspirante para la dirigencia del CEN, Alejandro Moreno Cárdenas.

En su consideración, el hecho de que existan trabas por parte de las autoridades electorales para involucrarse en el proceso, no debe aminorar los ánimos de la contienda interna del tricolor, pues ésta puede organizarse y desarrollarse desde casa.

“Lo que decimos es que es importante cuidar los recursos, tener un proceso ordenado y equitativo. Pero bueno, para eso están los organismos del partido para realizar las elecciones y los procesos internos, así que nosotros tenemos confianza”
Alejandro MorenoGobernador de Campeche

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Genera convulsión

Con la falta de claridad y cambios que enfrenta el PRI para la organización de sus comicios internos, algunas versiones sobre los posibles cambios del método de elección de la dirigencia comenzaron a circular desde el pasado jueves.

Frente a estos rumores, algunos de los aspirantes a la titularidad del PRI saltaron a las redes para posicionarse en contra, bajo el argumento de que retractarse de lo ya establecido representa abrir la puerta a métodos de selección vía “dedazo”.

Algunas versiones sobre los posibles cambios del método de elección de la dirigencia comenzaron a circular el pasado jueves, lo que ha despertado críticas entre los contendientes

“Trasciende que la dirigencia actual del PRI piensa cambiar el método de elección de la nueva dirigencia y que sólo unos pocos decidan. Si lo hacen, el PRI no va a tener futuro. Si lo hacen, van a demostrar que el partido está al servicio de la cúpula irresponsable que los llevó a la derrota”, fue el mensaje de la exgobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, quien aprovechó el espacio en su mensaje para exigir al CEN “cumplir su palabra” y respetar la consulta directa a la base militante.

Otro de los inconformes fue el propio Alejandro Moreno. “Somos los únicos que debemos decidir qué es lo mejor para nuestro partido”, expresó, agregando que una base priista no puede ser “traicionada” con el fin de mantener los intereses de la cúpula del organismo sobre los intereses de lo que la mayoría debe de decidir.

Luego de estos dichos, Ruiz Massieu usó el mismo medio de comunicación para reafirmar el compromiso establecido con la transparencia y apertura de los mecanismos del organismo.

“La dirigencia reitera su respeto al acuerdo del Consejo Político Nacional del pasado 27 de febrero, que estableció como método una elección directa por la base militante. No hemos sugerido ni propondremos un cambio de método para la elección interna”, confirmó Ruiz Massieu.

Confianza en la interna

El exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz, aseguró que para la elección en la que pretende participar, es casi un hecho que el PRI usará el padrón de seis y medio millones de registros que mantienen hasta el momento, destacando a su vez tener confianza en el organismo para la conducción de sus propios comicios, sin la necesidad de terceros.

“Sabemos que el INE tiene muchos bemoles, está poniendo objeciones o está demasiado caro, pues no nos metamos en problemas: el PRI siempre ha hecho sus procesos, nos tenemos confianza entre los militantes, entonces vamos a cuidar entre todos la votación”
Ulises RuizAspirante al CEN del PRI

“Así saldrá un proceso democrático más barato. Diría que del 100 por ciento del costo que nos dice el INE, nos va a salir en un 10 por ciento de ahorro de dinero, que incluso está muy escaso con las prerrogativas del partido”, afirmó.

Ruiz Ortiz, quien prácticamente dejó “cancelada” la posibilidad de que la autoridad electoral apoye en la elección interna, insistió en la propuesta de que se nombre una comisión nacional, o bien, que se designe a una persona que presida la comisión de procesos internos del partido, a fin de coordinar los trabajos en las 32 entidades del país.

“No le veo riesgos ni me desgarro las vestiduras; ya fijé mi postura. La comisión nacional y las estatales se tenían que nombrar independientemente de que el INE conduzca o no el proceso”, dijo el exgobernador.

Moreno confió también en el proceso interno y en la capacidad de los priistas para resolver el dilema de su votación de septiembre.

“El método no está a discusión. Está aprobado desde el 27 de febrero. Si el INE puede hacer la elección, qué bueno, nosotros queríamos que fuera así. Pero si el INE no la hace, el partido la puede hacer porque ya hemos organizado otras elecciones y hay mujeres y hombres en el partido para conducir el proceso”, concluyó.