El enemigo invisible llegó a casa. Los primeros casos de personas infectadas con coronavirus (Covid-19) ya fueron confirmados.

Esto presenta un gran reto para el Gobierno federal y en especial para el sector salud, que ante una amenaza internacional como ésta, prevé realizar alianzas entre las dependencias públicas y los hospitales privados para atender la situación

Además, frente a este panorama, existen diversos riesgos económicos, de entrada, ya se suscitó una caída de 2.6 puntos de la Bolsa Mexicana de Valores tras la confirmación oficial del virus en México por parte del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell.

En una primera instancia, el Gobierno federal llamó a evitar la psicosis colectiva y negó que por los dos casos conocidos se vayan a detener las actividades en centros de reunión o escuelas.


Todo parece estar relacionado con una persona de nacionalidad mexicana que se encuentra en Bérgamo, Italia, que es el sitio en donde estuvieron las personas contagiadas y donde muy probablemente obtuvieron el virus. El mexicano que está ahorita en Italia –y permanecerá ahí– tiene síntomas

Hugo López-Gatell

Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud

La autoridad sanitaria estableció un cerco para las personas cercanas a estas dos víctimas. El funcionario federal ha dicho que su contagio es “leve”, en referencia a que no tienen neumonía y se tratan de personas jóvenes, por lo que el riesgo de que su situación se agrave es bajo.

“Toda su familia está en aislamiento en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER). El motivo, tengámoslo muy claro, es el aislamiento epidemiológico. No necesitarían, desde el punto de vista médico estar hospitalizados, pero se quedan en aislamiento para cumplir el procedimiento normado de aislamiento”, explicó López-Gatell.

Aunque no se sabe con certeza cómo se podría comportar la cepa en la población mexicana, en los países en que se ha presentado ha sido más severa con adultos mayores, niños menores de cinco años y personas con enfermedades crónicas. No hay evidencia de que las mujeres embarazadas tengan un riesgo mayor.

“La gran mayoría de las personas podríamos tener la infección, es decir, el coronavirus podría entrar a nuestro cuerpo sin causar absolutamente ningún síntoma. Esta es una excelente noticia porque nos convertiríamos en personas inmunes, en personas que ya no se pueden infectar, esto es lo que va a pasar en la gran, gran, gran mayoría de los casos”, explicó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud federal.

Atención centralista

En México las instancias especializadas para la atención del brote de coronavirus están en la capital del país.

Hay seis unidades hospitalarias de Alta Especialidad de carácter federal en la Ciudad de México que han adoptado un protocolo médico de atención: El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, Instituto Nacional de Nutrición, Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, Hospital de Especialidades La Raza del Seguro Social y los dos institutos pediátricos: Hospital Infantil de México e Instituto Nacional de Pediatría.


En los estados hay 31 laboratorios estatales de salud pública que tienen la prueba para la verificación de la cepa de coronavirus. En el caso reportado en Sinaloa, se validó la confirmación del laboratorio local y se verificó en el laboratorio de referencia

Los tres escenarios del brote de coronavirus

Las autoridades federales defienden que se han seguido los protocolos internacionales para la atención de la enfermedad para la cual existen actualmente tres escenarios.

“El primero es la transmisión local a partir de los casos que ya existen y podría durar semanas o podría nunca progresar a una transmisión más amplia”, explicó el subsecretario Hugo López-Gatell.

Una segunda opción es que haya un contagio más amplio o comunitario, sin embargo hay que esperar a que termine el periodo de incubación que es de 14 días.

En tanto, en el mundo se analiza suspender eventos internacionales como los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, así como el cierre hasta el 15 de marzo de Disneylandia y de los Universal Studios en Japón.

AH1N1, una historia parecida

La influenza AH1N1 comenzó también a finales de febrero pero en el año 2009.

Es considerada la emergencia sanitaria más grave de la era moderna en México, en la que a la ciudadanía se le recomendó lavarse las manos regularmente, evitar los lugares concurridos, los saludos de beso y en caso de estornudar, cubrirse la boca con la parte interior del codo para evitar la transmisión del coronavirus; además de consumir mucha agua.

En las tiendas se presentó un desabasto de tapabocas y la venta del alcohol en gel se tuvo que limitar a máximo tres piezas por persona en algunos establecimientos por las compras de pánico. La mascarilla N95 de la marca 3M – se supo entonces– es el respirador más efectivo para evitar un contagio.

El sector salud notó un incremento anormal de hospitalizaciones por neumonía grave y casos de influenza que algunos médicos consideraron estacional a inicios de febrero, y a finales de mes se confirmó que se trataba de una “cepa emergente”.

Este virus comenzó con el nombre de “influenza porcina”, luego pasó a AH1N1 y en algunas partes se le conoció como gripe española.

La denominación de “porcina” ocasionó afectaciones en el mercado de la carne debido a que bajaron las ventas porque la gente pensó que se podría transmitir a través del consumo del cerdo.

El pico más alto de reportes de síntomas se dio el 26 de abril, cuando se presentaron 408 casos confirmados, sin embargo tuvo un repunte importante el 21 de junio de 254 víctimas.

Las mediciones oficiales indican que en 120 días –del 11 de marzo al 9 de julio de 2009– el impacto de la nueva cepa dejó 12 mil 645 personas infectadas con AH1N1.

Al la economía del país de ese año le costó 49 mil millones de pesos, equivalentes al 0.4 por ciento del Producto Interno Bruto.

La estadística del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE) refiere que el mayor porcentaje de casos se presentó en el grupo de 10 a 19 años con 33.9 por ciento del total, seguido del grupo de 0 a 9 años con 27.9 por ciento.

A partir de los 20 a los 29 años, el porcentaje por edad desciende en forma constante hasta llegar a ser de sólo 1.5 por ciento en el de 60 años y más.

“El total de casos confirmados entre el 11 de marzo y el 9 de julio corresponde al 0.012 por ciento de la población nacional y en ese periodo la tasa de ataque general fue de 11.8 casos por 100 mil habitantes”, explica el estudio Perfil epidemiológico de la mortalidad por influenza humana A (H1N1) en México.

No obstante, las autoridades de salud han dicho que la cepa del nuevo Covid-19 tendrá una reacción indeterminada en la población mexicana, por lo que no necesariamente impactará como la cepa AH1N1.

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