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Desde ayer, el alcalde sampetrino busca recuperar la Mesa de la Justicia de desarrollo urbano, que se tambalea gracias a sus propias declaraciones públicas, en las que dijo cobraría cerca de 120 millones de pesos en multas a los fraccionadores, para regularizar su situación.

Esto, luego de que desarrolladores se comunicaron entre sí, la noche del lunes, para crear un frente contra las sanciones millonarias extralegales de las que habló Ugo Ruiz en medios de comunicación.

Los socios de El Alear, Torre Gaia, Torre Helicon, Miza, Colegio Alfonsino, Plaza Gómez Morín, Plaza Hudson, Crepúsculo y Lucena, que se sentaron voluntariamente a la Mesa de la Justicia para regularizar su situación urbanística, cambiaron su posición luego de que el propio Ugo Ruiz difundió mediáticamente que los multaría.

Esto se suma al desaire a esta Mesa de la Justicia por parte de otros 30 fraccionadores inmobiliarios que construyeron metros de más en sus proyectos y que litigan contra el Municipio por la vía judicial.

Y también se agrega a la serie de derrotas del Ayuntamiento en juzgados y tribunales, donde los empresarios inmobiliarios continúan ganando los litigios.

Incluso, no prosperó la denuncia penal del Municipio, presentada en mayo de 2013, contra el exdirector de Control Urbano, Aldo Decanini.

Se trata del expediente de la ampliación del edificio de departamentos Fuentes, con el que fue promovida la acusación. Autorización que ya fue aprobada en el Cabildo con el voto del propio Ugo Ruiz.

Además, la administración sampetrina fue impedida jurídicamente de seguir el proceso de responsabilidad administrativa en la Contraloría Municipal contra Decanini por ese expediente.

Y es que el exfuncionario obtuvo en noviembre pasado una suspensión definitiva de amparo, confirmada en segunda instancia, que congela el proceso que inició el Municipio con su órgano interno.

Los magistrados federales resolvieron que la administración municipal que encabeza Ugo Ruiz violó los derechos de Decanini, al “filtrar información” a los medios de comunicación sobre el proceso de investigación municipal contra el exfuncionario.

Pero además, en medio de todo este caos de urbanismo, Ugo Ruiz enfrenta el aislamiento de su partido en Nuevo León, donde para entrar al Consejo Nacional del PAN tuvo que recurrir al CEN panista en la Ciudad de México.

Esto, desde que en mayo de 2013 el munícipe rompió relación con el senador Raúl Gracia, uno de los liderazgos locales del partido.

Rompimiento debido a que Ruiz dejó fuera de su administración a dos personajes allegados al senador Gracia: Mauricio Farah, exparticular del alcalde sampetrino, y Luis Susarrey, exdirector de Participación Ciudadana.

También, Ruiz trató de sacudir la presencia de otro allegado de Gracia en la jerarquía de su administración y removió de la Secretaría del Ayuntamiento a Hernán Salinas, puesto en el que colocó a Bernardo Bichara.

Pero este cambio también provocó problemas internos en la administración municipal sampetrina, porque personal de confianza del alcalde no armonizó con el nuevo secretario del Ayuntamiento.

Pero además de todo esto, Ruiz no tiene recursos suficientes para realizar obra pública municipal, en medio de uno de los municipios más prósperos del país.

Demasiados frentes de batalla y todavía el alcalde no obtiene una victoria.