El diálogo entre ciudadanos y autoridades está agotado, lo que permite a los desarrolladores inmobiliarios sacar provecho pues ya conocen la ruta legal para impugnar.
"Nos llaman radicales, no es cierto, lo único que pedimos es que se tomen en cuenta nuestras observaciones".
Froylán Mejía GarcíaVecino Lafayette

Las posiciones encontradas entre los vecinos, desarrolladores y el municipio han hecho del cambio de los Planes Parciales de Desarrollo Urbano un laberinto sin fin.

A pocas semanas de que termine la administración priista del municipio de Guadalajara, la aprobación de los planes parciales de los distritos uno y dos continúan entrampados.

Y es que incluso hay vecinos que acusan al Ayuntamiento de Guadalajara de haberlos agredido y amedrentado durante la sesión que se aprobaron los planes de cinco de las siete zonas del municipio.

Por un lado la autoridad municipal refiere que su interés es ordenar la ciudad y recuperar la población perdida en los últimos años.

Por otro los vecinos apelan a la calidad de vida y a la conservación de los espacios habitacionales dignos así como a la defensa de los espacios públicos.

En tanto que los desarrolladores justifican su derecho a construir nuevas viviendas y generar inversión pero sobre todo negocio.

A ellos se suman los restauranteros, gasolineros y demás empresarios que siguen presionando a la autoridad para que operen en su favor.

Entre tantos intereses, la ciudad corre el riesgo de convertirse en un caos.

Y es que la posición de ordenamiento territorial que planteó el municipio no tomó en cuenta las observaciones y necesidades que los habitantes plantearon en la consulta pública.

De aprobarse los planes de ordenamiento de la autoridad,  habrá lugares de la ciudad en que las construcciones tendrán hasta 17 pisos de altura, restaurantes sin cajones de estacionamiento, casas habitación al lado de estaciones de servicio.

Pero sobre todo lo que más preocupa es que la infraestructura de la ciudad –calles, iluminación y drenajes– no podrá con la carga de uso que se le pretende dar.

El diálogo entre ciudadanos y autoridades está agotado, lo que permite a los desarrolladores inmobiliarios sacar provecho.

Y es que los planes parciales que actualmente operan –aprobados en la administración del ex alcalde Alfonso Petersen Farah– hoy son materia constante de litigios.

Defensa ciudadana, las fracturas

El anuncio que hizo el presidente interino Francisco Ayón López  de que los planes parciales se aprobarán antes de que termine la administración, prende focos rojos.

La Unión de Colonias ha hecho observaciones claras con respecto al futuro que le espera al centro de la ciudad, específicamente a Chapultepec y Providencia.

Entrevistados por Reporte Indigo, Eduardo Morfín López y Froylán Mejía García refieren que la discusión sobre el ordenamiento territorial se encuentra entrampada.

“Nos llaman radicales, no es cierto, lo único que pedimos es que se tomen en cuenta nuestra observaciones”, refiere Mejía García quien asegura que el único objetivo del contingente de vecinos es lograr armonizar la propuesta del municipio.Y es que en la propuesta –por ejemplo– se permitiría construir en avenida La Paz edificios de hasta 17 pisos.

La zona Chapultepec aparece en los planes parciales como una zona comercial y no habitacional, incluso se desaparecieron las indicaciones sobre las casas de patrimonio cultural, por lo que la zona está completamente desprotegida.

“La autoridad se siente atacada, pero no tiene capacidad de escucha mucho menos de diálogo”, agregan, al tiempo que juzgan que la propuesta de ciudad que presentó el municipio es sólo un forma de “administrar el caos”.

Los vecinos de Lafayette y la colonia Americana consideran que fue mera simulación la consulta pública de los planes parciales pues dejaron de lado la posición de los vecinos.

“A alguien le conviene esto”, cuestiona Morfín López vecino de la calle Libertad, zona en donde han proliferado los bares, restaurantes y cafés.

“Atrás de los bares están otros intereses como los del narco”, apunta el activista quien también señala como responsables a algunos simpatizantes de partidos que han logrado colocar sus negocios en la zona.

Insiste en que no cesará la pugna aun cuando el proyecto pueda ser aprobado en el pleno, lo cierto es que el Ayuntamiento cesó la relación con este grupo de vecinos que representan a más de 10 colonias.

A los habitantes de Lafayette Chapultepec se suman –aunque en una lucha alterna–otros vecinos como los de Providencia, cuyas calles se han visto rebasadas por los vehículos de los clientes de numerosos restaurantes y bares.

Alfonso Gómez presidente de la Asociación de Colonos Providencia Sur que aglutina a 13 colonias refiere que en su caso el Ayuntamiento reconoció que cometió errores y ahora están en conversaciones para refinar la propuesta.

La agrupación de Providencia tramitó un amparo en contra de la negativa que hizo el municipio de acatar las  observaciones de los vecinos. El juicio sigue su curso.

Planeación urbana nula

Desde que inició la administración de Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, hoy gobernador electo de Jalisco, se proyectó la redensificación del municipio.

Y es que Guadalajara perdió en los últimos años más de 100 mil habitantes.

En el Plan Municipal de Desarrollo de Guadalajara se dejó en claro que el motor de desarrollo de la ciudad provendría de la inversión de capitales privados.

Que permitiría aumentar el número de habitantes de la ciudad con nuevas construcciones; ensanchar la recaudación de impuestos y con ello conservar las aportaciones federales de dinero calculadas por número de habitante.

Pero el municipio hizo otras maniobras para que los planes parciales –que serían sometidos a consulta a los ciudadanos– salieran a favor de los intereses del municipio y por ende de los desarrolladores.

El pleno del Ayuntamiento cambió el Reglamento de Participación Ciudadana, removió a presidentes de colonos, bajo el argumento de que debían renovarse.

Incluso en el momento de la discusión de los planes, el municipio operó para crear fracturas al interior de las asociaciones de vecinos como sucedió en Providencia Sur y en la colonia Agraria.

En diciembre de 2011 representantes del Núcleo de Vecinos, conformado por más de 20 colonias de la zona de Providencia, Lafayette y La Americana fueron golpeados por funcionarios del Ayuntamiento por oponerse a la aprobación de los planes parciales.

Desde entonces la defensa de los ciudadanos ha sido más intensa, algunos optaron por el amparo, otros por el juicio político y de responsabilidades.

Los tiempos políticos electorales terminaron y a pocas semanas de que termine la administración de Ayón López, la posibilidad de que los planes parciales queden aprobados sin aval de los vecinos pone en duda la capacidad de diálogo de la autoridad.