Un día después de que el presidente de México, Enrique Peña Nieto promulgara la reforma educativa, la líder del poderoso sindicato de maestros, el SNTE, fue detenida a en el aeropuerto de Toluca cuando volvía de un viaje.

La detención de La Maestra se realizó alrededor de las siete de la tarde y fue anunciada en rueda de prensa por el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam.

Entre las acusaciones contra la líder del sindicato más poderosos de América Latina, estaría la apropiación indebida de 2,600 millones de pesos.

Departamentos de lujo, cirugías estéticas, la compra de un inmueble en San Diego y depósitos en cuentas extranjeras, son algunos de los pagos que se habrían realizado con los desvíos millonarios a favor de Gordillo.

En las cuentas bancarias ubicadas en Suiza y Liechtenstein a las que ingresaron los fondos, la accionista mayoritaria era la madre de Elba Esther.

La orden de aprehensión de La Maestra y otras dos personas, se obtuvo el domingo 24 de febrero de 2013 por las irregularidades en dos de 80 cuentas bancarias del Sindicato.

La investigación fue realizada por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Procuraduría General de la República.

Las reacciones

Tras la detención de Gordillo, que ha sido trasladada al Reclusorio Oriente donde prestará declaración, los acontecimientos se precipitaron.

El titular de la Segob, Miguel Ángel Osorio Chong, se reunió con 10 gobernadores estatales y luego con la propia hija de La Maestra y senadora por el PANAL, Mónica Arriola. 

Los dirigentes del SNTE, que se encontraban en Guadalajara para preparar la 36 reunión del sindicato con la propia Elba Esther, convocaron una sesión urgente en el hotel donde se alojaban, y se espera que mañana las autoridades den más detalles sobre la detención.

Las reacciones no se hicieron esperar. 

Jesús Zambrano, dirigente del PRD, y Andrés Manuel López Obrador, ex candidato presidencial y lider de Morena, recordaron el arresto del líder del sindicato petrolero Joaquín Hernández Galicia, La Quina, ordenado por el expresidente Carlos Salinas de Gortari en 1989 a los pocos meses de subir al poder, conocido como “El Quinazo”. 

“Esperamos que se finquen las responsabilidades de Elba Esther dentro del marco del Estado de Derecho”, dijo Zambrano.