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TECNOLOGíA

Despedidas en 140 caracteres

Adriana Lusthoff

Las coincidencias siempre llaman la atención. 

También la muerte. No solo el “más allá”, sino los últimos deseos, palabras y pistas de quienes dejaron este mundo.

Antes, los testamentos, cartas y testigos eran quienes tomaban  nota de las frases emblemáticas hechas antes de morir.

Pero hoy, si corremos con la suerte de toparnos con un usuario asiduo de Twitter, esas frases están al alcance de un click. 


Feb 20, 2013
Lectura 6 min
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Las coincidencias siempre llaman la atención. 

También la muerte. No solo el “más allá”, sino los últimos deseos, palabras y pistas de quienes dejaron este mundo.

Antes, los testamentos, cartas y testigos eran quienes tomaban  nota de las frases emblemáticas hechas antes de morir.

Pero hoy, si corremos con la suerte de toparnos con un usuario asiduo de Twitter, esas frases están al alcance de un click. 

Y aunque el último tuit no es necesariamente su frase final, la red social es una ventana para “escuchar” algunas de sus últimas palabras, sin tener que ser alguien cercano a la persona fallecida. 

La información está alcance de todos. Para los fanáticos que perdieron a su ídolo y hasta para policías que buscan rastro de algún desaparecido o pistas para dar con criminales.

Aquí algunos ejemplos recientes.

Entre el amor y la violencia

El último caso es el de Reeva Steenkamp, la modelo presuntamente asesinada por el deportista olímpico Oscar Pistorius. 

Días antes del homicidio la modelo había compartido una foto vía Instagram diciendo que “Me levanté en un hogar seguro y feliz esta mañana. No todos lo hicieron”. “Manifiestate en contra de las agresiones hacia las mujeres”, agregó en su última imagen divulgada.

Desde que se supo que había recibido cuatro balazos en la casa de Pistorius, los medios hablaron sobre sus últimos comentarios en Twitter, mismos que resultaron irónicos y hasta cierto punto sospechosos.

Fue el 14 de febrero cuando se supo la noticia. Los primeros reportes especularon que se trataba de una sorpresa del Día de San Valentín que terminó en tragedia luego de que el velocista la confundiera con un ladrón. Un día antes la también abogada se mostró entusiasmada ante la llegada del día de los enamorados.

La foto como prueba

La muerte de Jenni Rivera fue dramática. No solo para los que viajaban en la avioneta, sino para quienes esperaban la confirmación de que efectivamente la cantante había fallecido en el accidente.

Una de las imágenes que dio certeza de que la diva de la banda viajaba en el aeroplano fue una foto que su maquillista subió en @jacobyebale antes de despegar del aeropuerto Mariano Escobedo en Nuevo León.

El último tuit de la diva de la banda fue a las 3:13 horas, en la madrugada del 9 de diciembre de 2012.

Muy a su estilo Rivera le había contestado a una de sus fanáticas.

“La batería de mi tablet muere y tú ni una pin… mentada, neta que no es de dios he @jennirivera”, escribió Angeles, una fanática de Guadalajara, luego de haber insistido varias veces en entablar comunicación con la cantante.

Un minuto después, Jenni respondió: “Ya pues, #ingasatumarre! Buenas noches”.

Maldita casualidad

Cómo olvidar que el expresidente Felipe Calderón tuvo que despedirse de dos de sus secretarios de Gobernación. Primero de Juan Camilo Mouriño y tres años después de Francisco Blake Mora.

Ambos funcionarios tuvieron un deceso fatal. Por lo que llamó especialmente la atención el último tuit de Blake Mora antes de morir en un accidente aéreo.

“Hoy recordamos a Juan Camilo Mouriño a tres años de su partida, un ser humano que trabajó en la construcción de un México mejor”, escribió el exsecretario.

Mouriño había fallecido el 4 de noviembre de 2008 al caer la avioneta en que viajaba. 

La coincidencia causó escalofríos entre los mexicanos y fue resaltada en medios internacionales.

La frase inmortal

”Allá en la montaña vive una chamana que cura cantando; todo aquel que escucha su canto divino la termina amando. De todas partes y de México”, se leía en el avatar de la cuenta de Twitter de Chavela Vargas.

Murió el 5 de agosto del año pasado. Pero la cantante costarricense- pero mexicana de corazon- ya había preparado a sus seguidores días antes. 

“Yo no me voy a morir porque soy una chamana y nosostros no nos morimos, nosotros trascendemos”.

Cuando lo escribió su estado de salud ya era delicado. El 26 de julio había regresado a México después de pasar casi un mes en España. Primero por cuestiones de trabajo y después porque tuvo que ser hospitalizada en Madrid a consecuencia de complicaciones respiratorias.

Pero cuando volvió a “su tierra” no tardó en compartirlo en @ChavelaVargas: “Ya vine de donde andaba, se me concedió volver. A mi se me figuraba, que ya no los volvería a ver”. 

Fue al medio día del domingo 5 de agosto, cuando, al poco tiempo de su muerte, se podía leer en su cuenta de Twitter. 

“SILENCIO, SILENCIO: A PARTIR DE HOY LAS AMARGURAS VOLVERÁN A SER AMARGAS… SE HA IDO LA GRAN DAMA CHAVELA VARGAS.” 

Con esta notificación, en mayúsculas y hecha por alguien cercano a la cantante, miles despidieron a su ídolo.

 

El adiós ‘analógico’

“Váyase. Las últimas palabras son para los tontos que nunca dijeron lo suficiente”, dijo Karl Marx, rechazando a quien intentaba sacarle una frase que trascendiera después de su muerte.

Dando un salto hasta 1945, Adolfo Hitler pareció “predecir” el futuro. “Mañana muchos maldecirán mi nombre”, dijo “El  Führer” antes de suicidarse.

El político y escritor británico Winston Churchill no se la tomó tan en serio. Con cierto humor afirmó “Estoy listo para encontrarme con mi creador. Si mi creador está preparado para el suplicio de encontrarse conmigo es otro asunto”.

Uno que quizo pasar desapercibido, pero le resultó todo lo contrario, fue el autor Franz Kafka, “no habra prueba de que alguna vez fui escritor”, afirmó luego de pedirle a su amigo Max Brod que quemara todos sus papeles.

A Jack Daniel, el fundador del la destilería de whisky de Tennessee, fue al grano. Se le escuchó en su despedida “un último trago, por favor”.

En 2011, una última grabación de Michael Jackson dio la vuelta al mundo. “Cuando la gente salga de mi espectáculo, quiero que digan: Nunca he visto nada semejante en mi vida(…) tomaré el dinero, un millón de niños, hospital de niños, el más grande en el mundo, Michael Jackson’s Children’s Hospital…”, se escucha en el audio presentado por la Fiscalía en el juicio contra Conrad Murray. 

Y por último Bob Marley, quien quiso transmitirle una lección de vida a su hijo Ziggy. “El dinero no puede comprar la vida”, dijo en su agonía.


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