En las últimas horas del sexenio anterior, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó un proyecto habitacional colindante al Parque Natural La Estanzuela en Monterrey que comprende 25 hectáreas, y que será construido por la empresa Desarrollo Inmobiliario Omega, S.A. de C.V., ligada a Carza, una de las desarrolladoras de vivienda más grandes en la entidad.

El resolutivo fue emitido el 29 de noviembre de 2018 por la Delegación Federal en el Estado de Nuevo León de Sermarnat, un día antes de que culminara el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto.

En el documento se autoriza, de manera condicionada, a la compañía con sede en el municipio de San Pedro Garza García, el cambio de uso de suelo de un área de 250 mil 102.19 metros cuadrados. La finalidad es llevar a cabo la construcción de un fraccionamiento habitacional en un área que cuenta con vegetación nativa.

Se trata del proyecto “Fraccionamiento Habitacional Sierra Alta Décimo Sector 1ra Etapa. Ubicado en el Municipio de Monterrey, Nuevo León”. El área de 25 hectáreas, en donde se contempla el fraccionamiento, colinda además con el Club de Golf Valle Alto, con los sectores octavo y noveno de Sierra Alta y con el Desarrollo Valle Alto.

En días recientes, visitantes del Parque La Estanzuela documentaron la colocación de una valla metálica que circunda una sección cercana al parque, en donde colocaron letreros con la leyenda ‘PROPIEDAD PRIVADA DESARROLLO INMOBILIARIO OMEGA’. Además algunos usuarios de redes digitales señalaron la presencia de más de 10 guardias de seguridad custodiando el área.

El municipio de Monterrey informó que el cerco se instaló dentro de un predio particular que no pertenece al parque, además de que hasta el momento no ha otorgado ningún permiso de construcción en la zona. Por ahora no se observan indicios de obra.


Ante lo que consideran una amenaza que podría afectar el ecosistema del parque, los inconformes iniciaron una petición en la plataforma change.org para convocar a una manifestación pacífica el próximo domingo 19 de mayo para “salvar La Estanzuela”. La intención es advertir sobre el riesgo que traería un desarrollo inmobiliario en el área y evitar cualquier construcción

La petición iniciada hace tres días y dirigida al gobernador Jaime Rodríguez Calderón, al secretario de gobierno, Manuel González, y al titular de la Coordinación Ejecutiva, Waldo Fernández, cuenta ya con cerca de 80 mil firmas al cierre de esta edición.

Autorización condicionada

El 12 de septiembre de 2018, Juan Carlos Martínez Rodríguez, en su calidad de representante legal del Desarrollo Inmobiliario Omega, S.A. de C.V., ingresó la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto en la Delegación Federal de Semarnat, para que fuera sometida al procedimiento de evaluación.

Posteriormente, la Semarnat solicitó, entre otras cosas, una visita de inspección por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), además de las opiniones de la Comisión Nacional de Áreas Nacionales Protegidas, de la Presidencia Municipal de Monterrey, de la Secretaría Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Tras la integración del expediente y el proceso de evaluación, la Delegación Federal de Semarnat en Nuevo León resolvió dar la autorización condicionada al proyecto.

Determinó que el proyecto no se encuentra dentro de ningún Área Natural protegida de carácter estatal o federal. Pero, derivado del análisis, fueron identificados impactos ambientales significativos, como afectaciones a la flora, fauna, suelo, hidrología y atmósfera. Sin embargo, se aceptaron medidas de prevención y mitigación y se concluyó que el proyecto “compensa y previene de manera satisfactoria los mencionados impactos ambientales”.

La autorización condicionada fue emitida el 28 de noviembre de 2018 y firmada por el delegado federal de Semarnat en Nuevo León, Plácido González Salinas.


Entre las condicionantes que puso la Semarnat está la protección a un área de amortiguamiento para la conservación del arroyo El Calabozo, lo que implica no modificar la dirección ni las dimensiones del mismo, respetando una distancia de 20 metros hacia cada lado, a partir del límite de la zona federal

Además de considerar otras medidas como evitar la deforestación, no alterar el equilibrio de los ecosistemas, evitar el uso de agroquímicos, asegurar la correcta remoción de vegetación y llevar a cabo un programa de rescate y reubicación de flora y fauna.

El proyecto a desarrollar tiene una superficie total de 263 mil 549.640 metros cuadrados, con la finalidad de llevar a cabo la construcción de un fraccionamiento habitacional, por lo cual se solicitó el cambio de uso de suelo de un área de 250 mil 102.19 metros cuadrados, requiriendo para ello una inversión aproximada de 45 millones de pesos, señala el documento de la Semarnat.

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