La pandemia es aprovechada por desarrolladores inmobiliarios en la Ciudad de México que usan la contingencia sanitaria por COVID-19 para construir sin respetar la ley, acusan afectados.

Un ejemplo es lo que sucede en el predio de Coahuila 28, en la colonia Roma, donde la empresa GDC Desarrollos se aprovecha de que las autoridades verificadoras detuvieron parcialmente sus actividades por la contingencia sanitaria; mientras que otras instancias simplemente son omisas ante la construcción sin los requisitos necesarios, denuncian vecinos afectados

Actualmente, los habitantes de edificios colindantes ven comprometido su patrimonio, pues la construcción de un multifamiliar pone en riesgo sus casas sin que las autoridades les presten atención, denuncian.

La colonia Roma es una de las más afectadas por desarrollos inmobiliarios sin control, según las cifras generales de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT)

Hasta junio de 2020 es la localidad de la alcaldía Cuauhtémoc que más acumula quejas por delitos ambientales en este año; de un total de 215 por violaciones al uso de suelo y por construir sin permiso tiene 38, el 17.6 por ciento.

Desarrolladores inmobiliarios sin permisos

En septiembre de 2020 comenzó la construcción de un multifamiliar de seis pisos y dos niveles subterráneos en el predio de Coahuila 28 que nunca se consultó con los vecinos.

En diciembre de 2019, la actual administración gubernamental publicó un protocolo para que las grandes obras sean consensuadas con la ciudadanía; además, desde 2017 es un requisito informar a los habitantes de las colonias sobre las edificaciones a realizar por parte de los desarrolladores.

El documento que se obtiene de informar a los habitantes de una colonia sobre las obras es la Cédula de Publicitación Vecinal, la cual desde 2017 es necesaria para construir en la capital, según la Ley de Desarrollo Urbano.

Sin embargo, dice Shaday Silva, habitante de Mérida 245, contiguo a Coahuila 28, el protocolo no se llevó a cabo, ni se informó a los vecinos de las obras, por lo que la constructora no tiene la cédula.

Además, no cuentan con los permisos ante la alcaldía Cuauhtémoc, que es la encargada de dar el visto bueno a las obras y supervisar su desarrollo, dice.

Según el Portal de Transparencia de Cuauhtémoc, en el apartado sobre las Licencias de Manifestación de Construcción otorgadas de julio de 2013 a noviembre de 2020, la obra de Coahuila 28 no tiene una autorización vigente; su permiso con folio 809 fue aprobado en julio pasado y expiró en octubre de 2020.

En las puertas del predio aparece una manta en la que, según la constructora, la obra cuenta con una Licencia de Manifestación de Construcción y con otra que afirma que la inmobiliaria sí tiene Cédula de Publicitación Vecinal; no obstante, no muestra ni exhibe ningún folio o número que identifique la constancia.

Ante está situación, Shaday Silva y otros colonos se acercaron en septiembre a GDC Desarrollos y, su gerente jurídico, Luis Cardoso, les entregó un estudio de mecánica de suelos y un proyecto ejecutivo de la obra, pero no dio copia de la Licencia de Manifestación de Construcción, de la Cédula de Publicitación Vecinal, ni de la Manifestación de Impacto Ambiental.

“El jurídico de GDC Desarrollos nos dijo que nos daban esos documentos de buena fe y que eran los que necesitaban para construir, pero no están completos y además es su obligación ser transparentes y tenerlos en regla”, señala Silva.

Los vecinos investigaron y encontraron que el predio de Coahuila 28 fue expropiado el 11 de octubre por el Departamento del Distrito Federal para construir vivienda social a favor de los damnificados del sismo del 19 de septiembre de 1985, consta en la Gaceta Oficial de la Federación publicada en dicha fecha.

“Tampoco nos han explicado por qué si era un predio para construir vivienda para los damnificados del 85 ahora se va a hacer un residencial privado”, señala Silva.

La vecina relata que estas irregularidades influyen en su calidad de vida directamente, porque las excavaciones provocan vibraciones que han hecho grietas al interior de su domicilio y en el habitacional Coahuila 30.


En el sismo de septiembre de 2017 nos fue bien y solo sufrimos algunas grietas, pero con esta nueva construcción se han reabierto y tenemos miedo de que en algún momento provoque un derrumbe

Shaday Silva

Habitante de Mérida 245, en la colonia Roma

Según el Atlas de Riesgos de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), la calle de Coahuila en la Roma padece de fracturas geológicas y está en una zona donde antes era un lago, lo que hace que el suelo esté reblandecido y aumenta el impacto de los sismos.

Sin respuesta de las autoridades

Shaday Silva dice que mientras para la constructora hay impunidad y permisividad, para los vecinos hay puertas cerradas y falta de atención.

Debido a las anomalías que los vecinos detectaron en la construcción de Coahuila 28, el 21 de octubre acudieron a la sede de la PAOT para denunciar la situación, pero personal de Atención Ciudadana les informó que por la pandemia de COVID-19 no estaban atendiendo.

Posteriormente, en la alcaldía Cuauhtémoc les dijeron que no sabían de las obras y que las denuncias solo se podían hacer por internet debido a la pandemia.

Entonces decidieron interponer la querella ante el Sistema Unificado de Atención Ciudadana (SUAC) de la Ciudad de México que remitieron a la alcaldía Cuauhtémoc y les dieron el folio SUAC181120581520 para seguimiento.

Hasta la segunda semana de noviembre, la alcaldía respondió que debían acudir a ratificar la denuncia; pero los afectados acusan que a ellos solo les dan largas mientras que a la empresa impunidad.

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