Al ser una empresa de alcance mundial con disponibilidad en 71 países, el servicio de Uber ha enfrentado diferentes problemáticas en diferentes latitudes.

En Estados Unidos, por ejemplo, se dio a conocer que en julio pasado Uber recibió una demanda de aproximadamente 550 mujeres que vivieron agresión sexual, maltrato y acoso por choferes con quienes conectaron en la aplicación.

Esta fue presentada en el Tribunal Superior del Condado de San Francisco por abogados de Slater Slater Schulman LLP, una firma enfocada en casos de sobrevivientes de eventos catastróficos y traumáticos.

Además de sus clientes, la firma dio a conocer que contaba con 150 casos más que estaban siendo investigados por las mismas razones.

Un mes antes de que se emitiera la demanda, Uber publicó un Informe de Seguridad en el que se detalló que, sólo en 2020, en EEUU hubo 998 incidentes de agresión sexual, incluidos 141 de violación.

Además, reveló que de 2019 a 2020, en ese mismo país, recibió tres mil 824 informes de las cinco categorías más graves de agresión sexual, que van desde besos no autorizados en una parte del cuerpo no sexual, hasta penetración sexual no consentida o violación.

“Todo el modelo comercial de Uber se basa en brindar a las personas un viaje seguro a casa, pero la seguridad de los pasajeros nunca fue su preocupación. El crecimiento fue a expensas de la seguridad de sus usuarios”, declaró al respecto Adam Slater, socio fundador de la firma de abogados.

Debido a la misma problemática de acoso sexual, en 2019, en Francia se popularizó el hashtag #UberCestOver (Uber se terminó), a través del cual cientos de mujeres compartieron vía redes sociales sus experiencias con choferes de la aplicación que intentaron agredirlas.

Usuarias de Uber Francia empezaron a relatar sus vivencias en la cuenta de Instagram @memespourcoolkidsfeministes, luego de que la administradora de la misma recibiera la anécdota de una de sus seguidoras y la compartiera con su consentimiento al resto de sus suscriptoras para averiguar si habían vivido algo parecido. En cuestión de horas recibió más de 100 testimonios.

Por otro lado, hace tres años, la compañía estadounidense enfrentó otro problema en Europa debido a que ocultó el haber sido víctima de un ciberataque a través del cual los datos privados de 57 millones de sus clientes fueron robados, desde los nombres hasta correos electrónicos y números de teléfono.

Debido a ello, Uber tuvo que pagar una multa de 600 mil euros a la Autoridad holandesa de Protección de Datos por haber escondido el ataque por dos años, mientras que en Reino Unido fue sancionada con 433 mil 818 euros por no proteger la privacidad de sus viajeros.

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