Pese a la intervención directa del presidente Andrés Manuel López Obrador, no se avanzó en la democratización del sindicato petrolero.

Desde enero de 2021, Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo y Previsión Social, señalaba que ese mismo año se elegiría al nuevo secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), ya que no se quedaría hasta 2024 Manuel Limón, cercano al exlíder petrolero.

Dos meses después, el titular del Ejecutivo Federal exhortó a Romero Deschamps a jubilarse ya que era “inmoral” que pretendiera tomar hasta 2024 las vacaciones que acumuló tras estar 26 años al frente del sindicato, fecha que coincidía con la terminación de su gobierno.

Fue el 16 de marzo del año pasado, que AMLO anunció desde el salón Tesorería de Palacio Nacional que el cuestionado líder petrolero dejaba de ser trabajador activo de Pemex y lo hacía “por voluntad propia”.

Se dialogó para avanzar en la elección del nuevo secretario general del STPRM, para terminar con los cacicazgos y los líderes charros que culminó con el anuncio, el 29 de octubre, en donde López Obrador destacaba que la elección sería con voto electrónico.

La fecha se estableció el 31 de enero con la plataforma electrónica desarrollada por la Secretaría del Trabajo (SIRVOLAB).

Aunque se cuestionó que Ricardo Aldana, tesorero del sindicato y vinculado con Romero Deschamps, se postulaba como candidato, desde la Presidencia se aclaró que no se limitaría la participación de nadie.

Para transparentar la elección, el presidente ofreció que durante una semana en la mañanera se presentaran los 25 candidatos y candidatas.

El lunes 24 de enero, el titular del Ejecutivo llamó a los trabajadores petroleros a votar en libertad, pero no estuvo presente en las exposiciones.

La pasarela la abrió Ricardo Aldana. Después, las intervenciones estuvieron marcadas por denuncias, como las de María Cristina Alonso García, Daniel Aranda Padilla, José Luis Gómez Hernández y la senadora morenista Cecilia Margarita Sánchez, de que se pretendía imponer los cacicazgos y perpetuar la corrupción.

Al cerrarse las rondas, Esbayde Villaverde, trabajadora de la sección 48, acusó que la secretaria del Trabajo “ha sido un estorbo para la justicia” porque permitió que participen en la elección “los espurios y los corruptos”.

El martes, tras conocerse el triunfo de Ricardo Aldana, el presidente López Obrador de inmediato se desligó del nuevo dirigente petrolero.

Primero destacó la participación de los trabajadores, así como el voto libre y secreto ya que antes desde la Presidencia se imponía a los líderes sindicales, “nosotros no tenemos candidatos”, “no hay ningún candidato predilecto, ya no hay sindicatos de Estado”.

“Aquí estuvo el señor, pero si al que hace mención (Ricardo Aldana) me lo encuentro, ahora me tendría que decir quién es, porque no lo identifico, pues no he tenido relaciones con él, o sea, no lo estoy descalificando, sencillamente no tengo ninguna vinculación”
Andrés Manuel López ObradorPresidente de México

También puedes leer:

STPRM: de vuelta al mismo lugar de Romero Deschamps

Disidencia ¿derrotada con elección de Ricardo Aldana?