Una compañía que fue otorgada como franquicia de Sport City presentó una denuncia de hechos penal, contra quien resulte responsable, por el delito de despojo.

La querella fue interpuesta ante la Agencia del Ministerio Público Número 1, de la Procuraduría del Estado, en octubre pasado e involucra directamente al ITESM.

Sin embargo, el Tec envió ayer un comunicado en el que asegura que obtuvo una sentencia favorable en el mismo caso, pero por la vía mercantil.

Según la denuncia penal, Sport CT College, creada por Sport City para ofrecer servicios de gimnasio de alto rendimiento a las universidades del país, en mayo de 2008 firmó un convenio de colaboración con Enseñanza e Investigación Superior, A.C., del Tec.

Y en el mismo convenio se estableció un comodato para entregar a esa empresa un terreno del Tec para la construcción de dos gimnasios, uno de ellos con una alberca olímpica y un foso de clavados con sus respectivos trampolines.

El otro gimnasio, con equipo para atletas de alto rendimiento, sería utilizado por los jugadores de Borregos.

Además, sobre el terreno del Tec serían construidas 400 residencias para 800 alumnos foráneos de esa institución educativa.

Incluso el 30 de mayo de 2008, directivos del ITESM comenzaron los trabajos de construcción del proyecto Sport City College en las instalaciones del Centro Deportivo Borrego.

El evento estuvo encabezado por el entonces rector del Sistema Tec, Rafael Rangel Sostmann, y el empresario Alejandro Martí, presidente honorario del Grupo Martí.

Según el boletín de prensa difundido por el Tec en aquel año, los trabajos de construcción del gimnasio estarían terminados en el 2009.

El Sport City College, presumía el comunicado de prensa, se trataba de un centro de acondicionamiento físico pionero en México.

En el convenio se estableció que Sport City College recuperaría su inversión de los gimnasios y de las residencias para estudiantes foráneos con las utilidades de la renta de los apartamentos para alumnos.

También, con la ganancia de un pago obligatorio que harían los estudiantes para ingresar a las nuevas instalaciones de alto rendimiento.  

Pero en el camino del proyecto y de la construcción, Sport City de Alejandro Martí decidió dejar la franquicia a uno de sus socios y colaboradores. Y también se invitó a un inversionista. 

Por ello en lugar de Sport City College, se constituyó la empresa Sport CT College.

Esto provocó que en el Tec solicitaran a la empresa que cuando terminara las instalaciones deportivas siguieran llamándolas Sport City College.

Según la querella se construyó la cimentación de los gimnasios,  a través de la compañía Construcciones Monterrey.

La denuncia dice literalmente: “Fue a partir de ese momento que mi representada comenzó a tener diversas negociaciones tanto con el personal administrativo de Enseñanza e Investigación Superior A.C. y/o el Instituto Tecnológico de Monterrey por conducto de los señores Rafael Rangel Sostmann, Eliseo Vázquez Orozco, Enrique Gerardo Vogel, Luis Antonio Bisteni Kuri y Alberto Bustani Adem.

“Así como con la empresa Grupo Martí, S.A.B., por conducto del señor Carlos E. Gómez Andonaegui a fin de garantizar que al finalizar las obras del proyecto, este se manejara bajo la marca Sport City.

“Pero no obstante que mi representada logró que la empresa Grupo Martí, S.A.B., le concediera el derecho de uso de la marca en referencia, el personal del ITESM, mediante una serie de evasivas, mantuvo suspendida la ejecución de las obras…”.

La empresa Sport CT reclama haber invertido cerca de 60 millones de pesos en terrenos del Tec.