“Yo voté por Fox, fue la última vez que voté, porque creí que iba a haber un cambio pero no”, relata Mario Ontiveros, capitán de meseros de un restaurante ubicado frente a la plaza grande, en el zócalo de Mérida, Yucatán, ciudad que será sede del tercer debate presidencial de México.

El trabajador confiesa con desgano que no ha visto ninguno de los dos anteriores debates, y no piensa ver el tercero, primero porque tiene que estar trabajando, y pese a que en el lugar el evento está sintonizado en el televisor, no votará en la próxima elección porque gane quien gane nada cambia, explica con un gesto de decepción en el rostro.

Un joven conductor de Uber en la capital yucateca, al ser cuestionado sobre el evento político rumbo al 1 de julio, pregunta: ¿Es aquí? ¿mañana?

Mientras que otro trabajador de la plataforma de viajes privados explica que el debate será en otro lugar y no en el Gran Museo del Mundo Maya, desconociendo por completo la información del evento, donde los cuatro candidatos que aspiran a gobernar al país los próximos 6 años se verán las caras para, en teoría, discutir sus propuestas, aunque la dinámica ha sido de ataques.

En contra parte, Evelyn Santos, hostess de la Chaya Maya, uno de los restaurantes más famosos de la ciudad, indica que, desde su percepción, en Mérida sí interesa quién será el próximo presidente del país, incluso hace énfasis, “nos tiene que interesar como ciudadanos”.

La tranquilidad de la calurosa Mérida no se ve alterada con el tercer debate presidencial, habitantes del lugar confiesan que no han visto una mayor presencia policial. Los operativos de seguridad se encuentran en torno a la sede del evento, en el resto de la ciudad, como en el centro nada ha cambiado, incluso no hay más afluencia de personas en los comercios.

La capital yucateca es la ciudad con la mayor percepción de seguridad, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, realizada por el INEGI, el 70 por ciento de los habitantes mayores de edad del lugar se sienten seguros, contra el 30 por ciento restante que no.

Sobre las preferencias políticas, los meridanos hablan de José Antonio Meade o de Ricardo Anaya, ya que indican que la disputa mayor en la región es entre priista y panistas, el nombre de Andrés Manuel López Obrador, es poco mencionado pese a ser el puntero, según el consenso de encuestas.

A pesar de que en unas horas Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya, José Antonio Meade y Jaime Rodríguez “El Bronco” se verán por última vez las caras en un debate rumbo al 1 de julio, día clave de la elección, en Mérida la vida no se altera, el desencanto por la política se nota, se percibe.