Un mensaje de texto enviado vía celular por Miguel Treviño Morales, “Z-40”, involucra al ex gobernador de Tamaulipas con el asesinato del candidato a la gubernatura Rodolfo Torre Cantú y con lavado de dinero.

Según la declaración que hizo el agente de la DEA Stephen A. Parkinson ante la Corte del Distrito Oeste de Texas, documento que está en poder de Reporte Indigo, además del mensaje de texto, hay cuatro testigos protegidos que advierten de la conexión de Tomás Yarrington con el Cártel del Golfo.

El agente Parkinson testimonió para que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) obtuviera la orden de aprehensión contra Antonio Peña Argüelles, detenido la semana pasada en Laredo, Texas, bajo el cargo de lavado de dinero.

En el acta para la Corte, el investigador Parkinson dice que la vinculación del ex gobernador tamaulipeco con la delincuencia organizada fue documentada por él desde el año 2000.

Que en su investigación de lavado de dinero, obtuvo libros contables donde encontró la entrada y salida de millones de dólares al sistema bancario estadounidense.

Y que ese dinero era de cuentas de Antonio Peña Argüelles y Tomás Yarrington.

También señala que el 29 de noviembre del año pasado, la investigación llegó a un punto crucial.

Y es que ese día fue localizado el cadáver de Alfonso Peña Argüelles, hermano mayor de Antonio Peña Argüelles, quien fue detenido por la DEA la semana pasada.

El cuerpo de Alfonso, que tenía rastros de tortura, amaneció en el monumento a Cristóbal Colón en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Y junto a él, como lo documentó Reporte Indigo, había una manta donde Los Zetas acusaban al hermano de la víctima, a Antonio Peña Argüelles, de ser el contacto entre Tomás Yarrington y el crimen organizado para el lavado de dinero.

También lo acusaban de haberse quedado con 5 millones de dólares de ese grupo delincuencial.

Dinero que Antonio Argüelles debió entregar a los políticos de Tamaulipas para que brindaran protección al Cártel, que hasta antes de 2010, integraba a Los Zetas y el Golfo en la misma organización.

En la manta, Los Zetas también aseguraban que Antonio Peña Argüelles, el ex gobernador Tomás Yarrington y Jorge Costilla Sánchez, “El Cos”, habían ordenado el homicidio del candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas Rodolfo Torre Cantú.

Pero desde antes de la aparición de esa manta, la acusación contra Yarrington por tener nexos con el narcotráfico ya eran parte de una investigación de la DEA.

Así que la averiguación no sólo está fundamentada en la manta encontrada junto al cadáver de Alfonso Peña Argüelles.

Ya el agente Parkinson, desde el año 2000, había documentado la relación entre Antonio Peña Argüelles y Tomás Yarrington, así como sus actividades de lavado de dinero para el Cártel del Golfo.

Además de estas pesquisas y de la manta, el mismo 29 de noviembre, la DEA obtuvo un mensaje de texto enviado vía celular por el segundo de a bordo de Los Zetas a Antonio Peña Argüelles.

Un recado amenazante enviado por el mismísimo Miguel Treviño Morales, alias “Z-40”, el siguiente en jerarquía debajo de Heriberto Lazcano, “El Lazca”.

Y en este mensaje, transcrito en su totalidad en el acta de arresto de Antonio Peña Argüelles, “Z-40” confirma tanto la investigación del agente Parkinson, como lo que decía la manta.

El texto del mensaje que obtuvo la DEA gracias a un informante protegido muy cercano a Antonio Peña Argüelles, es una prueba más contra el ex gobernador Yarrington.

“Z-40” le dice a Antonio que antes de ser asesinado, su hermano Alfonso dijo que Tomás Yarrington y Eduardo Costilla, “El Cos”, lugarteniente del Cártel del Golfo, ordenaron asesinar a Torre Cantú porque estaba afectando los negocios de bienes raíces de ambos.

Negocios que también están ligados a Osiel Cárdenas Guillén, quien purga una condena por narcotráfico en Estados Unidos.

Miguel Treviño Morales, “Z-40”, dice en el mensaje que Alfonso, antes de ser victimado el 29 de noviembre, le proporcionó los datos de los prestanombres de las propiedades que fueron adquiridas en Laredo y San Antonio, Texas, para lavar dinero del Cártel del Golfo.

Literalmente, el mensaje de texto enviado a Antonio Peña Argüelles dice en su parte medular: “(…) Además, tu hermano (Alfonso) ha estado diciendo aquí, que tú y Tomás Yarrington, junto con (Eduardo) Costilla asesinaron al candidato a la gubernatura Rodolfo Torre Cantú porque él afectaba los negocios de construcción y estaba patrocinado/protegido.

“De cualquier modo, lo mataron sin razón, tú y tu hermano siguen aquí y ustedes no lograron nada y recuerda, que mientras esa persona esté viva, en cualquier momento te van a matar.

“No habrá lugar seguro para ti, Don Toño, así que buena suerte. No seas un idiota y pon atención a quién le robas y respecto al candidato, fue por los negocios que tienes con Costilla, Tomás y Osiel Cárdenas. Tu hermano también me dijo sobre los nombres falsos de las propiedades que tienes con Osiel y también sé que están en Laredo, Texas y en San Antonio”.

Además del mensaje, las fuentes confidenciales del agente de la DEA involucran al ex gobernador.

El primero de ellos, un hombre de negocios cercano a Antonio Peña Argüelles, describe a éste como un contacto entre políticos mexicanos, en particular entre Tomás Yarrington y los líderes de Los Zetas: Miguel Treviño Morales, “Z-40”, y Heriberto Lazcano, “El Lazca” o “Zeta-1”.

Una segunda fuente confidencial de la DEA, que el agente Parkinson describe como un testigo que aportó información veraz para la aprehensión de otros narcotraficantes, también involucra al ex gobernador.

Esta persona fue presentada formalmente a Antonio Peña Argüelles por un alto mando del Cártel del Golfo por Juan José Muñiz Salinas, alias “El Bimbo”.

La fuente relata que a principios de 2000, Antonio Peña Argüelles comenzó a recibir grandes cantidades de dinero de parte de Osiel Cárdenas Guillén, entonces líder del Cártel del Golfo y todavía en libertad, a cambio de ganar influencia política en el gobierno de Tamaulipas.

El testigo protegido dice que esa relación empezó durante la campaña para gobernador de Tomás Yarrington, y luego continuó con otros candidatos del PRI para ocupar posiciones gubernamentales en Tamaulipas.

Las fuentes confidenciales tres y cuatro también relacionan al ex gobernador de Tamaulipas con Antonio Peña Argüelles.

Incluso, el tercer testigo protegido, que fue empleado de Peña Argüelles, dice que estuvo presente en una discusión por dinero entre su jefe y Yarrington.

Que durante 2008, Antonio Peña Argüelles se reunió con Yarrington varias veces en una casa ubicada en San Antonio, Texas, debido a un desacuerdo sobre cantidades de dinero.

Y que después de esas reuniones con el ex gobernador de Tamaulipas, Antonio Peña Argüelles le instruyó que fuera cuidadoso y que no hablara acerca de lo que había presenciado en aquella casa de San Antonio.

Así que con estos testigos de la DEA, con la manta encontrada el 29 de noviembre junto al cuerpo de Alfonso Peña Argüelles y con el mensaje de texto de “Z-40” para Antonio Peña Argüelles, Tomás Yarrington tiene una investigación en curso que lo incrimina por lavado de dinero y nexos con el narcotráfico.

Esto se suma a la revelación que hizo Reporte Indigo sobre la alerta aeroportuaria de la PGR contra los ex gobernadores tamaulipecos Manuel Cavazos Lerma, Eugenio Hernández y el propio Yarrington, lo cual abre la posibilidad de que se concreten una o varias aprehensiones.

También está el testimonio de Omar Durán Perales, entrevistado por Reporte Indigo en algún lugar de Luisiana, Estados Unidos.

Este ex funcionario estatal de Tamaulipas durante el sexenio de Manuel Cavazos Lerma declaró que el gobernador protegía el trasiego de drogas hacia Estados Unidos y el contrabando de armas hacia México.

Y es que cuando fue director de Inspección Sanitaria Ganadera en Tamaulipas, Durán Perales descubrió el tráfico de drogas y armas en cargamentos de ganado, siempre con la complacencia de las autoridades estatales.

Cuando denunció lo que encontró en aquellos años, tuvo que abandonar México y solicitar refugio en Estados Unidos después de recibir una amenaza directa de Cavazos Lerma en contra de su familia.

Ahora es Tomás Yarrington, sucesor de Cavazos Lerma, quien está en el ojo del huracán.