En México fueron asesinadas, por lo menos, tres mujeres trans en una semana: Valeria Carrasco en Colima, Kendra en Tijuana e Ivonne en la Ciudad de México, lo que indica un aumento en el delito de transfeminicidio.

Ivonne, de 32 años, fue asesinada al interior de su negocio en la alcaldía Iztacalco de la capital del país, su cuerpo presentaba signos de tortura y estaba maniatado al momento de su hallazgo. La Fiscalía General de Justicia de la CDMX informó que detuvo a un presunto responsable.

En Colima, a Valeria, de aproximadamente 25 años, la mataron en su hogar ubicado en la colonia Villas de oro, en el municipio de Villa de Álvarez. De acuerdo con sus familiares la víctima presentaba diversos golpes en el cuerpo y huellas de haber sido asfixiada.

El presidente del Comité de la Diversidad Sexual del estado, Gabriel Alexis Plascencia Salmerón, alertó sobre la posibilidad de que en Colima opere un asesino serial, como ocurrió hace 20 años, pues, de acuerdo con sus cifras, en lo que va de 2021 han sido privadas de la vida seis mujeres trans en dicha entidad.

De igual forma, Kendra, de 26 años, fue hallada sin vida adentro de su casa en el fraccionamiento Hacienda Los Laureles en Tijuana, y su cuerpo se encontraba maniatado. Las o los agresores intentaron incendiar el inmueble y el cadáver, sin embargo, los bomberos lograron apagar el fuego.

La Fiscalía General del Estado informó que el crimen tiene las características para ser investigado como crimen de odio.

Mujeres trans, las más vulnerables

A mediados de mayo, durante su participación en el conversatorio sobre “El reconocimiento y la debida investigación del transfeminicidio”, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), Nashieli Ramírez Hernández, declaró que:


“Las omisiones en el tratamiento de estos casos revictimizan a los grupos de atención prioritaria, alimentan el ciclo de la violencia que experimentan, y niegan el acceso a la verdad y justicia”

Nashieli Ramírez Hernández

Presidenta de la CDHCM

Agregó que estos crímenes son resultado de fallas estructurales y sistemáticas que conducen a la estigmatización, precarización, y marginación, “fenómenos que prevalecen incluso durante y después de la muerte”.

Por lo que, advirtió, es necesario implementar el análisis de contexto y no sujetar los estándares de investigación a criterios formalistas y limitativos, como el de haber tramitado o no un cambio de nombre.

“El análisis de contexto facilitará la consolidación y aplicación de los principios de interdependencia e indivisibilidad de los derechos humanos”, declaró.

De acuerdo con el “Informe de crímenes de odio contra personas LGBT en México, un panorama de lo acontecido en 2020” de la Fundación Arcoiris, de los diez estados monitoreados: Baja California, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Puebla y Veracruz, en 2020 registraron 43 asesinatos y 11 desapariciones forzadas en contra de miembros de esta comunidad.

Las cifras apuntan a que la violencia contra las mujeres trans ha ido en aumento, así como las agresiones en contra de las mujeres lesbianas, y afirma que pese al confinamiento, en comparación con 2018 y 2019, los crímenes de odio aumentaron, sobre todo en Veracruz, Michoacán y Chihuahua.

Por lo que exhortaron al Gobierno de México a tomar en serio las recomendaciones que el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha planteado e iniciar las acciones para cumplirlas.

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