La empresa Cotemar y sus filiales siguen en la órbita de las multimillonarias concesiones del sector público, particularmente en lo que a la explotación petrolera se refiere.

Pese a ser señalada de irregularidades y protagonizar tragedias, la firma en su momento apadrinada por Emilio Lozoya, seguirá como proveedora hasta pasado el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

Como ya se ha reportado con anterioridad en Reporte Índigo, la firma fundada por el fallecido Mario Dávila Dávila y hoy dirigida por Alejandro Villarreal Martínez, creció durante los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón hasta ser la segunda concesionaria más beneficiada por contratos de Petróleos Mexicanos hasta el Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Una de las últimas maniobras de Lozoya Austin antes de dejar la Dirección General de Pemex en febrero de 2016, fue la adjudicación directa de cuatro paquetes para mantenimiento de instalaciones fuera de la región marina. Contratos vigentes con Cotemar hasta diciembre de 2020 en una primera instancia.

Con el relevo en Pemex, el nuevo titular y a la postre secretario de Hacienda, José Antonio González Anaya, ordenó el término anticipado de los contratos 648235806 y 648235809. Sin embargo, se mantuvieron con vida los contratos 648235807 y 648235808, correspondientes a los paquetes 10 y 13, respectivamente.

En julio del año pasado, Cotemar ganó las licitaciones para brindar servicios especializados en los barcos procesadores de fluidos Olimpo, Atlas, Saturno y Tauro

Aunque la administración de Enrique Peña Nieto concluyó y Emilio Lozoya se dio a la fuga, en julio de 2021, a tres años de iniciar la gestión del presidente López Obrador y del director Octavio Romero, Pemex Exploración y Producción decidió ampliar estos dos contratos por 13 mil 537 millones 702 mil 939 pesos hasta diciembre de 2025.

La ampliación se dio cuando Lozoya era aún testigo protegido de la Fiscalía General de la República. Cuatro meses después ingresó al Reclusorio Norte bajo cargos de lavado de dinero relativos a la compra de Agro Nitrogenados, y de asociación delictuosa, por su participación en la trama Odebrecht. Ahora se alista una tercera denuncia por defraudación fiscal.

Esta ampliación contrasta con la postura de la Auditoría Superior de la Federación, que ha recomendado la inhabilitación de Cotemar como proveedor de la Administración Pública Federal tras no encontrar evidencia de que fue concretado uno de estos contratos, el 648235808 por más de nueve mil millones de pesos, así como el cancelado 648235809.

Las ampliaciones pasan sobre la misma Secretaría de la Función Pública, pues aún durante el último año de Peña Nieto, la dependencia entonces a cargo de Arely Gómez inició investigaciones sobre los posibles desfalcos de Cotemar. Mismas que han seguido al menos hasta el año pasado.

Es decir, las investigaciones sobre Cotemar pasaron por las manos de la última titular de la SFP del Gobierno de Peña Nieto y por las de Irma Eréndira Sandoval y Roberto Salcedo, los dos secretarios de la Función Pública que ha tenido López Obrador, no obstante, no ha habido definición alguna y la firma sigue recibiendo contratos.

En el marco de la polémica por un presunto conflicto de interés entre el hijo mayor de López Obrador con la estadounidense Baker Hughes, el director Romero Oropeza presentó, en febrero de este año, un informe sobre cómo los 25 principales contratistas y proveedores de Pemex habían duplicado su facturación del último año de Peña Nieto al tercero de López Obrador.

El informe de Pemex muestra que fue precisamente Cotemar la que encabezó la lista de contratistas predilectos, pues los 12 mil 409 millones de pesos que facturó a la empresa productiva del Estado mexicano en 2018 subieron hasta 18 mil 757 millones para 2021, en pleno rescate petrolero ordenado por López Obrador.

También en julio de 2021, Cotemar ganó las licitaciones para brindar servicios especializados en los barcos procesadores de fluidos Olimpo, Atlas, Saturno y Tauro. Cuatro contratos con vigencia hasta finales de 2023 que le valen ganancias por mil 445 millones 602 mil 579 pesos, según se reporta en la Plataforma Nacional de Transparencia.

Pese a que la Auditoría Superior de la Federación recomendó inhabilitar a Cotemar, en 2021 Pemex amplió hasta 2025 dos contratos por 13.5 mil millones de pesos que datan de la gestión de Lozoya

De nuevo, estas contrataciones pasan por alto el historial de la empresa. Pues logró dichas licitaciones apenas meses después del décimo aniversario del hundimiento del hotel flotante Júpiter I, plataforma operada por Cotemar pese a que presentaba varias irregularidades, tanto de carácter técnico como en lo que respecta a las condiciones de seguridad.

El siniestro, ocurrido en la recta final del sexenio de Calderón Hinojosa, fue achacado a los 33 años de antigüedad de la plataforma, puesta en operación en los años 80, así como a la falta de mantenimiento apropiado y a que, con poco más de 700 trabajadores hospedados, se encontraba sobrepoblada.

Si bien el hundimiento del Júpiter I causó protestas y demandas para mejorar las condiciones laborales y de seguridad, llegando hasta la cumbre mundial de la “International Transport Workers Federation” en 2011, algo que se celebró fue que no se perdieron vidas humanas. Récord que Cotemar no ha tenido éxito en mantener.

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