Después de casi 4 meses de aumento en los contagios, el programa de vacunación anti COVID-19 de la Ciudad de México ya ha cubierto a casi la totalidad de los adultos a nivel local y la entidad regresó al color verde en el semáforo epidemiológico.

Del 18 de junio al 3 de septiembre de 2021, la capital del país padeció la tercera ola de casos de COVID-19, que afectó principalmente a los sectores con esquema de vacunación incompleto como los adultos de 18 a 29 años y a los menores de edad.

Ante la reciente mejoría, existe una percepción de que el final de la pandemia está cerca para la metrópoli.

Una muestra de ello es la reapertura de antros, bares y que en este mes de octubre, regresarán los eventos públicos masivos: las autoridades capitalinas dieron luz verde a que se lleve a cabo el Desfile Internacional de Día de Muertos y el Desfile de Alebrijes Monumentales.

Sin embargo, especialistas advierten que la percepción de que la batalla contra el virus está ganada, podría ser perjudicial.


Alguien con vacuna aún puede enfermarse y desarrollar síntomas, así como contagiar a otros, a lo que ayuda la vacuna es a que los síntomas no sean graves y no fallezcan

Lo anterior debido a existen factores externos que podrían derivar en un aumento de contagios, por ejemplo, en otros estados de la República, la vacunación no ha avanzado de la misma manera que en la capital; no hay una fecha definida para que se inmunice a menores de edad de 12 años, existe el riesgo de que se generen nuevas cepas del virus y aún no se tiene evidencia científica que señale qué vacunas necesitarán una tercera dosis o refuerzo.

Por ello, expertos médicos afirman que no se debe bajar la guardia y las autoridades deben comunicar a las personas que este momento de calma, no es una victoria definitiva.

Los avances en vacunación

El pasado 1 de octubre, el Gobierno de la Ciudad de México informó que hasta la fecha, se habían vacunado al 98 por ciento de los adultos con la primera dosis.

Y el 30 de octubre próximo, indicó la administración central de la ciudad, el mismo porcentaje de la población adulta tendrá su esquema completo de inmunización contra el coronavirus.

Las autoridades han atribuido la baja en hospitalizaciones en los centros de salud y nosocomios al avance en el programa de vacunación.

Se debe recordar, que en la segunda ola de COVID-19, que tuvo su momento crítico en enero de 2021, el Valle de México alcanzó una saturación en hospitales por infectados del virus de 83 por ciento y hubo hasta 10 mil 500 personas internadas.

Actualmente, de acuerdo con el Portal COVID-19 de la Ciudad de México, la saturación hospitalaria se encuentra en 15 por ciento, la positividad de pruebas en 9 por ciento y solo hay 7 mil 700 casos activos de la enfermedad.

Respecto al éxito del Programa Nacional de Vacunación en la metrópoli, el pasado 14 de octubre, el director de Gobierno de la Agencia de Innovación Digital (ADIP) de la Ciudad de México, Eduardo Clark Dobarganes, se dijo orgulloso de los avances.

“Me siento profundamente orgulloso y agradecido; creo que todos los que trabajamos en este programa (somos casi 15 mil servidores públicos de todos los órdenes de gobierno) creemos que haber puesto al ciudadano al centro, haber hecho que tuviéramos un proceso de vacunación en el cual lo que buscábamos era servir a la ciudadanía y no que sintieran que les estábamos haciendo un favor, generó que todo el mundo se animara a vacunarse y que entendiera que solo vamos a salir de la pandemia si ponemos de nuestra parte ambos lados”, mencionó.

Vacunación no es victoria contra COVID-19

Es cierto que la Ciudad de México ha tenido un proceso efectivo para la vacunación de su población adulta; sin embargo, aún hay miles de personas que se pueden contagiar y enfermar de manera grave, dice Adán Navarro, especialista en salud y médico privado.

Navarro detalla que si bien el 98 por ciento de los adultos ya tiene por lo menos una dosis del activo anti COVID-19, este índice representa un 78 por ciento de la población en general de la capital.

“El 22 por ciento de la población que falta por vacunarse, son los adultos que no quisieron hacerlo (que no tienen ninguna protección) y los menores que no han recibido ni una dosis”, comenta.

En consecuencia, explica, ese 22 por ciento de los habitantes, aproximadamente, que no se ha vacunado tiene el riesgo de enfermar y presentar complicaciones.

“Estamos hablando de un porcentaje muy importante que no se ha vacunado, 1 millón 700 mil menores de edad y alrededor de 200 mil mayores”, comenta.

Además, considera que la vacuna anti COVID-19 no es garantía de que las personas no se puedan enfermar.

“Alguien con vacuna aún puede enfermarse y desarrollar síntomas, así como contagiar a otros, a lo que ayuda la vacuna es a que los síntomas no sean graves y no fallezcan”, declara.

Por otra parte, indica que el color verde en el semáforo epidemiológico en la capital, no significa que la batalla esté ganada en el país.

“Aunque ya hay 20 estados de las 32 entidades del país en verde, no todas tienen el mismo nivel de vacunación en sus habitantes en comparación con la ciudad”, señala.

Un ejemplo de esto, es lo que dieron a conocer las autoridades del Estado de México el 1 de octubre de que apenas en este mes concluirá la aplicación de la primera dosis de la vacuna en los 125 municipios de la entidad.

“Los habitantes de la capital estarían totalmente sin riesgo solo en caso de que no viajaran a otras entidades, pero esto no va a suceder, entonces se corre el riesgo de que por su movilidad también se contagien”, detalla.

Y, menciona que, como en la mayoría de los países donde los índices de vacunación son bajos, existe un riesgo real de que el COVID-19 evolucione en nuevas cepas más agresivas que burlen los anticuerpos de las vacunas.

“Si el COVID-19 sigue presente, reproduciéndose, se pueden crear nuevas cepas más agresivas que no sean reconocidas por los anticuerpos creados por las vacunas”, afirma.

Ante esta situación, recomienda que el Gobierno de la Ciudad de México informe y difunda que la emergencia sanitaria no se ha terminado a pesar de lo logrado.


“El mensaje que se está dando con el reinicio de eventos masivos, no me parece correcto, creo que es una señal de que ya no hay emergencia, cuando hay factores que dicen lo contrario”

Adán Navarro

Especialista en salud y médico privado

También, se debe llamar a la ciudadanía a continuar con el uso del cubrebocas, lavado de manos y aplicación de gel antibacterial así como la sana distancia.

Continúa leyendo:

Futuro de la pandemia de COVID-19 en juego

Vacunación anti COVID-19 para niños en el limbo