Mientras en México el análisis y discusión de la iniciativa de Reforma Eléctrica aún se encuentra a medio camino, congresistas de nuestro país vecino del norte, hicieron públicas sus preocupaciones relacionadas con los cambios que la administración busca realizar en general en el sector energético a través de una carta dirigida al embajador Ken Salazar.

En la misiva, los políticos estadounidenses aseguran estar “preocupados por las recientes acciones tomadas por el Gobierno Mexicano en favor de las empresas productivas del Estado” como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) o Petróleos Mexicanos (Pemex), las cuales generan mucha incertidumbre para las inversiones estadunidenses, además de que violan el “espíritu” del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC).


“Las acciones recientes tomadas por la administración mexicana para favorecer a las empresas estatales (EPE) y desplazar la inversión estadounidense violan el espíritu y la letra del T-MEC y deben ser discutidas”

Carta enviada a Ken Salazar

“En el inicio de esta nueva encomienda, respetuosamente le pedimos (a Ken Salazar) que lleve las serias preocupaciones de los productores estadounidenses de energía y continúe defendiendo la fuerte aportación agrícola incluida en el T-MEC”, dice el documento enviado el 19 de octubre pasado.

Al respecto, Gonzalo Monroy, experto en sector energético en México y América del Norte, dice que es natural que este tipo de cambios provoquen incertidumbre para inversionistas tanto nacionales como extranjeros.

“Todas estas modificaciones alrededor de las cuales hay tanta polémica obviamente no le dan certidumbre a las inversiones. ¿Por qué?, porque te impide poder realizar planes a largo plazo en el país. No podemos reinventar nuestra política energética cada seis años. Estaríamos dando un paso hacia atrás, por eso en los años ochenta y noventa se impulsó el generar políticas con visión de Estado sobre las cuales se pueda trabajar”.

Monroy además explica que el desorden en el sector energético que se provocaría al interior del país de aprobarse la Reforma Eléctrica en los términos en que la mandó el presidente desincentivaría la llegada de capital al país.

“Por ejemplo, con la extinción de los órganos reguladores, con eso se va a armar un relajo en toda la parte no solamente eléctrica, la cual se va a quedar la CFE, sino que se va a crear un hueco gigantesco en la propia Secretaría de Energía (Sener) para la parte del gas natural y de los refinados -gasolina, diesel- y agrégale que eliminas también a la Comisión Nacional de Hidrocarburos, el regulador técnico en materia de producción de gas natural y petróleo, algo que no tiene nada que ver con la CFE”.

Por último, Gonzalo Monroy pone en claro que los dichos en contra de las empresas como OXXO, las cuales generan gran parte de la electricidad que consumen, son un ataque sin fundamento.

“Obviamente esto nos lleva a que no hay un respeto del Estado de Derecho y lo vemos alrededor de toda esta discusión que se ha dado en torno a la producción independiente de energía, de la cogeneración y obviamente del autoabasto, prácticas que incluso han dicho falsamente que son ilegales.

“En 25 años nunca han sido ilegales esos permisos, pero hoy por cumplir el capricho de una sola persona se está buscando borrar todo esto de un plumazo sin que siquiera se hayan realizado investigaciones o datos duros que respalden que este tipo de acciones son ilegales”.

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