Quince minutos le bastaron al secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Manuel Toledo Manzur, para darse cuenta de que “resulta irracional” la inundación de los pueblos de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, amenazados desde hace 14 años por el megaproyecto de la presa El Zapotillo.

Lo que para los pueblos y organizaciones que han resistido al megaproyecto hídrico, era un encuentro histórico por lo que se materializó en una verdadera fiesta de pueblo. Desde muy temprano los pobladores salieron a la entrada de Temacapulín para recibir a Toledo; con flores, pancartas y una tambora que no dejó de sonar hasta que llegó a la plaza.

Es ‘ahora o nunca’, gritaron desde la bocina de la iglesia para convocar a los pobladores a la primer visita de un secretario de Estado a su localidad en peligro.

Desde el primer momento en el que llegó a Temacapulín Víctor Toledo se encontró con la resistencia y organización del pueblo. Letreros de ‘Temaca Resiste’ o ‘esta casa no se vende’, adornaban la arquitectura de un pueblo que también se ha llenado de murales que hacen alusión al derecho humano al agua y la defensa del territorio.

Al tomar el micrófono, Toledo confesó que minutos antes había recibido un correo de un colega de Barcelona en el que le decía que los ojos de todo el movimiento anti presas mundial estaban puestos en la lucha de Temacapulín.

Durante casi dos horas el funcionario público federal escuchó los argumentos de pobladores, miembros de organizaciones, vecinos de Guanajuato que se sumaban a la defensa de Temacapulín, productores agrícolas y expertos en el tema del agua, principalmente académicos de la Universidad de Guadalajara y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).

Juan Guillermo Márquez, representante del Observatorio Ciudadano del Agua, le explicó a Toledo Manzur que los actuales planes de El Zapotillo están sustentados en estudios de las últimas décadas del siglo pasado, por lo que no son actuales.

Mario López del ITESO señaló que por los estudios de cambio climático se sabe que en unos años esa zona será árida, por lo que no hay el agua suficiente como dicen los gobiernos estatales.

Contrario a lo que han venido realizando las autoridades estatales en Jalisco, Toledo concedía la palabra para escuchar las distintas voces que se sumaban a la crítica del nuevo acuerdo de entendimiento que distribuirá el agua para Jalisco y León, firmado por sus gobernadores a finales de junio.

Durante la charla, Víctor Toledo narró que una noche antes se había reunido con el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, quien le había dicho que la presa era necesaria porque en Guadalajara existen alrededor de un millón de personas que no cuentan con agua.

Sin embargo reconoció que en ningún momento el mandatario estatal le mostró algún documento probatorio de sus dichos.

“¿Dónde está ese millón de habitantes?”, se preguntaba Toledo frente a los pobladores afectados.

Luego de haber paseado por las calles, conocido los lugares emblemáticos y detenerse unos minutos para conocer los pasos del río Verde en la zona de Los Altos de Jalisco, Toledo quedó sorprendido por la relevancia cultura de Temacapulín.

“Todo apunta, efectivamente y con una multitud de argumentos, en la que se está mostrando la inviabilidad del proyecto de la presa”, finalizó Víctor Toledo.

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