Desde el lanzamiento de la aclamada miniserie de HBO, “Chernobyl”, las comparaciones con la única central nuclear de generación eléctrica mexicana ubicada en Veracruz, México, no se hacen esperar.

La poco conocida Central Nuclear de Laguna Verde, es una planta que se ubica en Punta Limón, del municipio de Alto Lucero, en Veracruz y aunque comenzó a operar hasta los años 90, la idea de su instalación surgió a mediados de los años 50.

Propiedad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el proyecto de instalar reactores nucleares de potencia en México inició en el marco de la promoción internacional de tecnología nuclear, de la mano, del programa “Átomos para la paz” de Estados Unidos y la Organización de las Naciones Unidas(ONU).

Aunado al proyecto, nació la Comisión Nacional de Energía Nuclear, fundada en 1956 bajo la asesoría del Grupo de Análisis de Decisiones de Stanford Research Institute.

Para decidir el lugar de en donde se establecería la central, se consideraron las investigaciones realizadas por los científicos José Ortiz Tirado y Nabor Carrillo Flores, las cuales, determinaban a la Ciudad de México, Monterrey y Chihuahua como posibles estados para la instalación de la planta.

Sin embrago, fue hasta 1968 que se formalizó la solicitud para la instalación de una central con un reactor de 654MWe y se seleccionó, por sus condiciones a Laguna Verde, en Veracruz.


En 1972, después del retraso por la transición de gobierno, se firmó contrato con General Electric para la compra del reactor y con Mitsubishi para la del turbogenerador, sin embargo, fue hasta finales de 1976 que se comenzó la construcción

El suministro de uranio suspendido por los Estados Unidos en 1978, se debió a que México no estaba dispuesto a darle a ese país los residuos de uranio producidos por Laguna Verde, logrando hasta 1990 y 1995 su consolidados.

Por otra parte, fue el accidente ocurrido en 1986 en Chernobyl, lo que hizo que la población comenzara a cuestionarse sobre la repetición del terrible accidente en tierras mexicanas y el gran impacto ambiental que este podría provocar.

Una de las organizaciones más preocupadas, eran las llamadas “Madres Veracruzanas”, quienes realizaron sin mucho apoyo breves protestas en Xalapa.

Para 2007, la CFE firmó una licitación con Iberdrola y Alstom para mejorar la capacidad en un 20 por ciento.

Aún con las diversas controversias en 2015, Laguna Verde obtuvo el Premio Internacional de Calidad de categoría “World Class” que otorga la Organización para la Calidad de Asia-Pacífico (OPQO), un premio que reconoce, entre otras situaciones, a los altos estándares de calidad en la administración de los procesos de la planta.