Un comando, de 10 sujetos, detuvo a un convoy de reporteros que cubren las actividades del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), en un retén a la altura de la comunidad de Bacacoragua, sobre la carretera Badiraguato-Guadalupe y Calvo, en Sinaloa. 

Durante la gira de trabajo del mandatario por el Triángulo Dorado, lugar de origen del Cártel de Sinaloa, un comando detuvo a los periodistas, a 30 minutos del rancho La Tuna, donde reside la madre de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”, líder del Cártel de Sinaloa que se encuentra preso de por vida en Estados Unidos. 

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Un sujeto que sostenía un “cuerno de chivo” preguntó a los comunicadores hacia dónde se dirigían. 

“¿Pa’ dónde van amigo?”, cuestionó el sujeto al convoy de reporteros que seguían las actividades de AMLO en Badiraguato, Sinaloa. 

Mientras el sujeto inspeccionaba el vehículo en el que viajaban los periodistas, otro sujeto armado se colocó al lado de la camioneta, a un costado del conductor. 

Los 10 sujetos que conformaban el comando contaban con chalecos antibalas, en los cuales portaban hasta ocho cargadores, uniformes tipo militar, equipos de radiocomunicación, armas cortas y cuernos de chivo. 

Tres camionetas sin placas estaban desplegadas a lo ancho de la carretera para impedir el paso. 

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Tras la primera inspección, el sujeto preguntó a los pasajeros si portaban armas, a lo que ellos respondieron que solamente llevaban instrumentos de trabajo, como cámaras. 

El hombre que realizaba la inspección se interesó en las cámaras, cuestionando si estas estaban apagadas, lo que los periodistas confirmaron mostrándoselas. 

El comando permitió el paso después de obligar a los periodistas a transportar a un adulto mayor, mientras se dirigían a Guadalupe y Calvo, al evento de AMLO. 

El hombre les refirió que la familia de El Chapo era muy caritativa con los habitantes de la zona, pues tienen un restaurante en el que dan comida gratis.

Finalmente el incidente no pasó a mayores y los periodistas pudieron continuar con su camino.