El escritor, traductor y tallerista Javier Raya, a través de Twitter, señaló que la Secretaría de Cultura federal a cargo de María Cristina García Cepeda de no haberles pagado a los colaboradores independientes y trabajadores freelance de la dependencia.

El tuit, en el que está arrobada la secretaria y la dependencia, cuenta con múltiples reacciones de otros usuarios que se identificaron con el contenido y compartieron sus historias. El mensaje de Raya fue una respuesta ante un tuit de García Cepeda en el que ella promovía servicios de la Biblioteca Vasconcelos.


“El tuit de María Cristina García Cepeda es un tanto insultante, porque ella esta presumiendo un proyecto muy importante de la Biblioteca Vasconcelos que es la Sala de Lenguas de Señas, cuando probablemente la gente que está prestando esos servicios tampoco sabe cuándo va a cobrar”, comenta el tallerista.

Raya lleva tres años trabajando en la Biblioteca Vasconcelos, en el área de Servicios Educativos. El escritor imparte talleres de literatura y este año ofreció uno de poesía, que constó de 20 sesiones de mayo a octubre.

Su contrato es por paquete de sesiones y el acuerdo es que se paga cuando concluyen. En entrevista con Reporte Índigo, Raya asegura que su relación ha sido buena con toda el área administrativa interna, también con el personal, pero con la parte de las finanzas siempre ha sido bastante mala.

“El asunto es que el retraso de los pagos no es una anomalía, sino una constante, de hecho no sólo es para los colaboradores externos y para los freelance, sino también para el personal interno, para los becarios y los jefes de departamento”, explica el traductor.

Durante los tres años que ha trabajado para la Biblioteca Vasconcelos, lo más que se han tardado en pagarle ha sido como mes y medio, “digamos que tienen que caer los pagos en noviembre y llegan hasta enero, pero sé de segunda mano que llegan atrasarse mucho tiempo más, la gente esta haciendo malabares y endeudándose para vivir”, señala.

Javier Raya cuenta que se comunicó con el área de servicios financieros y que le dieron una explicación “muy extraña” como que el personal de la Biblioteca estaba en contacto con la Secretaría de Cultura yendo y viniendo. “Hace una semana me dijeron que tenía que entrar el pago esta semana y la última vez que hablé con ellos me dijeron que no sabían, que podía entrar la siguiente semana o indefinidamente, con fecha abierta”, narra el afectado.

El escritor confiesa que no sabe si sea un asunto de control interno de la Biblioteca o sea que todas las dependencias de la Secretaría de Cultura están iguales de relegadas por hacienda.

“He conocido gente del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), pero también amigos de la UNAM que están como externos y les pasa lo mismo, les dicen que hay una retención, un esquema de pagos congelados, pero que máximo tienen que ejercer ese presupuesto en enero; pero sí es una amarga navidad para todos los trabajadores de cultura”, asegura Raya.

Afortunadamente para Raya no es su único ingreso, es una serie de talleres que ha venido dando, pero con ese ingreso él pensaba mudarse, por lo que tendrá que vender muebles o libros para poder enfrentar los gastos; sin embrago, dice que hay trabajadores de la cultura que es su ingreso primario o el único que tienen para vivir.

Ante el tuit que Raya lanzó, la dependencia cultural se contactó con él a través de Twitter hoy en la mañana, a las 10:56 horas, y le pusieron: “Hola, Javier, estamos dando seguimiento a la situación, para ello necesitamos saber a qué área o áreas de la Secretaría de Cultura prestaste tu servicio”. Javier les respondió y hasta le momento ya no se han comunicado con él.

“Por desgracia fue una forma que tuve que encontrar para que me hicieran caso, para presionar. A la gente de servicios financieros tampoco les han pagado, ellos están moviéndose con los pagos sin recibir los de ellos”, dice el escritor.

Para Javier Raya esta es una situación crítica que no cree que mejore con la entrada del próximo gobierno federal.

“No me considero para nada ‘lopezobradurista’, no me parece que sea un asunto para encargarse a los que vienen entrando, porque sean del color que sean, la cultura sigue siendo un lastre para la administración federal. Ponen museos y dan becas como si estuvieran paleando un mal que no se cura así, como si trataran con aspirina un cáncer y pues eso repercute en cómo se trabaja en la Secretaría de Cultura”, opina el escritor.

Esos malos procesos, asegura el tallerista, impiden que los mexicanos se dediquen de tiempo completo a proyectos culturales. “Lo que está pasando con Paco Ignacio Taibo es también un síntoma de la precariedad de todo lo que tiene que ver con cultura, de la pobreza sistémica con la que se tratan los asuntos culturales como si fueran un chisme”.