Los estragos de la ola de violencia en Jalisco ya están causando diversas alarmas entre los gobiernos. La cifra de asesinatos ha ido en aumento a lo largo de esta primera mitad del 2019 y todo apunta a una reconfiguración en el dominio territorial de los grupos criminales, donde resalta el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública registra en la entidad mil 166 víctimas de homicidio doloso entre enero y mayo de 2019, contempladas en 902 investigaciones de la Fiscalía Estatal, cifra superior a los 867 registros de víctimas durante el mismo periodo en 2018.

1,166

víctimas de homicidio doloso se han registrado entre enero y mayo de 2019

En 2019, el Sistema de Información sobre Víctimas de Desaparición contabiliza 994 pendientes de localizar que fueron reportadas en lo que va de este año, que se suman a las siete mil 500 personas desaparecidas en Jalisco.

Ya desde mayo de 2018, la organización HUMINT Data Analysis Human Intelligence, advertía una crisis sin precedentes, de acuerdo a lo señalado en el panorama de la seguridad de Jalisco de su Panorama de Riesgos de Seguridad. Ahí destacaba este clima por el conflicto entre el CJNG y el surgimiento del llamado Cartel Nueva Plaza (CNP).

867

registros de víctimas durante el mismo periodo hubo en 2018

El CJNG no ha tenido reparos para hacer uso de violencia extrema para enfrentar al estado

Informe Criminal GameChangers 2018

Control territorial, la pelea del CJNG

Carlos Antonio Flores Pérez, profesor investigador del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), señala que hay varias hipótesis respecto al entorno de violencia que se ha creado recientemente en Jalisco.

Con respecto al CJNG, el especialista señala que una de las teorías es que busca forzar a las autoridades a pactar con él, aunque otra podría ser la represalia contra funcionarios con los que eventualmente hubiera sostenido acuerdos.

Sostiene que una organización como el CJNG ha ido adquiriendo poder por su lógica de organización paramilitar y su operación coercitiva, lo que se vuelve fundamental para ir generando una hegemonía territorial.

“Tengamos también en consideración que el tipo de organización al que estamos haciendo referencia no parece estar interesada solamente en el tráfico de sustancias psicoactivas ilícitas.

“Sino que también tiene aparentemente la intención de cancelar las distintas actividades ilegales que ocurren en los territorios. Eso implica toda una lógica de operación diferente, porque implica la reproducción permanente de violencia”, explicó el académico del CIESAS.

Esta advertencia sobre la nueva configuración del grupo delictivo ya la había señalado Reporte Indigo el pasado 1 de julio, a partir de lo señalado por la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos.

Sin embargo análisis recientes como el de InSight Crimen, Centro de Investigación de Crimen Organizado, detallan aún más la naturaleza de las disputas territoriales que se llevan a cabo en Jalisco.

“El CJNG no ha tenido reparos para hacer uso de violencia extrema para enfrentar al estado”, señala claramente InSight en su informe Criminal GameChangers 2018, donde detalla que es una de las grandes organizaciones criminales vencedoras en 2018 a nivel latinoamericano, junto al Primer Comando de la Capital en Brasil y el Ejército de Liberación Nacional de Colombia.

La Nueva Plaza

De acuerdo con la organización internacional InSight, los miembros del Cartel Nueva Plaza (CNP) formaban parte del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Su líder es Carlos Enrique Sández, alias “El Cholo”, quien era uno de los hombres de confianza de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del CJNG. Pero se ordenó su asesinato por haber acabado con la vida de un operador financiero del cártel en Puerto Vallarta.

A partir de esta separación, en marzo de 2017, El Cholo se separó de las estructuras del CJNG y creó su propia organización con la gente que él controlaba en la capital tapatía.

Sin embargo InSight señala que su presencia es poco significativa, pues se trata de personas que bien podrían negociar su regreso a la máxima organización.

Actualmente la disputa entre estas organizaciones es por la zona poniente de la metrópoli, donde el CNP ha logrado controlar zonas de municipios como Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco y El Salto, donde su economía se limita al narcomenudeo, el robo de autopartes y la extorsión telefónica

Jóvenes, carne de cañón

Los más expuestos en la guerra entre los grupos del crimen organizado son quienes están en el eslabón más bajo de las organizaciones en conflicto.

Esto apunta a que la mayoría son jóvenes, pues son los más reclutados.

Medios locales han dado a conocer que el CJNG y el Cártel del Golfo son las organizaciones criminales que más niños incluyen en sus filas.

En Jalisco éstos van desde los 8 hasta los 20 años.

La superioridad territorial de este cartel se debe a la capacidad para reclutar a nuevos miembros como sicarios, incluso a través de páginas de Facebook en ofertas de trabajo como entrevistadores, guardaespaldas, guardias de seguridad u oficiales de la policía, pero luego son movidos a otros municipios para ser entrenados, como detallaba el informe de la CMDPDH.

Tal como detallan medios locales, estas contrataciones también se han hecho bajo engaños. Mientras que InSight apunta que el CJNG emprendió una política agresiva de reclutamiento de menores de edad y de células criminales que quedaron sin liderazgo tras las muertes de sus cabecillas.

“Cuando el CJNG le gana la plaza a otro grupo, los que quedan se tienen que alinear”, dijo una de las fuentes a InSight Crime.

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