Una cirugía plástica de aumento de busto acabó en una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia por una posible responsabilidad médica, técnica y administrativa. En junio de este año, Erika Deyanira Gómez Rivera agendó una cita de valoración y, posteriormente, programó una operación estética con el doctor Juan Pablo Ramírez Garza en la Clínica Génesis, ubicada en el municipio neoleonés San Pedro Garza García.

Posterior a la operación, el doctor le entregó el alta médica para que, en su domicilio, iniciara su recuperación. Pero a los tres días de someterse a la intervención quirúrgica comenzó a tener dolor, inflamación, coloración rojiza y sarpullido en el área del busto, según constatan documentos en poder de Reporte Índigo.

La mujer intentó tener comunicación con el doctor, quien contestó la llamada hasta el día siguiente, para decirle que las reacciones eran “normales”. Juan Pablo Ramírez Garza cuenta con cédula profesional C1 como médico cirujano partero pero carece de la licencia A1 que lo acredita con especialidad en cirugía laparoscópica y endoscópica, o bien, cirugía plástica y reconstructiva, refiere la carpeta de investigación 2581/2021.

“Después de tres semanas, la suscrita empieza a notar un intenso dolor en el área del busto, además de brotes de puntos blancos sobre la herida quirúrgica y un inexplicable aumento de temperatura corporal en dicha área. Más tarde, nota que dichos puntos blancos detectados en la herida quirúrgica se reventaron y drenaron líquido, pus, por lo que llamó al doctor Juan Pablo Ramírez Garza”, dice la denuncia FGJNL-120136/2021.

Fue entonces cuando el médico la volvió a citar en la Clínica Génesis, ubicada en el centro del municipio de San Pedro. Y el 21 de agosto Erika Deyanira Gómez Rivera fue sometida a otra operación de un seroma, que es una acumulación de líquido transparente en un tejido.

La salud de Gómez Rivera no mejoró y volvió a tener los mismos síntomas de la primera vez, por lo que se sometió a una tercera cirugía, pero sus condiciones de salud empeoraron. El 3 de septiembre el doctor volvió a citar a la paciente y le sacó una muestra de la secreción en la herida quirúrgica para llevarla a un laboratorio de bacteriología.

Según el médico Juan Pablo Ramírez Garza, el resultado del análisis arrojó que tenía la bacteria Staphylococcus Aureus gram positiva, inmune a 16 tipos de antibióticos, por lo que le recomendó a su colega, Carlos Gerardo Soto Hernández, del Hospital Miller, y le recetó medicamentos que no mejoraron la salud de la paciente.

Ante los fallidos diagnósticos, Erika Deyanira buscó otra opinión médica que le dijo que adquirió una bacteria en el quirófano, por lo que fue internada de urgencia y le suministraron antibiótico intravenoso.

Amplía querella

En la ampliación de la querella dentro de la denuncia FGJNL-120136/2021, el 9 de octubre, el doctor Carlos Alberto Sánchez Camacho se reunió con el padre y el esposo de Erika Deyanira Gómez Rivera en un café en Monterrey

A decir del documento en poder de Reporte Índigo, Sánchez Camacho intentó llegar a un acuerdo conciliatorio con la paciente afectada, donde quedó de manifiesto que el médico es propietario y responsable de los protocolos sanitarios de la Clínica Génesis.


El doctor Carlos Alberto Sánchez Camacho se reunió con el padre y el esposo de Erika e intentó llegar a un acuerdo conciliatorio

En la reunión salió a relucir que, quien realizó la cirugía estética de aumento de busto, según Sánchez Camacho, fue el doctor Claudio Cantú Sánchez, más no Juan Pablo Ramírez Campos, quien valoró a Erika Deyanira para la operación y la atendió los siguientes tratamientos médicos.

La ampliación de querella de Erika Deyanira Gómez Rivera es contra los tres médicos y fue acompañada con datos de prueba de la reunión.

La lenta recuperación de la cirugía

La paciente Erika Deyanira Gómez Rivera no tuvo más remedio que internarse en el Hospital General de Zona número 21 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde estuvo ocho días con suministro de fuertes medicamentos vía venosa.

Tras estar bajo este tratamiento, fue sometida a una operación quirúrgica para el retiro de los implantes y fue dada de alta.

No obstante, el médico Jorge Gabriel Lozano Pérez, con especialidad en cirugía plástica y reconstrucción, asegura que el proceso de eliminación del residuo infeccioso del área del busto aún no concluye, pues tiene que acudir a chequeos, según la denuncia FGJNL-120136/2021.

Además, Gómez Rivera debe tomar nuevos medicamentos y realizarse exámenes de laboratorio de rutina. Para la reconstrucción del busto tendrá que esperar nueve meses, ya que se fue cortando parte de su tejido dérmico de manera asimétrica.

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