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Dos años quedan para la administración de Rodrigo Medina y técnicamente el último es para la política, no precisamente para la obra pública.

Así que para asegurar las dos grandes inversiones en infraestructura para Monterrey y su área metropolitana, el tiempo está contado.

El gobernador requerirá de todo su equipo, de su gabinete por completo, pensando en lo técnico y no en las elecciones, si quiere sacar para julio de 2015 la Línea 3 del Metro.

Inauguración de obra que sería ya con los comicios encima y obviamente para el posible lucimiento de su gobierno.

Por otro lado, si realmente quiere dejar encaminada para el próximo sexenio la realización del acueducto Río Tampaón-Monterrey, todavía tiene que construir la ingeniería financiera de la obra.

Y es que luego del par vial Constitución-Morones Prieto, que es mayoritariamente un trabajo de reconstrucción de vialidades por el embate del huracán “Alex”, Nuevo León no tiene nueva obra pública sexenal.

Por ello estas dos, Línea 3 del Metro y Monterrey VI, representan la nueva infraestructura, pero que todavía está en proceso de ser una realidad.

El nuevo viaducto elevado del Metro, que representa la mayor parte de la obra, 6.6 kilómetros lineales desde el Barrio Antiguo hasta el Hospital Metropolitano, está todavía por licitarse.

También los 22 vagones climatizados que darán el servicio a lo largo de la línea que contará con ocho estaciones.

Luego, los recursos federales del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) deben llevar un proceso para bajarlos al erario estatal, que requiere de 5 mil 700 millones de pesos para la obra.

En cuanto al proyecto Monterrey VI, todavía está pendiente que el Estado aclare la mezcla de recursos, que asciende a una inversión de 16 mil millones de pesos para traer el agua hasta la capital regia.

Hasta hoy la información es que será una inversión de Asociación Público-Privada (APP’s), porque el Gobierno Federal habría de asignar 3 mil millones de pesos, Agua y Drenaje de Monterrey otros 3 mil millones, pero faltarían 10 mil más que serían invertidos por la iniciativa privada.

Cantidad que el Estado tendría que liquidar por años y que seguramente saldría de Agua y Drenaje, por lo que implicaría un aumento en las tarifas del vital líquido.

Una de las obras que quedó pendiente y que era también prioritaria es el Penal de Mina, en el municipio del mismo nombre.

La penitenciaría comenzó a construirse hace tres años, pero apenas se invirtieron 400 millones de pesos en obras preliminares, cuando requiere de 3 mil millones para su construcción.

El penal fue cancelado por falta de recursos.

Línea 3 postergada

Luis Gerardo Marroquín Salazar, secretario de Obras Públicas, difundió en junio que el arranque de la Línea 3 del Metro, con una inversión de 5 mil 700 millones de pesos, sería en los primeros días de agosto.

Luego el inicio de obras se programó para el 21 de septiembre.

Pero antes de ello, el lunes 12 de agosto, se declaró desierta la licitación para el viaducto elevado porque las cuatro propuestas rebasaron el techo financiero de 2 mil 200 millones, así que otra vez se aplazó el arranque de las obras.

Después de una serie de retrasos, será hasta el 24 octubre cuando se cerrará la recepción de propuestas para la vía, el viaducto elevado, la electromecánica y las estaciones.

Esto, aunque el 1 de octubre iniciaron oficialmente las obras con la inauguración del gobernador Rodrigo Medina, pero solamente como preámbulo a su Cuarto Informe.

Empezaron los trabajos en lo profundo de la lumbrera ubicada en el Barrio Antiguo, pero realmente no están trabajando aún en toda la línea, sólo en el subterráneo que medirá unos 800 metros de distancia.

De acuerdo al documento LO-919009986-N48-2013, la Secretaría de Obras Públicas está licitando la construcción de los 6.6 kilómetros de viaducto elevado, estaciones y catenaria. 

El 24 de octubre a las 11:00 horas se cerrará la licitación en las instalaciones de Obras Públicas. 

Y será hasta el 4 de noviembre cuando se dé a conocer el resultado del fallo. La ejecución de las obras será en un plazo de 600 días, del 21 de noviembre de 2013, al 13 de julio de 2015.

Esto significa un retraso de tres meses en la planeación inicial para comenzar las obras, cuando se marcó septiembre para arrancar los trabajos.

Ingeniería financiera en proceso

El gobierno de Nuevo León, así como la paraestatal Agua y Drenaje de Montrrey, analizaron ocho opciones para traer agua a la capital regia.

La elegida es la que requiere más recursos, pero la que mejor funciona para el abasto de agua.

El costo de la construcción del acueducto Monterrey-Río Tampaón, afluente de la cuenca del Río Pánuco, requiere 16 mil millones de pesos, una inversión que el Estado planea cubrir con recursos federales, estatales y privados.

La administración de Rodrigo Medina informó que el esquema financiero es obtener 3 mil millones de la Federación -como los que dejaron de invertir en el Penal de Mina- más otros 3 mil millones de la paraestatal Agua y Drenaje de Monterrey.

Pero faltan otros 10 mil millones de pesos que serían invertidos por particulares con un esquema Público-Privado.

Sin embargo, no hay hasta el momento una licitación y tampoco informan de un plan específico para la recuperación de estos recursos.

Es por ello que las finanzas de Agua y Drenaje podrían ser comprometidas por los próximos años, aunque ya tiene problemas de endeudamiento.