La Ciudad de México es una de las entidades que a nivel nacional más padecen del abasto de agua y, pese a ello, no existe una gestión popular del recurso.

Organizaciones civiles afirman que es necesario que las comunidades establezcan comités populares del agua para que, en colaboración con las autoridades, resuelvan los problemas locales en materia hídrica.

Sin embargo, en la capital del país, legalmente la figura de estos grupos de toma de decisiones no existe y, por lo tanto, la gestión ciudadana del agua tampoco.

El artículo 11 de la Ley del Derecho al Acceso, Disposición y Saneamiento del Agua de la ciudad señala que el Consejo Directivo del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) puede crear comités de apoyo cuando lo considere necesario, pero no lo estipula como un derecho civil.

Respecto a la participación ciudadana, la ley señala que Sacmex debe promover que la población participe en el cuidado del agua así como en su uso racional; no obstante, no considera que los capitalinos puedan involucrarse en la gestión del recurso.

Impacto de la crisis

La Gaceta UNAM de la Universidad Nacional Autónoma de México indica en su artículo “El Día cero en México está lejos si tomamos conciencia” que la capital del país atraviesa por una emergencia de desabasto de agua debido al estrés hídrico en la Cuenca del Valle de México.

El texto menciona que, de no actuar de manera preventiva, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha considerado que la Ciudad de México podría quedarse sin agua y llegar al día cero en el año 2028.

Víctor Burguete, director del Organismo Cuenca Aguas del Valle de México de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), dio a conocer el pasado 6 de septiembre que las presas del Sistema Cutzamala estaban a un 53 por ciento de su capacidad.

Lo anterior, indicó el funcionario durante una sesión del Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas, es un aumento respecto al mes de agosto, pero sigue existiendo un déficit de tres por ciento de llenado en comparación con el año pasado.

Gestión popular del agua

En el marco del Encuentro Regional de Comités Autónomos del Agua de 2022, que tuvo lugar en agosto pasado, comités populares de gestión hídrica de Hidalgo, Morelos, Puebla, Estado de México y Oaxaca coincidieron en que el agua representa un bien común que se encuentra en riesgo.

Por lo que es necesario que en todo el país se creen grupos de trabajo similares para establecer mecanismos de protección del agua en conjunto con las instancias correspondientes.

Los comités, de acuerdo con el comunicado emitido por las organizaciones encargadas del evento, son necesarios para enfrentar las problemáticas particulares de las regiones en beneficio de las comunidades.

Agrega que el problema prioritario al que se enfrentan estos órganos de toma de decisiones es la falta de reconocimiento institucional.

Ejemplo a seguir

El pueblo de San Juan Tlacotenco, en Tepoztlán, Morelos, durante 20 años padeció carencias de agua hasta que se conformó su comité autónomo, dice en entrevista Carlos Marco Vargas, vocero del Comité de Agua Potable de San Juan Tlacotenco.

Menciona que su comunidad abastece el 80 por ciento del agua que se consume en el centro de Tepoztlán y en Jiutepec; sin embargo, sus pobladores carecían del recurso.

Vargas cuenta que fue hasta 2019 cuando un grupo de mujeres organizó el comité popular y se inició el camino para que el pueblo pudiera gestionar el recurso.

Asimismo, destaca que lograron que las autoridades reconocieran al órgano y lo ayudaran a través de bloqueos a la Autopista Federal México-Cuernavaca.

“Es bastante el esfuerzo que han hecho para abastecer de agua a la comunidad y lo que se ha logrado. Ellas optaron por empezar a repartir el agua con pipas a todo el pueblo, porque la red solo satisface el primer cuadro del pueblo”, explica.

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